Aragón, vacaciones con alma y sin filtro
Montañas, aventura, senderos infinitos y pueblos detenidos en el tiempo: Aragón se reinventa como destino imprescindible este verano.

Atardecer en Lanuza, Huesca / Turismo de Aragón
Aragón es un territorio extenso y lleno de contrastes, dos cualidades que hacen de esta comunidad un destino ideal en cualquier época del año y que en verano ofrece planes de verano para disfrutar de las vacaciones o de una escapada. Ya sea en sus ciudades o adentrándose en los rincones más recónditos de su naturaleza, el territorio aragonés no dejará indiferente a nadie.
Naturaleza en estado puro
Los paisajes naturales esperan a los visitantes con sus suaves temperaturas e interesantísimas actividades. Desde Ordesa y Monte Perdido, hasta el refrescante nacimiento del río Pitarque, pasando por Guara, la meca del barranquismo, la comunidad cuenta con 18 espacios naturales únicos con biodiversidad muy variada. Para recorrerlos tan sólo hay que dejarse guiar por la completa señalización de la red de senderos de Aragón, que cuenta con miles de kilómetros para recorrer a pie, en BTT o en 4x4. Además, hay disponible multitud de actividades guiadas en todos ellos.
Las ‘perlas de montaña’
Como lagos de alta montaña que son, los ibones aragoneses se configuran como las ‘Perlas de Montaña’. Recorrerlos es toda una aventura en la que descubrir bosques, prados y rocas que envuelven sus láminas de agua como joyas naturales. Algunos ejemplos son Estanés, Acherito, Anayet, Azules, Arrieles, Bernatuara, Marboré, Plan, Escarpinosa y Batisielles y, en muchos casos, se puede acceder fácilmente en coche, en tren turístico o tomando algún remonte. A la mayoría se llega a pie por sendas señalizadas que se convierten en verdaderos balcones paisajísticos.

Calaceite. / Turismo de Aragón
Pueblos encantadores y encantados
Visitar pintorescos pueblos por el día y descansar a la fresca por la noche es otro de los planes rurales idóneos que ofrece Aragón en verano gracias a su Red de Hospederías, situadas en edificios históricos de gran belleza. La comunidad está salpicada de cientos de pueblos llenos de historia y elementos sorprendentes. Algunos ejemplos son Ansó y sus chimeneas troncocónicas cubiertas con piedras para que no entren las brujas; Daroca y sus monumentales puertas de entrada a la ciudad con la muralla más extensa de Aragón; o La Fresneda y sus cárceles destinadas a distintos estratos sociales.
Con la mirada hacia el cielo
Pero la belleza de Aragón no solo se limita a la tierra. Al caer la noche, los visitantes podrán disfrutar a simple vista de un tesoro natural como la vía láctea desde poblaciones pequeñas libres de contaminación lumínica.
Aragón cuenta además con Galáctica, Centro de Difusión y Práctica de la Astronomía en Arcos de la Salina (Teruel) y primer parque de Europa que combina observación astronómica y divulgación sobre el cielo nocturno para todos los públicos. En sus tres provincias —Huesca, Zaragoza y Teruel— se pueden encontrar propuestas de turismo experiencial que ofrecen cenas bajo las estrellas, observaciones en pleno viñedo, cursos de fotografía nocturna, de fabricación de telescopios o paseos a caballo con luna llena.

AstroturismoTramaced / Turismo de Aragón
Las ciudades también son para el verano
Tampoco podemos dejar de visitar las tres capitales de provincia. Zaragoza dispone de una ruta de monumentos históricos de diferentes estilos y épocas tan singulares como la Basílica del Pilar o La Seo, el Teatro y el Foro Romano, la Aljafería —sede del Parlamento aragonés— o las antiguas murallas. Los parques de José Antonio Labordeta o Luis Buñuel son pequeños grandes refugios contra el calor y otro de los planes más frescos es el Fiat Lux, unas rutas nocturnas por las iglesias más emblemáticas del centro histórico de la capital aragonesa.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Rueda) / Turismo de Aragón
Resultado de la fusión de distintas manifestaciones culturales, el arte mudéjar de Teruel es un tesoro arquitectónico reconocido. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y fusiona influencias cristianas e islámicas, dejando en sus calles y edificios un legado fascinante. La Catedral de Santa María es uno de los principales ejemplos; comenzó como una iglesia románica en el siglo XII, pero el pasar de los siglos la transformó en un edificio mudéjar. Cabe destacar también la torre de San Martín, construida en el siglo XIII.
Mientras, Huesca, conocida como la ‘Puerta del Pirineo’, ofrece una combinación idónea entre arte, actividades al aire libre y descanso. No puede faltar un recorrido por su catedral, la muralla, el convento de San Miguel o el Monasterio e iglesia de San Pedro el Viejo. Y cuando el calor aprieta, lo mejor es adentrarse en el parque Miguel Servet y disfrutar de la gastronomía local en alguno de los restaurantes con estrellas Michelin.

La Fabrica de Solfa, Beceite. / Turismo de Aragón
Citas ineludibles
- Fiestas del Ángel de Teruel (4 al 14 de julio). Las fiestas de la Vaquilla son una exaltación de alegría y del toro. Su momento álgido es el sábado, cuando los vaquilleros, vestidos con ropa blanca y fajín rojo, le ponen el pañuelo al pequeño toro que es el símbolo festivo de la ciudad.
- Día del Traje Ansotano (31 de agosto). La preciosa villa pirenaica de Ansó se convierte en un museo viviente cuando sus vecinos recrean las costumbres típicas y tareas de antaño ataviados con los trajes regionales.
- Día de la Longaniza de Graus (27 de julio). Los carniceros de Graus promueven desde hace más de 30 años una fiesta gastronómica en honor a este producto.
- La Mrisma d’Aínsa (31 de agosto). Cada dos años, la plaza porticada de Aínsa es testigo de una celebración que rememora el triunfo histórico de las huestes del rey García Ximénez sobre el ejército sarraceno.
- Alfombras del Santísimo Misterio de Aguaviva (28 de agosto). Los vecinos de esta localidad turolense alfombran sus calles con creaciones de serrín coloreado para conmemorar un milagro acaecido en el municipio en el siglo XV.
- El pueblo de 350 habitantes ideal para escapar del calor: en el corazón del Valle del Roncal, cerca de la frontera con Francia, está rodeado de infinidad de rutas de senderismo
- El refugio de Rozalén (40 años) es el 'pueblo de las cascadas' al que ha vuelto a vivir tras frenar su carrera: 'Necesito estar en mi pueblo, con la gente que quiero
- El refugio de Juan del Val y Nuria Roca (55 y 54 años) es un pueblo abulense donde sueñan con envejecer: 'Esta casa es mi lugar favorito del mundo ahora mismo
- El refugio de Sandra Barneda (50 años) es el pueblo de su padre, escondido en el Empordà: 'He pasado muchos veranos de mi vida aquí; le tengo un gran cariño
- El refugio de Rosario Flores (62 años) es una pedanía gaditana de 480 habitantes: caminos de tierra, dunas vírgenes y el Faro de Trafalgar como único vecino en el horizonte
- El pueblo de Girona con una playa de agua dulce en plena montaña: casas de piedra, balcones de madera y uno de los rincones más refrescantes del Pirineo catalán
- El refugio de Iker Jiménez (53 años) huele a atún rojo y le ha hecho sentir parte de una familia: 'Por vez primera en mi vida estoy abrumado con el cariño y el afecto limpio que yo siento
- El pueblo de 800 habitantes en Asturias ideal para huir del calor extremo: conocido por su tradición quesera, conserva una iglesia de origen románico y sirve como puerta de entrada a los Picos de Europa