Poca gente la visita, pero es la mejor isla para descubrir en septiembre: clima cálido, playas tranquilas y un patrimonio extraordinario que conecta con la civilización que sentó las bases de la antigua Grecia
Las temperaturas siguen acompañando para disfrutar del mar, mientras los grandes yacimientos arqueológicos permiten conocer una civilización que floreció en la isla miles de años antes de la Grecia clásica.

La gran isla griega que merece descubrirse cuando termina el verano / Istock / Biserka Stojanovic perlb@hotmail.com
Creta cambia de ritmo cuando termina agosto. Las temperaturas siguen siendo perfectas para pasar el día junto al mar y eso significa que, ahora que a temporada alta va poco a poco cayendo, muchas playas te permiten disfrutar del agua con bastante más calma y las visitas a los yacimientos arqueológicos son más llevaderas que en los meses centrales del verano.

Mezquita en el antiguo puerto veneciano de la ciudad de Chania en la isla de Creta, Grecia. / Istock / DaLiu
Aquí se desarrolló la civilización minoica, una sociedad que floreció durante la Edad del Bronce y dejó palacios, sistemas de escritura, redes comerciales y una arquitectura que puede recorrerse en distintos puntos de la isla. Si te animas a volar hasta la isla más grande de Grecia, tu viaje te llevará desde las ruinas de Knossos hasta pequeñas calas, pueblos de montaña, gargantas y ciudades históricas como Chania o Rethymno.

Adriana Fernández
Además, Creta cuenta con una variedad de paisajes poco habitual en un destino de playa. La costa se extiende entre bahías, largas playas y pequeñas calas, mientras el interior está lleno de montañas, gargantas y caminos que atraviesan zonas rurales.

Vista del puerto de Heraklion desde el antiguo veneciano fort Koule, Creta, Grecia / Istock / Gatsi
Como el buen tiempo está pácticamente asegurado en septiembre, lo ideal es visitar la isla fuera de la temporada turística más intensa para poder disfrutar plenamente de esa variedad de playas, desde las grandes extensiones de la costa norte hasta lugares más aislados y de acceso complicado.
Y aunque en septiembre todavía tiene sentido que organices el día alrededor del mar, también es un gran plan dedicar varias horas a caminar por ciudades y yacimientos. La isla tiene playas como Ligres, en la costa sur. Como el acceso es relativamente complicado, hay menos desarrollo turístico y el ambiente es mucho más tranquilo.

Kayak en Creta, Grecia / Istock / borchee
El palacio donde empezó una historia mucho más antigua
Los minoicos desarrollaron una sociedad compleja entre aproximadamente el 2800 y el 1100 a.C. Sus centros palaciegos funcionaban como espacios administrativos, económicos y religiosos. Sin duda, Knossos es el lugar que mejor explica la importancia de Creta en la Edad del Bronce. El palacio se fundó alrededor del año 2000 a.C. y fue reconstruido varias veces después de que fuese destruido en distintas ocasiones.
El complejo estaba formado por diferentes zonas que se situaban alrededor de un gran espacio central. Había zonas administrativas, religiosas y residenciales, además de almacenes y otros espacios destinados a actividades económicas.

Knossos Palacio en Creta, Grecia Knossos Palacio / Istock / TanjalaGica
Los restos que puedes ver a día de hoy también están condicionados por las intervenciones arqueológicas que se realizaron a comienzos del siglo XX. El arqueólogo británico Arthur Evans impulsó grandes campañas de excavación y reconstrucción que marcaron para siempre la imagen moderna de Knossos. El año pasado, la UNESCO incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial los Centros Palaciegos Minoicos, un conjunto formado por seis yacimientos repartidos por Creta: Knossos, Phaistos, Malia, Zakros, Zominthos y Kydonia.
Playas, ciudades y montañas para completar el viaje
Lo mejor de la isla es que te permite cambiar completamente de escenario antes de que puedas darte cuenta. Chania conserva un casco histórico marcado por las etapas veneciana y otomana, mientras que Rethymno, otro de los grandes destinos turísticos, combina arquitectura histórica con una larga playa urbana.

Vista áerea de Elafonisi, en Grecia. / Istock / Rawf8
En el sur encontrarás paisajes más abruptos y algunas de las playas que han quedado más alejadas de los grandes circuitos turísticos, pero que merecen sin lugar a dudas una visita pese a la distancia. Si optas por el interior, podrás disfrutar de las montañas que ocupan buena parte del territorio y aparecen pueblos, caminos y gargantas que te harán descubrir una Creta muy distinta de la de los grandes complejos costeros. También están las playas más famosas, como Balos, Elafonisi o Preveli, los grandes atractivos naturales de la isla, junto con otras costas mucho menos conocidas.
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