Dulces sueños en una cabaña de chocolate

Esta casita de cuento está hecha totalmente de chocolate. Desde el tejado a los vasos, se puede comer casi todo.

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Foto: Audrey BONNET

Tras dos días vagando por el bosque, Hansel y Gretel no daban crédito a lo que apareció ante sus ojos. Una casita hecha de caramelo, azúcar y chocolate despertaba su glotonería ansiosa. Mordiendo y engullendo las dulces paredes, los hermanos caían sin remedio en la trampa de la bruja. La idea de esta cabaña de chocolate ha estado flotando por la tierna imaginación de generaciones de niños que descubrían la fábula de los hermanos Grimm. Una fantasía tentadora y deliciosa, en la que los golosos -no necesariamente tan niños- también se han recreado con gusto de vez en cuando. Por suerte para todos ellos, este dulce deseo ha salido de los cuentos de hadas para hacerse realidad. En artesano chocolatero Jean-Luc Decluzeau, se encuentra en pleno proceso creativo, diseñando y construyendo una cabaña de 18 metros cuadrados con 1,5 toneladas de cacao. La casita de chocolate, que tendrá una capacidad de hasta cuatro personas, se ubicará en L'Orangerie Ephémère, en los jardines de la Cité de la Céramique, en Sèvres (Francia). El buscador online Booking ofrece la oportunidad única de pasar las noches del 5 y 6 de octubre en este dulce alojamiento que tanto se inspira en el cuento de Hansel y Gretel pero, por suerte, en esta ocasión no habrá ninguna malvada bruja

Audrey BONNET

La casa de los golosos

En esta apetitosa cabaña, el ladrillo y hormigón se sustituyen por una única materia prima. El chocolate es el material por excelencia con el que se hace absolutamente todo: desde las paredes al tejado, pasando por la chimenea, el armario, el reloj e, incluso, vasos, libros y un candelabro. Pero el dulce no se circunscribe sólo al interior de la casita. Al traspasar las puertas, aparecerá un estanque de patos de chocolate blanco y un parterre de flores hecho de cacao, claro. Por supuesto, en esta obra maestra de la repostería, casi todos los aderezos son comestibles

Audrey BONNET

El alojamiento en la cabaña de chocolate tiene un precio de 50€ la noche. Para poder pasar el fin de semana más dulce del mundo, hay que ser muy rápido y realizar la reserva en este link los días 19 y 26 de septiembre a las 10 horas para el 5 y 6 de octubre, respectivamente. El alojamiento incluye cena y desayuno, servidos en el jardín de flores de la cabaña y un taller de creación de mini chocolates personalizados, dirigido por el propio Jean-Luc Decluzeau.