Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Asturias, el destino ideal para comenzar el año con buen pie

La comunidad cuenta con múltiples rutas para practicar senderismo o cicloturismo, siempre rodeadas de vistas impresionantes a la costa o a las montañas

Dos peregrinos en el tramo asturiano del Camino de Santiago.

Dos peregrinos en el tramo asturiano del Camino de Santiago.

Viajar para Turismo Asturias

Uno de los propósitos de año nuevo más formulados suele ser el de practicar más ejercicio y pasar más tiempo al aire libre, pero no todos sobreviven al paso de los meses. Para que esta vez las intenciones se mantengan activas cuanto más tiempo mejor, es necesario buscar los aliados adecuados. Y, sin duda, Asturias puede ser uno de los más efectivos. La comunidad se ha convertido en un paraíso para los entusiastas del senderismo y el cicloturismo, ya que ofrece una amplia gama de rutas que atraviesan paisajes naturales impresionantes, tanto de costa como de montaña. Además, más del 30% de su superficie está protegida bajo alguna figura de conservación medioambiental o paisajística.

La diversidad de terrenos y paisajes garantiza que haya rutas que serpentean a través de valles profundos, mientras que otras ascienden por montañas que prometen vistas impresionantes. Desde caminos suaves con poco desnivel hasta senderos escarpados que desafían a los aventureros más intrépidos. Es decir, itinerarios para todos los públicos y niveles. Las rutas de senderismo, trekking y cicloturismo en Asturias generan una forma de vida saludable tanto física como mentalmente, y además del contacto de la naturaleza, permiten conocer la cultura autóctona, la historia y la esencia de su mundo rural, que cabalga entre el pasado y el presente.

Rutas de comunicación

En esta línea, diferentes culturas han utilizado estos caminos para comunicarse, para sortear valles, ríos y montañas, para entablar relaciones comerciales, para trasladar el ganado de una zona a otra e incluso para ir de fiesta y así enriquecer la vida social. A este sentido casi antropológico de la ruta se unen las historias que relatan los pueblos que van apareciendo por el camino, en los que confluyen su belleza de postal, su entorno natural privilegiado y su firme compromiso con la conservación de las tradiciones más arraigadas. Y, por supuesto, una hospitalidad que ya se ha hecho legendaria.

Un grupo de cicloturistas recorre una de las rutas por las montaás asturianas.

Un grupo de cicloturistas recorre una de las rutas por las montaás asturianas. / Turismo Asturias

Dentro de su valioso patrimonio etnográfico destacan varios pueblos con hórreos y paneras, construcciones emblemáticas destinadas a preservar los alimentos de la humedad y los animales, garantizando así su óptima conservación. Cada región de Asturias presenta diferentes estilos de estas construcciones tradicionales, y muchas se conservan en magnífico estado en algunos pueblos.

Una historia que reluce

Otras sorpresas que pueden ir apareciendo durante la ruta –o también se pueden ir a buscar expresamente, desplazándose esta vez en coche– son sus tesoros culturales, que abarcan desde la prehistoria hasta las manifestaciones más contemporáneas. Entre los aspectos más destacados de su patrimonio cultural se encuentra el Arte Prerrománico o Arte Asturiano, surgido durante el florecimiento del Reino de Asturias en la Edad Media. Asimismo, Asturias alberga múltiples expresiones de arte rupestre, con cinco cuevas declaradas Patrimonio de la Humanidad. 

De vuelta al senderismo, no hay que olvidar que por Asturias transcurre la ruta por excelencia: el Camino de Santiago. De hecho, Oviedo puede considerarse el origen del mismo Camino, ya que el rey asturiano Alfonso II fue su primer impulsor. El itinerario atraviesa la región ofreciendo a los peregrinos una experiencia única y variada, con paisajes que van desde la costa cantábrica con sus acantilados y playas hasta los verdes valles y montañas del interior asturiano. 

Una de las sensaciones que recuerdan los peregrinos es la singularidad de caminar con vistas a los imponentes Picos de Europa a un lado y las playas rodeadas de un manto verde, al otro. Una motivación extra para encarar los primeros meses del 2025 con muy buen pie. 

Fabada asturiana.

Fabada asturiana. / Turismo Asturias

Platos para recuperar fuerzas

Aunque la premisa sea la de comenzar el año de manera saludable, no hay que olvidar que la gastronomía asturiana proporciona una buena dosis de bienestar emocional y las energías suficientes para recorrer los kilómetros marcados. Y, sin duda, una buena fabada es mucho más sana que una hamburguesa industrial. El plato estrella de la región se elabora con faba asturiana, que viene respaldada con el llamado compangu (acompañamiento) a base de chorizo y morcilla, así como tocino.

Los quesos son también una parte esencial de la cultura gastronómica de Asturias, con más de 50 variedades artesanales. Y para que todo baje como debe, nada mejor que la sidra natural, la bebida más emblemática de la comunidad. Es la única que se escancia en el mundo (se sirve echándola desde lo alto con el brazo extendido) y también la que tiene una datación más antigua de todas las bebidas que han llegado hasta la actualidad.