Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gran Canaria insólita: ruta por el norte y el este de la isla entre volcanes, pueblos con historia y naturaleza salvaje

Albert Falcó recorre diferentes rincones: desde la caldera de Bandama hasta las salinas de Tenefé

Fortaleza de Ansite, Santa Lucía de Tirajana

Fortaleza de Ansite, Santa Lucía de Tirajana / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Albert Falcó

Gran Canaria

Gran Canaria es mucho más que sus playas: su zona norte y este, albergan paisajes sorprendentes, pueblos con encanto y rutas de naturaleza que pocos conocedores se atreven a descubrir. Este itinerario te guiará desde la imponente caldera de Bandama hasta las históricas salinas de Tenefé, pasando por cascos urbanos centenarios, fincas singulares y senderos que exhiben la biodiversidad canaria en todo su esplendor.

Ruta por los tesoros ocultos de Gran Canaria: la isla volcánica más allá de sus playas

Juan Coma

Caldera de Bandama: inicio volcánico y vinos con historia

Nuestra ruta comienza en la caldera de Bandama, Espacio Natural Protegido formado hace unos 5.000 años junto al antiguo volcán del Pico de Bandama. Además de ser el ejemplo más espectacular de vulcanismo reciente en la isla, la caldera ofrece senderos que cruzan un paisaje de piroclastos y flora autóctona: cardones, tabaibas, tajinastes y retamas se entremezclan con panorámicas sobre el municipio de las Palmas de Gran Canaria, y gran parte de la zona noreste de la isla.

El nombre “Bandama” proviene de Daniel Van Damme, comerciante flamenco que exploró por primera vez este cráter, y cultivó viñedos. Hoy en día, en las laderas de este entorno, bodegas familiares abren sus puertas para degustar vinos tintos y blancos elaborados con variedades como listán negro o malvasía, un preámbulo perfecto para la riqueza vitivinícola que distingue a la isla.

Pico de Bandama desde el fondo de la caldera, Santa Brígida

Pico de Bandama desde el fondo de la caldera, Santa Brígida / Cedida

Telde: historia entre barrios y miradores

A escasos kilómetros de la capital, nos detenemos en Telde, segunda ciudad en importancia de Gran Canaria. Su casco histórico invita a perderse por el barrio de San Juan, cuna de la urbe, donde sobresalen la iglesia de San Juan Bautista, el templo de San Pedro Mártir de Verona y la Casa Museo León y Castillo, que homenajea a dos insignes grancanarios, Fernando León y Castillo, primer marqués de Muni y su hermano Juan, ingeniero artífice del Puerto de la Luz. Bajando hacia el barrio de San Francisco, uno de los más antiguos de Canarias, encontramos la iglesia de San Francisco y su pintoresco mirador, el acueducto de Inés Chemida y la casa de Los Sall, ejemplo de la arquitectura tradicional canaria. Cada rincón de Telde evoca siglos de historia y una arquitectura que combina lo gótico con toques mudéjares.

Arucas: ron, arquitectura y plátanos únicos en Europa

Siguiendo la carretera hacia el noroeste, llegamos a Arucas, localidad con uno de los patrimonios histórico-artísticos más relevantes de la isla. Su joya indiscutible es la iglesia de San Juan Bautista, conocida como “la catedral” por su grandiosidad y construida entre 1909 y 1977 bajo la dirección del arquitecto catalán Manuel Vega i March. Sus muros de piedra basáltica y sus torres góticas recuerdan a un templo centroeuropeo.

Muy cerca, la fábrica de ron Arehucas abre sus puertas en un interesante museo que desvela el proceso de destilación del ron canario más famoso. Tras la visita, merece la pena acercarse a La Rekompensa, la única finca de plátanos abierta al público en Europa, donde conviven más de 30 variedades de plataneras. El paseo entre estos cultivos es un espacio exclusivo para entender la importancia agrícola de la isla y degustar plátanos con denominación de origen.

Plataneras en Arucas

Plataneras en Arucas / Cedida

Agaete: costa salvaje, arqueología y café en Europa

Continuamos hacia el noroeste para descubrir Agaete, pueblo pesquero de casas blancas que se aferra a un litoral escarpado. Su pequeño puerto es ideal para disfrutar de pescado fresco frente al Atlántico, ya sea en pequeñas tascas o en restaurantes con terraza. Muy cerca se encuentra el Parque Arqueológico de Maipés, uno de los espacios funerarios aborígenes más representativos de Gran Canaria, con más de 600 túmulos funerarios que datan de la época prehispánica.

Siguiendo la carretera del Valle de Agaete, llegamos a la histórica Finca La Laja, con más de 200 años de antigüedad: uno de los pocos lugares de Europa donde se cultiva café gracias al microclima subtropical que reina allí. Para culminar el día, nada mejor que contemplar el atardecer desde las piscinas naturales de Las Salinas; en una roca volcánica labrada por el oleaje se forman estas pozas que ofrecen una vista inolvidable cuando el sol se hunde en el mar.

Ingenio y Agüimes: raíces canarias y barrancos con encanto

Dejamos la costa para dirigirnos al corazón agrícola de la isla. Ingenio es un pueblo de calles adoquinadas y casas típicas canarias; su iglesia de la Candelaria preside la plaza principal y recuerda la devoción de los primeros colonos. A pocos pasos, el Museo del Agua y del Azúcar repasa la historia local ligada al cultivo de la caña y al ingenio azucarero, verdadero motor económico en siglos pasados. Las panaderías de “puño” son famosas por su pan artesanal horneado en leña, cuyo tamaño se medía antiguamente con el propio puño del panadero o del cliente.

A pocos minutos en coche se encuentra el Barranco de las Vacas, en Agüimes, un cañón de paredes rojizas que invita a recorrer senderos flanqueados por cactus, palmeras y plantas aromáticas que contrastan con la roca volcánica.

Barranco de las Vascas

Barranco de las Vascas / Cedida

Salinas de Tenefé y Santa Lucía de Tirajana: historia salinera y paisajes del sureste

En el extremo sureste de Gran Canaria están las salinas de Tenefé, una explotación artesanal de sal marina que data de hace más de 250 años. Rodeadas de un paisaje lunar de montañas erosionadas, las salinas siguen produciendo sal gruesa y fina al modo tradicional. Pertenecen al municipio de Santa Lucía de Tirajana, cuyo casco urbano destaca por la iglesia de Santa Lucía y la pequeña ermita de San Nicolás.

En las afueras se alza la presa de la Sorrueda y la Fortaleza (uno de los yacimientos más importantes de la isla), en donde se encuentra también el museo que permiten conocer al visitante aspectos del espacio de la Fortaleza, e interpretar y comprender la singularidad del patrimonio arqueológico de la isla. Por último, el cercano Barranco de Tirajana exhibe una combinación de barrancos profundos, vegetación endémica y pequeños oasis agrícolas, ideal para los amantes del senderismo y la fotografía.

Salinas de Tenefé

Salinas de Tenefé / Cedida

Gastronomía canaria: sabor y vanguardia

A lo largo de esta ruta encontrarás desde bochinches y tascas donde probar pescados y papas arrugadas hasta restaurantes de alta cocina canaria. Mención especial merece Poemas by Hermanos Padrón, en el Hotel Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria, con una estrella Michelin y reconocido en guías internacionales por reinterpretar los productos locales: gofio, quesos de flor, mojos y pescados atlánticos, que se convierten en platos imposibles de olvidar.

Este recorrido por el norte y este de Gran Canaria pone de relieve la diversidad de la isla: volcanes recientes, viñedos, cascos históricos, fincas centenarias, pueblos pesqueros, barrancos, salinas y una gastronomía que se reinventa cada día. Si tienes apenas unos días para explorar, déjate sorprender por estos rincones donde la tradición canaria late con fuerza y la naturaleza despliega todo su esplendor. ¡Buen viaje!