¿Por qué viajar a la Antártida con HX Expeditions?
Descubrir el continente blanco con HX Expeditions no es solo una aventura extraordinaria, sino una oportunidad única para explorar paisajes remotos, observar una fauna espectacular y participar en proyectos científicos que contribuyen a proteger uno de los ecosistemas más valiosos de la Tierra.

Pingüinos en Danco Island / Kay Fotchmann
Hay pocos lugares en el planeta capaces de despertar tanta fascinación como la Antártida. Un reino de hielo y silencio donde la naturaleza se muestra en su estado más puro. Un territorio remoto, salvaje y sobrecogedor donde el hielo dibuja paisajes imposibles, las ballenas emergen entre témpanos flotantes y miles de pingüinos convierten las costas más inhóspitas del planeta en un espectáculo de vida.
Pero viajar al continente blanco no consiste únicamente en contemplar su belleza. Con HX Expeditions, la experiencia va mucho más allá de un crucero tradicional para convertirse en una auténtica aventura de exploración, aprendizaje y conexión con uno de los ecosistemas más fascinantes y frágiles de la Tierra.

La Antártida es uno de los dstinos más fascinantes del planeta. / Yuri Choufour
Mucho más que un viaje
Reconocida internacionalmente por sus expediciones polares e inmersivas, HX Expeditions ha construido su filosofía alrededor de tres pilares fundamentales: conservación, ciencia y educación. Cada travesía está diseñada para acercar a los viajeros a la naturaleza de forma responsable, fomentando una comprensión más profunda de los entornos que visitan.
Su compromiso con la investigación es tangible. La compañía facilita cada año más de 1.600 noches de navegación gratuitas para científicos que desarrollan proyectos de investigación a bordo y, a través de la HX Foundation, impulsa iniciativas comunitarias centradas en la educación y la conservación marina en diferentes regiones del mundo.
Comienza la aventura
Desde el momento en que el barco pone rumbo al sur, la sensación es la de formar parte de una auténtica expedición del siglo XXI. Los modernos buques de HX combinan comodidad, sostenibilidad y tecnología avanzada para ofrecer una experiencia segura y cercana al entorno.
Cada desembarco se convierte en una aventura cuidadosamente organizada. A través de pequeñas embarcaciones con capacidad para unas diez personas, los viajeros alcanzan lugares que parecen sacados de otro planeta. El equipo de expedición coordina cada salida para evitar esperas y garantizar una experiencia fluida, siempre adaptándose a las condiciones meteorológicas, que en la Antártida son las que marcan el ritmo del viaje.

Salida en zodiac por Yalour Islands / Kay Fotchmann
Una vez en tierra, serás recibido por el experimentado equipo de expedición en el punto de desembarco, que te ofrecerá apoyo y ayuda para facilitar la llegada. Se proporciona información sobre el lugar, con recomendaciones sobre dónde observar fauna. Todos los huéspedes pueden recorrer los sitios de desembarco libremente, con miembros del equipo de expedición cerca para responder preguntas o proporcionar información. Las rutas de senderismo especiales siempre están guiadas por el equipo.
La seguridad es la máxima prioridad, y el capitán decidirá el itinerario final durante el viaje. Por ello, cada travesía es única y todas las rutas anunciadas son solo orientativas. Entre las bajadas más habituales se encuentran: Isla Decepción, Islas Shetland del Sur, Isla Half Moon, Yankee Harbour, en Isla Greenwich, Isla Cuverville, Puerto de Neko o Canal Lemaire.
Ciencia en primera persona
Una de las características que distingue a HX es la posibilidad de participar activamente en proyectos científicos reales. Lejos de ser un simple espectador, el viajero se convierte en colaborador de investigaciones internacionales que ayudan a comprender mejor los cambios que experimentan las regiones polares. El Programa Científico tiene un objetivo: aumentar la curiosidad, el conocimiento y el interés de los viajeros por las regiones por las que navegan.

Explorando Orne Harbour / Kay Fotchmann
Los barcos de expedición sirven como la plataforma perfecta para la investigación científica; con acceso a regiones remotas del mundo y expertos a bordo, podemos proporcionar datos de gran valor a la comunidad científica… ¡con la ayuda de los huéspedes! Todos ellos están invitados a participar en actividades científicas, desarrollando una mayor comprensión de la región que visitan, convirtiéndose en auténticos embajadores y regresando a casa para promover la protección de los ecosistemas más frágiles del planeta.
A bordo se desarrollan iniciativas como el seguimiento de aves marinas en la Península Antártica, la observación de nubes en colaboración con programas vinculados a la NASA, el registro fotográfico de ballenas para el proyecto Happywhale o estudios sobre focas leopardo y fitoplancton polar.
Cada observación, fotografía o dato recopilado contribuye a ampliar el conocimiento científico sobre estos ecosistemas. Es una forma única de regresar a casa con la sensación de haber formado parte de algo mucho más grande que un viaje.
El corazón intelectual de la expedición
Mientras otros cruceros cuentan con casinos o espectáculos nocturnos, los barcos de HX albergan un auténtico Centro de Ciencia. Este espacio se convierte en punto de encuentro para viajeros curiosos, investigadores y miembros del equipo de expedición.

Todos los huéspedes están invitados a participar en actividades científicas a bordo. / HX Expeditions
Conferencias, talleres de fotografía, proyectos de ciencia ciudadana y equipamiento especializado como microscopios o mapas interactivos permiten profundizar en todo aquello que se observa durante la navegación. La experiencia no termina cuando se regresa al barco; continúa en cada charla, cada descubrimiento y cada conversación.
Todo incluido para centrarse en explorar
La filosofía de HX es sencilla: que los viajeros puedan dedicar toda su energía a descubrir el destino. Por ello, el viaje incluye desembarcos diarios, actividades guiadas por expertos, acceso al Centro de Ciencia, comidas elaboradas con productos de origen responsable, bebidas, propinas y numerosos servicios que facilitan una experiencia sin preocupaciones.

Los barcos ofrecen una cuidada propuesta gastronómica a bordo / Tuan Lam
Para quienes buscan un extra de exclusividad, también existen opciones adicionales como excursiones especiales, experiencias gastronómicas premium, tratamientos de bienestar o bebidas de alta gama.
Un hogar en el fin del mundo
En la Antártida, el barco se convierte en refugio y punto de observación privilegiado. Buques como el MS Roald Amundsen, el MS Fridtjof Nansen o el MS Fram han sido concebidos para integrarse en el entorno sin renunciar al confort.
Aquí no hay toboganes acuáticos: hay excursiones en kayak o safaris en pequeñas embarcaciones a lo largo de las costas de la Antártida. Tampoco hay espectáculos de cabaret porque el verdadero espectáculo ocurre al otro lado de los ventanales panorámicos: icebergs monumentales, focas descansando sobre el hielo, colonias de pingüinos y el inconfundible soplo de una ballena en el horizonte.

Excursión en kayak / Yuri Choufour
Tras una jornada de exploración, los viajeros pueden relajarse en el gimnasio, disfrutar de su área wellness con su espacio de bienestar y relajación o degustar una cuidada propuesta gastronómica inspirada en el espíritu del explorador contemporáneo. Y para quienes desean una experiencia aún más exclusiva, las suites con balcón privado —algunas equipadas con jacuzzi exterior— ofrecen un lugar privilegiado desde el que contemplar uno de los paisajes más extraordinarios del planeta.

Suite con balcón y bañera hidromasaje exterior / HX Expeditions
Celebramos 130 años de expediciones HX a los lugares más sorprendentes del planeta con grandes descuentos. Consulta nuestra oferta del 25% de descuento en viajes a la Antártida este próximo otoño/invierno para reservas efectuadas hasta el 31 de agosto.
Información y reservas: www.hxspain.com
info@hxspain.com o 93 415 27 19
- El refugio de Julio Iglesias (82 años) es un pueblo blanco en el Parque Nacional más joven de España: entre alcornoques centenarios y el Mediterráneo, tiene una iglesia del siglo XVI sobre una mezquita
- El pueblo más bonito del mundo está en Aragón y es un valle de cuento a orillas de un embalse: te transporta a uno de los escenarios más especiales de Disney
- La primera catedral gótica de España está sobre la muralla medieval mejor conservada del mundo: del siglo XII y declarada Patrimonio de la Humanidad, cumplía las funciones de templo y fortaleza
- El refugio de Inma Cuesta (46 años) está en un pueblo de Jaén de unos 1.700 habitantes donde creció: 'Me fui hace muchos años, pero este es el lugar al que siempre vuelvo buscando la raíz
- El paseo marítimo más elegante de España sigue la curva de una bahía de cuento: un balneario Belle Époque sobre la arena y el palacio donde veraneaba una reina
- La ciudad europea perfecta para mayores de 65 años es la capital de la eterna primavera: una antigua ciudad balneario, con jardines botánicos siempre en flor y paseos llanos frente al Atlántico
- El refugio de Rosario Flores (62 años) es una pedanía gaditana de 480 habitantes: caminos de tierra, dunas vírgenes y el Faro de Trafalgar como único vecino en el horizonte
- El paseo marítimo más glamuroso de la Riviera francesa son 7 kilómetros de sillas azules frente al Mediterráneo: grandes hoteles de la Belle Époque, hileras de palmeras y la luz que enamoró a Matisse y Chagall