La Vía Verde más bonita de España mide 100 kilómetros y termina en la Costa Brava: una ruta entre volcanes dormidos y los valles más bonitos de Girona
De trazado sinuoso y un suave desnivel, esta ruta atraviesa los maravillosos paisajes de La Garrotxa, el Gironès y el Baix Empordà.

La Vía Verde que atraviesa volcanes dormidos y llega a la Costa Brava / Istock / Vicenfoto
En todo el territorio español podemos encontrar repartidas más de un centenar de Vías Verdes, antiguos trazados ferroviarios los cuales han sido reconvertidos en itinerarios para senderistas y ciclistas, de los cuales actualmente existen más de 2.500 kilómetros operativos. Las Vías Verdes fueron impulsadas por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles en 1994, y suponen un importantísimo instrumento para promover una forma distinta de ocio y deporte al aire libre.

La Vía Verde del Carrilet / Istock / Vicenfoto
Atravesando todas ellas parajes de belleza y personalidad propias, en el noreste de la península se encuentra una de las Vías Verdes más impresionantes de todo el territorio español. El Camino Natural Vía Verde del Carrilet se extiende a lo largo de casi 100 kilómetros en la provincia de Girona, la cual recorre a través de paisajes de origen volcánico y valles fluviales hasta llegar a la costa.

Redacción Viajar
El antiguo trazado de un trenecillo
Los paisajes mediterráneos de la provincia de Girona son los protagonistas de la Vía Verde del Carrilet, que parte de la localidad de Olot y llega hasta el pueblo de Sant Feliu de Guíxols. El trazado total de la ruta supera ligeramente los 95 kilómetros de distancia, un recorrido que en gran parte de su trazado tiene una pendiente ligeramente descendiente, lo que hace que recorrerlo sea mucho más sencillo. Adaptada para hacer tanto en bici como a pie, la vía se divide en dos grandes tramos: de Olot a Girona, y de Girona a Sant Feliu de Guíxols.

La Vía Verde del Carrilet pasa por los mejores paisajes de Girona / Istock / Vicenfoto
Avanzando entre volcanes
Dentro del emblemático parque natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa, la ciudad de Olot sirve como punto de inicio para el Camino Natural Vía Verde del Carrilet. Partiendo de la antigua estación de Olot, cuyo edificio se encuentra en un perfecto estado de conservación, la ruta comienza siguiendo el trazado del río Fluvià hasta llegar a un túnel que aleja el camino de la ciudad. A partir de aquí, la ruta pasa por localidades como La Vall d’en Bas, Sant Feliu de Pallerols, la Cellera del Ter, Anglès y Salt.

El parque natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa / Istock / xavierarnau
Si se hace de manera continuada, el primer tramo de la ruta entre Olot y Girona (de 57,45 kilómetros) se puede hacer en unas tres horas. A lo largo de este recorrido, la ruta pasa de los imponentes paisajes volcánicos, a los valles fluviales del Bruguent, el Fluvià y el Ter, acompañados siempre del encanto rural de los pueblos y municipios por los que pasa. Este tramo, además, cuenta con 12 puentes y 1 túnel, que hacen del camino toda una aventura.
Camino hacia el mar
Después de una visita para descubrir los secretos que hay escondidos entre las calles de Girona, la Vía Verde del Carrilet sigue su camino con un segundo tramo. El trazado comienza en el corazón de la ciudad y avanza hacia su parte oriental, para después seguir en dirección sur hasta el pueblo de Quart. A partir de allí, el camino atraviesa localidades como Cassà de la Selva, Llagostera, Santa Cristina d’Aro y Sagaró.

Panorámica de Girona / Istock / carles miro
Los 39,3 kilómetros que separan Girona y Sant Feliu de Guíxols, los cuales cuentan también con una ligera pendiente, se pueden hacer en unas 2 horas. A diferencia del primer tramo, en los paisajes que rodean esta segunda etapa de la vía predominan los valles fluviales, con grandes planicies a ambos lados del camino y las montañas del macizo de las Gavarres y Cadiretes como telón de fondo. En su punto y final, la ruta ofrece la oportunidad de disfrutar de uno de los pueblos más bonitos de toda la Costa Brava, con playas bañadas por las aguas del Mediterráneo y con un casco antiguo que conserva su atmósfera marinera.

Panorámica de la bahía de Sant Feliu de Guíxols / Istock / Su Nitram
Una manera diferente de descubrir el territorio
Gracias a su creación en 1993, la iniciativa de las Vías Verdes a permitido poner en valor más de 7.600 kilómetros de líneas de ferrocarril que había en España. Sacando del olvido el patrimonio ferroviario en desuso, incluyendo aquellas vías que nunca llegaron a prestar servicio y que quedaron inacabadas, las Vías Verdes ofrecen una manera completamente diferente de descubrir el territorio. No solo atraviesan paisajes de belleza maravillosa, sino que su trazado cuenta con un gran valor histórico y cultural, el cual se va recuperando poco a poco para que puedan disfrutar de él todos aquellos que quieran, sin importar la edad o condición física.
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