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La ruta de senderismo más visitada de España está en Asturias y se hace en dos horas: hayedos, desfiladeros de más de 100 metros y un Parque Natural que es Reserva de la Biosfera

Una ruta que combina patrimonio arquitectónico y entorno natural sin que casi puedas darte cuenta de la transición.

La ruta de senderismo más bonita del norte de España que confirma que hay vida más allá del Cares

La ruta de senderismo más bonita del norte de España que confirma que hay vida más allá del Cares / Istock / Michael Major

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Hay vida más allá de la Ruta del Cares o del Caminito del Rey. Porque aunque estas sean dos de las rutas de senderismo más famosas de España, hay otros itinerarios igual de sorprendentes pero mucho menos conocidos; y eso es sinónimo de menos masificado y mucho más agradables de visitar casi en cualquier época del año. Y uno de ellos lo hemos encontrado en Asturias, paraíso natural por excelencia de la península. 

El Caminito del rey.

El Caminito del rey. / Istock

Se trata de la Ruta del Alba, situada en el Parque Natural de Redes, uno de los espacios protegidos más visitados de Asturias. Se trata de una zona natural que alberga multitud de contrastes y paisajes en un inmenso terreno de más de 38000 hectáreas reconocidas por la Unesco, además, como Reserva de la Biosfera. 

La ruta de senderismo más espectacular de España, según los expertos: pasa por acantilados de más de 2.000 metros y túneles excavados en la roca

Adriana Fernández

La ruta de senderismo más bonita de Asturias

El parque se encuentra en a zona centro oriental del Principado de Asturias y, entre otros lugares, oculta formaciones de origen glaciar, como morrenas o circos, formas kársticas en cuevas y amplios campos de pasto. 

No es de extrañar que sea un lugar ideal para hacer una ruta de senderismo tan bonita como la del Alba. Atraviesa uno de los hayedos más bellos de toda Asturias, transitando junto a robledales, avellanos y bosques de ribera. Lo más impactante es el tramo en el que se adentra por un estrecho desfiladero excavado por el río Alba, con paredes verticales de roca caliza que pueden superar incluso los cien metros de altura. 

La ruta del Cares atraviesa literalmente la roca.

La ruta del Cares atraviesa literalmente la roca. / Istock

El sendero discurre junto al río, cruzando puentes de madera y pasando por cascadas y pozas cristalinas. Y muy cerca del inicio se encuentra la ermita de San Andrés, un rincón histórico que añade un toque cultural al recorrido. Motivos más que suficientes para que esta ruta se haya convertido en uno de los senderos más populares del parque, porque reúne en muy poca distancia una enorme variedad de paisajes y apenas presenta dificultad técnica.

Una ruta entre pueblos y desfiladeros de vértigo

La ruta completa dura entre tres y cuatro horas si se hace el itinerario completo (ida y vuelta) sin embargo, lo habitual es que los senderistas hagan solo un tramo, el más espectacular, que es justo la primera parte de la ruta, y eso son poco más de dos horas. Arranca en Soto de Agües, cuyo nombre parroquial histórico es San Andrés de Agües, un pueblo que ha conseguido mantenerse en el tiempo como un magnífico conjunto de arquitectura tradicional asturiana. 

El encanto de los pueblos asturianos.

El encanto de los pueblos asturianos. / Istock / @masito9

Se trata de un pueblo de calles estrechas, muros cubiertos de musgo, hórreos, prados, montañas y el sonido constante del río Alba. Además, tiene un privilegio poco común: desde la plaza del pueblo se pasa en apenas unos minutos a uno de los desfiladeros más espectaculares del norte de España, el de las Foces del Llaímo, donde comienza la Ruta del Alba. Y esa transición casi inmediata entre patrimonio rural y naturaleza salvaje es parte de su encanto. 

Antes de salir del pueblo para afrontar la ruta de senderismo, conviene detenerse un rato a contemplar el puente sobre el río Alba, posiblemente una de las estampas más fotografiadas del Parque Natural de Redes. Une los barrios de Soto y San Andrés y, con los hórreos al fondo; no hay duda de que se trata de una imagen más que representativa de la comarca.

Soto de Agües y su arquitectura tradicional.

Soto de Agües y su encanto tradicional. / Istock / Michael Major

También está la iglesia de San Andrés. Construida en 1805, domina el pequeño barrio desde una posición elevada y aunque no es un templo monumental, aporta personalidad al conjunto. La capilla de San Antonio de Padua, fundada en 1709, es otro de los elementos patrimoniales que suelen pasar desapercibidos para quienes van directamente a hacer la ruta. Y, por último, la Casa de los Canella. Situada en el barrio de Soto se conserva esta casona del siglo XVI, uno de los edificios civiles más destacados del pueblo.