Tres excursiones de un día en la Costa Dorada

Este rincón de la geografía catalana presenta una amplia oferta de salidas cortas para disfrutar de pueblos o lugares pequeños

Redacción VIAJAR
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Foto: Eloi_Omella / ISTOCK

Hay destinos tan polifacéticos que deben descubrirse desde varias de las perspectivas que ofrecen. Es el caso concreto de la Costa Dorada, tanto su litoral como en interior, que presenta un territorio diverso lleno de sitios a visitar y actividades a realizar. Probablemente, una de las mejores formas de conocer esta zona es haciendo escapadas de menos de 24 horas a los destinos más esenciales.

Estas son tres excursiones muy diferentes entre sí, que se pueden realizar en un solo día y que permiten conocer la auténtica esencia de la Costa Dorada

El Reus más modernista

Ser el pueblo natal de Antoni Gaudí convierte a la capital del Baix Camp en una parada obligada para los más adeptos a la arquitectura. Hay más de 75 edificios de marcada apariencia modernista, que conforman e identifican el paisaje urbanístico de la ciudad. De hecho, existe una ruta guiada que atraviesa la ciudad a través de estos más de setenta inmuebles. Entre ellos, hay tres que destacan especialmente.

Casa Navàs | Angela Llop

El Instituto Pere Mata es un precedente del Hospital Sant Pau de Barcelona. Se denota en sus vitrales, mosaicos y lujosos murales de la corriente arquitectónica modernista. Por otro lado, la Casa Navàs es considerada Bien de Interés Cultural y Nacional y es uno de los edificios modernistas más emblemáticos no solo de Reus, sino de todo el país. El inmueble está prácticamente sin reformar desde 1907 y destaca por sus espectaculares cerámicas, vitrales y trabajo con piedras. Por último, el Centro Gaudí supone todo un recorrido por la vida y obra del reconocido arquitecto catalán, donde se puede, incluso, entrar en el que fue su taller. También permite al visitante diseñar su propio trencadís.

Reus | Cedric Valluche

Costa Daurada: paisajes con historia

El valor patrimonial de Riudecanyes

En el pequeño municipio de Riudecanyes, a escasa media hora de Tarragona, se encuentra el castillo-monasterio de Sant Miquel d’Escornalbouuna joya medieval del siglo XII. Al estar a 600 metros de altitud, es el ‘mirador’ perfecto para visualizar una panorámica de Tarragona y el Ebro. Bajando del turón, a las afueras del pueblo se halla el pantano de nombre homónimo, el cual permite hace caminatas sencillas y ambientadas de un bello paisaje.

Castillo-monasterio de Sant Miquel d’Escornalbou | Angela Llop

Además, Riudecanyes se caracteriza por tener una gran tradición oleoturística. Allí, se pueden hacer visitas que muestran cómo se conrean los olivos, cómo acaban consiguiendo un aceite de excepción como el de Extra Escornalbou que, además, puede catarse y saborearse.

Castillo-monasterio de Sant Miquel d’Escornalbou | SBA73

Serra de Llaberia, la excursión más natural 

Una sierra prelitoral tarraconense que todavía es un lugar bastante recóndito. Su geología abrupta, lo convierte en un lugar no apto para todos los públicos, por ello es, todavía, un sitio desconocido y tranquilo donde planificar una caminata o una ruta en BTT. Además, hay la opción de conocer la Serra de Llaberia en coche, por carreteras asfaltadas que transcurren por los más de 10 términos municipales que se engloban dentro de este territorio montañoso.

Serra Llaberia | Angela Llop

Un glamping para convertirse en el perfecto campo base 

A menos de una hora de todas estas excursiones, se alza Playa Montroig Camping Resort, un establecimiento de lujo (con categoría cinco estrellas) que se presenta como una ‘zona base’ para realizar todas estas excursiones. El camping, además, incorpora el servicio de organización de visitas guiadas a varias de las viñas y bodegas de la prolífica DO Tarragona, permitiendo conocer, también, la faceta enoturística de la región.

Playa Montroig Camping Resort | Playa Montroig Camping Resort

El camping cuenta con prácticamente 40 bungalows de madera equipados completamente con cocina y baño. Rodeado de una atmosfera de 2.000 palmeras y con la orilla del Mediterráneo a pocos pasos de sus parcelas y cabañas, es un buen lugar para descansar tras haber descubierto alguno de los rincones con más encanto de la Costa Dorada a pie.