Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Oviedo: una navidad para sentir, saborear y descubrir

La capital asturiana se ilumina para ofrecer una Navidad llena de cultura, historia y sabor. Una escapada perfecta donde tradición y modernidad se dan la mano entre luces, música y dulces inolvidables

Oviedo aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031

Oviedo aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031 / Ayuntamiento de Oviedo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Alberto Zamora para Ayuntamiento de Oviedo

Cada rincón de Oviedo respira historia y belleza. En Navidad, esa esencia se combina con una oferta cultural vibrante organizada por el Ayuntamiento: conciertos, mercados, belenes, teatro, exposiciones y espectáculos que llenan de luz y sonido plazas y avenidas. El encendido de luces marca el arranque de un calendario repleto de actividades para todos los públicos. La plaza de la Catedral, el Campo San Francisco o la Escandalera se convierten en escenarios mágicos, mientras los monumentos prerrománicos—Santa María del Naranco o San Miguel de Lillo—, declarados Patrimonio de la Humanidad, recuerdan al visitante por qué Oviedo es una visita imprescindible. Y como broche a estas celebraciones, la Cabalgata de Reyes, con más de medio siglo de historia, convierte la víspera del 6 de enero en un espectáculo único: un desfile lleno de encanto en el que tradición, belleza y emoción se dan cita en las calles de Oviedo.

Una ciudad plagada de rincones inolvidables

Una ciudad plagada de rincones inolvidables / Ayuntamiento de Oviedo

Dulce Navidad

En Oviedo, la Navidad tiene sabor propio. La tradición pastelera de la ciudad es una parte esencial de su identidad y cada diciembre las confiterías se llenan de magia. Nombres legendarios como Camilo de Blas, Rialto, Peñalba, Jarama, Diego Verdú o La Mallor endulzan la ciudad con sus carbayones, turrones, bombones y mazapanes artesanos. Los escaparates se convierten en vitrinas de arte dulce, y el aroma a almendra tostada, azúcar y mantequilla guía a los paseantes por un recorrido irresistible.

Gastronomía y sidra: sabor a Navidad

Oviedo, Capital Española de la Gastronomía 2024, es una ciudad que se disfruta a la mesa. La calidad de su cocina —desde los guisos tradicionales hasta la vanguardia gastronómica— convierte cada comida en un homenaje al producto asturiano. La fabada, el cachopo, los quesos y los pescados del Cantábrico protagonizan las celebraciones navideñas, siempre acompañados por la bebida más emblemática: la sidra. Y ningún visitante puede marcharse sin pasar por la mítica Calle Gascona, el Bulevar de la Sidra, donde el ambiente festivo se multiplica en estas fechas entre culines, tapas y villancicos.

El paraíso de la sidra

El paraíso de la sidra / Ayuntamiento de Oviedo

El bus de la Navidad

Una de las experiencias más especiales de estas fiestas es el Bus Turístico de Navidad, que ofrece un recorrido nocturno por los principales puntos iluminados de la ciudad. Consolidado tras varias ediciones, este itinerario permite disfrutar de Oviedo desde otra perspectiva: una panorámica mágica por sus calles engalanadas, los árboles brillantes del Campo San Francisco y los escaparates del centro histórico. Ideal para familias, parejas o grupos, este paseo luminoso es ya una tradición que crece cada año.

Oviedo aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031

Estas Navidades, Oviedo celebra también su mirada al futuro. La ciudad impulsa con entusiasmo su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031, bajo el lema ‘Puxa Europa – The Future is Now’. Un proyecto que refleja su compromiso con la creatividad, la sostenibilidad y la innovación, sin renunciar a su esencia patrimonial y humana. La capitalidad cultural simboliza esa fusión de pasado y futuro, tradición y modernidad, con acciones como Oviedo Origen Del Camino, que define tan bien el espíritu ovetense. En Navidad, esa energía se siente con más fuerza que nunca.

El futuro es ahora

El futuro es ahora / Ayuntamiento de Oviedo

Una ciudad que brilla con luz propia

Pasear bajo las luces del centro, detenerse en una confitería, visitar el mercado navideño o brindar con sidra son gestos que resumen el alma de una ciudad acogedora, elegante y vibrante. Oviedo, capital de Asturias, se reafirma como uno de los destinos más especiales para vivir la Navidad con emoción y estilo.

Para más información sobre la actividad turística y cultural de la ciudad, puede consultar visitoviedo.info y la Agenda Cultural del Ayuntamiento de Oviedo en su página web oviedo.es

-

- / Ayuntamiento de Oviedo

Para más información sobre el camino primitivo entra en oviedoiniciodelcamino.com

-

- / Ayuntamiento de Oviedo

  1. El refugio de Julio Iglesias (82 años) es un pueblo blanco en el Parque Nacional más joven de España: entre alcornoques centenarios y el Mediterráneo, tiene una iglesia del siglo XVI sobre una mezquita
  2. El pueblo más bonito del mundo está en Aragón y es un valle de cuento a orillas de un embalse: te transporta a uno de los escenarios más especiales de Disney
  3. La primera catedral gótica de España está sobre la muralla medieval mejor conservada del mundo: del siglo XII y declarada Patrimonio de la Humanidad, cumplía las funciones de templo y fortaleza
  4. El refugio de Inma Cuesta (46 años) está en un pueblo de Jaén de unos 1.700 habitantes donde creció: 'Me fui hace muchos años, pero este es el lugar al que siempre vuelvo buscando la raíz
  5. El paseo marítimo más elegante de España sigue la curva de una bahía de cuento: un balneario Belle Époque sobre la arena y el palacio donde veraneaba una reina
  6. La ciudad europea perfecta para mayores de 65 años es la capital de la eterna primavera: una antigua ciudad balneario, con jardines botánicos siempre en flor y paseos llanos frente al Atlántico
  7. El refugio de Rosario Flores (62 años) es una pedanía gaditana de 480 habitantes: caminos de tierra, dunas vírgenes y el Faro de Trafalgar como único vecino en el horizonte
  8. El paseo marítimo más glamuroso de la Riviera francesa son 7 kilómetros de sillas azules frente al Mediterráneo: grandes hoteles de la Belle Époque, hileras de palmeras y la luz que enamoró a Matisse y Chagall