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Hokkaido: el paraíso natural en el que la belleza de Japón renace con cada estación

Lejos de las rutas más transitadas, la isla más septentrional de Japón invita a explorar paisajes naturales de una belleza desbordante, tradiciones ancestrales, ciudades tranquilas y una deliciosa gastronomía. Un destino perfecto para quienes desean ir más allá de lo típico y explorar la esencia más natural y auténtica del Japón eterno.

Jardines de Shikisai No Oka en Biei (Hokkaido)
Jardines de Shikisai No Oka en Biei (Hokkaido) / DoctorEgg /JNTO

Es imposible viajar a Japón y no regresar enamorado de sus tradiciones, de su cultura milenaria, de sus paisajes urbanos y naturales y, por supuesto, de su gastronomía. Es imposible conocer Japón y no querer regresar una y otra vez para explorarlo más a fondo y ahondar en su cultura. Porque este país es mucho más que Tokio, su enérgica capital; más que Kioto, con el encanto histórico de sus templos y santuarios; más que el Monte Fuji, la imponente montaña sagrada, símbolo de Japón.

Dejando atrás los grandes iconos de la isla de Honshu que suelen protagonizar un primer viaje, este destino esconde territorios que invitan a ir más allá, a viajar más despacio y a profundizar en su diversidad natural y cultural. Para quienes ya han tenido la suerte de vivir esa experiencia iniciática o para aquellos que quieran planear una primera vez en Japón alejándose de las rutas turísticas clásicas, hay un lugar que ofrece experiencias increíbles y rincones sorprendentes llenos de historia y cultura: es la isla de Hokkaido, la más septentrional del archipiélago nipón, que late con un ritmo más pausado y profundamente conectado con la naturaleza y las estaciones.

Lago Toya

Lago Toya

/ JNTO

Es fácil llegar a Sapporo, su principal urbe, en tren desde Tokio o en avión desde cualquier aeropuerto del país. Y, una vez allí, es posible moverse en tren o en autobús, pero para recorrerla palmo a palmo, la mejor idea es reservar un coche de alquiler que nos dé la libertad de explorar a nuestro antojo. Porque los viajeros que tengan el acierto de incluir Hokkaido en su plan de vacaciones, aterrizarán en una isla que es un auténtico paraíso natural que destaca por su diversidad ecológica: parques naturales, bosques, lagos cristalinos, volcanes, nieves perpetuas, aguas termales… Y también tradiciones ancestrales y ciudades que respiran calma.

Ruta por las 4 estaciones de Hokkaido

Esta isla ofrece en cada época del año una experiencia distinta, como si su paisaje y su atmósfera se reinventaran cuatro veces al año. En invierno, Hokkaido se convierte en el reino de la nieve, que cubre montañas y ciudades y define quizá su imagen más icónica: un paisaje blanco y un silencio hipnótico. Disfrutar del invierno es fácil en estaciones como Niseko, Rusutsu y Furano, famosas por su nieve polvo, un auténtico paraíso para los amantes del esquí y el snowboard.

Paisaje nevado en Hokkaido

 Lago azul de Biei

/ JNTO

Más allá de las pistas, en Sapporo el invierno se celebra a lo grande con el Festival de la Nieve, que tiene lugar a principios de febrero, donde gigantescas esculturas de hielo y nieve transforman la ciudad en una galería al aire libre. Más al norte, el hielo a la deriva del mar de Ojotsk —que se extiende hasta Siberia— ofrece un espectáculo natural verdaderamente único que se puede contemplar desde la población de Abashiri.

Y tras un día de frío en las estaciones de esquí o junto al mar helado, no hay placer comparable al de sumergirse en alguno de los onsen al aire libre o rontenburo. Los onsen son aguas termales naturales, fruto de la intensa actividad volcánica, que brotan espontáneamente en el paisaje. En Japón hay más de 2.000 y, en Hokkaido, disfrutarlos en invierno —rodeados de nieve y vapor— es una experiencia inolvidable.

Kotan Onsen

Kotan Onsen

/ JNTO

Tras los rigores del invierno, el paisaje se transforma por completo con la llegada de la primavera. La naturaleza se despierta aquí sin prisa y la estación llega más tarde que al resto del país. Aquí los cerezos comienzan a florecer entre finales de abril y mayo, cuando en otras regiones ya han perdido sus pétalos. Parques como el de Matsumae, con su castillo rodeado de más de 10.000 cerezos, ofrecen una versión más tranquila y serena del hanami, (la tradición japonesa de contemplar la belleza de las flores de los cerezos o sakura) lejos de las multitudes.

De los colores de verano a los del otoño

Esta es también la estación ideal para recorrer Sapporo a pie, cuando la nieve se retira y los parques recuperan su verdor. En los lagos de Akan y Toya, el hielo se funde lentamente, dejando al descubierto aguas tranquilas rodeadas de montañas aún nevadas. Es la antesala del verano, que es absolutamente esplendoroso en este paraíso natural de temperaturas suaves y colores intensos.

Campo de flores en Nakafurano

Campo de flores en Nakafurano

/ wataru aoki /JNTO

En Furano y Biei, los campos de lavanda y flores multicolores crean postales donde los rojos, amarillos, naranjas, rosas y verdes compiten en intensidad y brillo. Caminos rurales, colinas onduladas y granjas abiertas al público invitan a recorrer la región en bicicleta o en coche, deteniéndose a cada instante para contemplar el horizonte multicolor. Para hacer una y mil fotos, para tratar de absorber y asimilar tanta belleza.

El verano también es ideal para el senderismo en parques nacionales como Daisetsuzan oShiretoko reconocido, este último, como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Senderos que serpentean entre bosques ancestrales, lagos escondidos y acantilados oceánicos, donde cascadas, paisajes idílicos y fauna salvaje acompañan al viajero. Las noches de verano se iluminan con festivales y fuegos artificiales junto a lagos y ríos. En las costas, especialmente en Shakotan o Hakodate, el mar ofrece playas tranquilas y mercados repletos de pescado fresco.

Lago Onneto

Lago Onneto

/ JNTO

El otoño llega pronto a Hokkaido y lo hace con una intensidad difícil de igualar. Desde septiembre, las montañas comienzan a teñirse de rojo, naranja y dorado, inaugurando la temporada del momiji el ritual de contemplación de la paleta cromática que ofrecen los arces. El Parque Nacional Daisetsuzan es uno de los primeros lugares de Japón en anunciar el cambio de estación, con valles espectaculares y senderos cubiertos de hojas.

Y mientras el paisaje se tiñe de ocres y rojos, las ciudades adquieren un aire melancólico y elegante. Hakodate, con su arquitectura histórica y su famosa vista nocturna, se vuelve especialmente evocadora en esta época.

La cultura indígena de los ainu

Toda esta imponente naturaleza de Hokkaido aporta carácter a su identidad cultural y a sus tradiciones, profundamente influidas por la herencia del pueblo indígena ainu. En la ciudad costera de Shiraoi se encuentra el Museo y Parque Nacional Ainu Upopoy, situado a orillas del lago Poroto. Este espacio ofrece al visitante la oportunidad de conocer la historia, el estilo de vida y la cultura ainu, así como de presenciar actuaciones de música y danza tradicionales. El baile ainu, considerado un valioso patrimonio cultural popular, está reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Más al sur, en Hakodate, el Centro Cultural Jōmon expone importantes hallazgos arqueológicos que dan testimonio de las civilizaciones que habitaron la isla hace miles de años, incluso antes de la formación de Japón tal y como lo conocemos hoy.

Sabores del mar y de la tierra

Ramen de Sapporo

Ramen de Sapporo

/ JNTO

Hokkaido también es célebre por la frescura de sus productos y la calidad de su gastronomía. El pescado y el marisco de sus mares gozan de gran prestigio en todo Japón, y alrededor de sus puertos y mercados es fácil encontrar tabernas y restaurantes donde degustar una sorprendente variedad de productos: cangrejos, vieiras, erizos de mar, bacalao y pulpo protagonizan innumerables platos. Entre las especialidades más apreciadas destaca el kaisen-don, un cuenco de arroz coronado con erizo de mar, huevas de salmón, vieiras o cangrejo. El ramen de Hokkaido adopta diferentes ingredientes y sabores según la región: ramen con sabor a miso en Sapporo, ramen salado en Hakodate y ramen con sabor a salsa de soja en Asahikawa y Kushiro.

Ramen

Ramen

/ kazuhide isoe /JNTO

Otro plato emblemático es el ishikari-nabe, llamado así por el río donde se pesca uno de los mejores salmones de la región. Este guiso combina salmón, verduras y tofu en un caldo de algas aromatizado con miso, resaltando el equilibrio entre los sabores del mar y de la tierra.

Con esta combinación de naturaleza, cultura ancestral y gastronomía excepcional, Hokkaido —la isla, para muchos, más desconocida de Japón— deja en el viajero un recuerdo imborrable y el mejor sabor de boca.

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