Los chefs internacionales coinciden: la mejor barra de tapas del mundo está en una calle de menos de 200 metros con más de 80 bares
En esta calle de menos de 200 metros hay más de 80 bares que han llamado la atención de los medios internacionales. No es de extrañar que se considere un auténtico templo del tapeo en España.

La mejor barra de tapas del mundo está en una calle de España de menos de 200 metros con más de 80 bares. / Istock
Esta calle ha sido calificada por medios de toda España y del extranjero como una de las mejores zonas de tapeo del mundo. Se recorre en menos de tres minutos andando, hay más oferta gastronómica por metro cuadrado que en la mayoría de capitales europeas juntas. ¡Ojo! ¿Es un sueño hecho realidad? Para los amantes de sentarse a la buena mesa, sí. Con el paso de las décadas, aquellos primeros establecimientos que servían vino de la tierra acompañado de pequeñas raciones fueron dando paso a una auténtica cultura del pincho. La variedad es ahora enorme y permite pasar de recetas tradicionales a propuestas mucho más creativas.
La calle discurre paralela a la de Bretón de los Herreros, lugar donde se levantaban las antiguas murallas de Logroño, La Rioja, hasta que fueron demolidas en 1862. Fue entonces cuando se decidió reconstruir las casas colindantes, y ese derribo dio origen, casi sin querer, al germen de lo que hoy es la calle Laurel. A partir de aquel cambio, la calle comenzó a ganar protagonismo y algunos de sus bares se convirtieron en auténticas instituciones.

Adriana Fernández
Al principio los locales eran meros merenderos que solo ofrecían vino y, como mucho, alguna ración de embutido o queso. Actualmente, se la conoce popularmente entre sus vecinos como "la senda de los elefantes". El motivo del nombre no tiene mucho misterio: el que la visita suele salir 'trompa' (ebrio) y a cuatro patas (de tanto comer)... Humor riojano. Pero detrás de la broma hay una realidad gastronómica muy relevante: medios internacionales como The Times o The Guardian han incluido a Logroño entre los mejores destinos gastronómicos del continente, destacando precisamente el fenómeno del tapeo en esta calle como uno de sus grandes atractivos.

Logroño / Istock / Sergi Formoso
La mejor calle de España para comer tapas está en Logroño
La zona del Laurel y de la calle San Juan fue nombrada Zona de Interés Turístico Regional, un galardón normalmente reservado a celebraciones o actos culturales que, en esta ocasión, recayó sobre la gastronomía logroñesa. Aquó se disfruta de la comida como en un auténtico ritual: se entra, se pide la especialidad de la casa, se come de pie en la barra y se sale al siguiente bar. ¡Pero eso no es todo! Mientras tanto, cada junio se llena de ambiente medieval las calles del centro histórico para las fiestas de San Bernabé (declaradas de Interés Turístico Nacional).

La emblemática calle Laurel en Logroño / Istock / Hyoungho Lee
Cada año se reparten más de 20.000 raciones del tradicional pan, vino y pez junto a la Puerta del Revellín, con pasacalles, comedias del sitio y mercados medievales que convierten esos días en una fiesta paralela a la del tapeo diario. Por menos de tres euros todavía es posible encontrar una caña y un pincho en algunos establecimientos. Es imposible poner una excusa para saltarse esta calle... ¿No crees?
Por dónde empezar: sus platos más típicos y bares de referencia
No hace falta guía para perderse aquí, pero conviene saber por dónde empezar. El Blanco y Negro es el bar más antiguo de la ciudad, y su bocadillo de anchoa con pimiento verde es prácticamente un rito de iniciación. Otro de los bares de referencia es El Soriano, que se ha ganado fama por su champiñón a la plancha con gamba. Para quien prefiera algo más contundente, en la Taberna del Laurel están especializados en las patatas bravas.

Calles del casco histórico en Logroño / Istock / Manuel Milan
En toda la calle hay champiñones, setas a la plancha, tortilla, pimientos, oreja, embuchados, pulpo, pinchos morunos o tigres, además de especialidades con nombres propios que se han convertido en parte del vocabulario gastronómico de Logroño. Algunos locales centran su propuesta en un único pincho y otros ofrecen una carta más extensa, pero en casi todos existe ese bocado estrella que los clientes llegan buscando expresamente. Algunas raciones tienen nombres tan llamativos como el "cojonudo", un picadillo de chorizo con huevo de codorniz. ¿Estás fantaseando ya con una de sus tapas? Lo sabemos.
Pero todavía hay más: la alta cocina tiene un hueco en este entramado tradicional de la gastronomía de Logroño. A pocos pasos de la Laurel está Tondeluna, el restaurante de Francis Paniego, el chef con tres estrellas Michelin. También Ajonegro e Íkaro, ambos con una estrella Michelin, ofrecen propuestas de fusión que mezclan la tradición riojana con sabores de México y Ecuador respectivamente. ¿Qué más podemos decir? Nadie podría resistirse con esta increíble oferta.
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