Todo un planazo, arte y pintxos, por la ría de Bilbao

Bilbao reina como la Mejor Ciudad Europea, en los premios. The Urbanism Awards 2018, otorgados por la organización internacional The Academy of Urbanism. Galardonada como la mejor de Europa no solo por su urbanismo, sino también por su semblante ambiental, social e innovador, es una urbe cuajada de sorpresas. Atrás queda su marchamo de ciudad industrial. Hoy, es el epicentro del arte, del ocio, del aire libre, de las más bellas panorámicas, y como no, de una de las mejores cocinas del universo. Desde su ría, o desde sus alturas, Bilbao te va a enamorar.

Irene González
 | 
Foto: jon chica parada / ISTOCK

La capital vizcaína ha sido galardonada por su urbanismo, y por su semblante ambiental, social, innovador e identitario. Y nada más y nada menos que sobre ciudades como la austriaca Viena, y la eslovaca Ljubljana. Muy poco queda de aquella ciudad, algo gris, y muy industrial. La capital de Vizcaya que, allá por los años 90 sufriera una gran crisis industrial, se ha convertido en una metrópoli de referencia.

jon chica parada / ISTOCK

Sus nuevos edificios se integran a la perfección con los restos de la antigua industrial naval, y con los viejos mercados. Esta sorprendente urbe, con más de 700 años de historia e innovación, ha sabido respetar la esencia de su cultura, y la identidad de sus gentes. La Mejor Cuidad Europea se ha convertido en un centro artístico, de ocio y de actividades al aire libre. Bilbao tiene a gala poseer las mas hermosas panorámicas, y disfrutar de una de las mejores gastronomías del país, y casi del mundo. 

Naeblys / ISTOCK

Se ha transformado en un cisne que navega por el eje vertebrador de la ciudad, su Ría. Es una urbe sostenible, medioambiental, museística, musical, universitaria y gastronómica. Características que han enamorado a los premios Urbanism Awards, la plataforma más relevante, y sin animo de lucro, que busca construir entornos urbanos de alta calidad, innovadores y sostenibles. Un sensacional mérito alcanzar este trofeo de la Academy of Urbanism, que cada año selecciona 15 lugares de una lista inicial de 10 territorios propuestos por sus miembros, que tras varias crifas, se reduce a tres finalistas, donde los laureles fueron a parar a Bilbao.

Cloud-Mine-Amsterdam / ISTOCK

Museos de fama internacional, festivales de música de renombre, y planes para disfrutar cada día, son algunas de las señas de identidad de la ciudad, que han hecho que Europa se rinda a sus pies. Recrearse en barco de una panorámica diferente de la capital vizcaína desde las aguas de la Ría; relajarse en el parque de Doña Casilda, un gran pulmón verde; disfrutar de la vidriera policromada de la estación de Abando, o recorrer las estaciones de metro de Norman Foster, son propuestas únicas y fascinantes. 

Txiriguili / ISTOCK

Pero Bilbao también posee un atractivo exclusivo, sus pintxos, que la convierten, no solo en la mejor ciudad de Europa, sino del universo. Salir de pintxos en Bilbao está en el ADN de los bilbaínos, y supone el plan perfecto tras la visita de la ciudad. Es una práctica muy sabrosa de degustar platos de gastronomía tradicional, o de alta cocina, en miniatura. Hay bares de pintxos en casi cualquier calle y barrio de Bilbao, aunque las más populares, y con más ambiente, se encuentran en el Casco Viejo, la Plaza Nueva, Bilbao la Vieja, Abando, Indautxu, Miribilla, y Santutxu. Su arte, música y pintxos, resultan un plan redondo para escaparnos a la Ría.

El mercado de La Ribera

jon chica parada / ISTOCK

Este emblemático mercado resulta el espacio singular para tomar sensacionales pintxos, a la vez que se disfruta de la arquitectura en estado puro. Construido en 1929 es un diáfano y luminoso edificio al que muchos consideran el primer hito arquitectónico del nuevo Bilbao. 

Para el Guinness, es el mercado cubierto más grande de Europa, con 10.000 metros de superficie, y el lugar donde adquirir carne, fruta, pescado, marisco, quesos, embutido, congelados, y todo tipo de verduras, al mejor precio. Aquí se toman los mejores pintxos, e incluso hay locales que cocinan los productos comprados en el local, y a ritmo de jazz.

Tomar el fresco por la orilla del Guggenheim

Joel Carillet / ISTOCK

Visitar el Museo Guggenheim es obligatorio si o si. Además de la colección propia del museo, ahora se puede admirar De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser, y como no, deleitarse en sus dos espacios gastronómicos. El Bistró Guggenheim Bilbao, un espacio vanguardista e innovador con toques de alta gastronomía. Y el Nerua Guggenheim, lleno de aromas, texturas y sabores.

Bistró Guggenheim Bilbao

Después del Museo hay que pasear por la orilla de la ría, desde el puente Zubizuri, hasta la grúa Carola, que preside el Museo Marítimo. A lo largo del recorrido de esta milla de oro de la capital, se encuentran sensacionales obras de Chillida, Dalí, Tücker, Lüpertz; y de los arquitectos Moneo y Pelli.

El puente colgante sobre la Ría

jarcosa / ISTOCK

Arte es el puente colgante, que Palacio y Arnodín idearon para unir las dos orillas de la ría sin interrumpir el tráfico marítimo. Es el primer puente transbordador del mundo, y es tan espectacular, que ostenta el mérito de ser Patrimonio de la Humanidad, como no podía ser menos. Es contemporáneo de la parisina torre Eiffel, y desde 1.893 une, Portugalete, en la orilla izquierda y más obrera de la ría, y Getxo, en la otra. Una titánica pasarela, inaugurada en 1999, permite pasear por encima de este mecano colosal, a 45 metros de altura. 

La más deseada en el Casco Viejo

Marce C

Solo en el medieval Casco Viejo de Bilbao hay más de 300 barras de pintxos, y es uno de los iconos gastronómicos del país. Este enclave es, junto a Bilbao la vieja, una de las zonas más concurridas. Es un gran entresijo de calles llenas de vitalidad, y cuajado de tiendas, bares, restaurantes y hoteles. El Pintxo Poteo en el Triángulo es una actividad obligatoria en este pequeño txoko al aire libre, formado por la intersección de dos callejones en la calle de la Torre. Y en la Plaza Nueva hay que probar la abarrotada barra de pintxos de Víctor Montes, unos de los locales más antiguos de la ciudad. En este local se reunieron Gerhy, Krens y Vidarte para firmar el proyecto Guggenheim, el germen del nuevo Bilbao.

El Museo Bellas Artes, la sensacional joya oculta

Marce Pueyo Cabré

Muchos no saben que el Museo de Bellas Artes de Bilbao es, después del Prado, el más importante del país, en pintura española, flamenca y renacentista italiana. Sus fondos poseen más de 6.000 cuadros, esculturas, dibujos y grabados, desde el siglo XII hasta nuestros días. Su colección atesora obras de El Greco, Ribera, Zurbarán, Murillo, Goya, Sorolla, Gauguin, Zuloaga, Bacon, Chillida, Tàpies y Barceló, entre otros.  Fue inaugurado en 1 945, y en uno de los edificios más modernos y elegantes de la ciudad. Está junto al seductor parque de Doña Casilda, y a penas a 400 metros del Guggenheim.

El Azkuna Zentroa, un antiguo almacén de vino, para el buen vivir

jorgecachoh / ISTOCK

Una cita ineludible para los enamorados del diseño, de la arquitectura, pero sobre todo, de la buena vida, es el Azkuna Zentroa Este antiguo almacén de vino, supone un espectacular centro de ocio, deporte y cultura, que le ha dado la vuelta a la Alhóndiga, un antiguo almacén de vino diseñado a principios del siglo XX por Ricardo Bastida. En el Azkuna hay piscina, gimnasio, cines, auditorio, sala de exposiciones, y el restaurante El Yandiola, uno de los mejores comedores de la tierra. A los pies de su mágica terraza se proyecta el Bilbao más cosmopolita, en el mismo centro de la ciudad. Un broche de oro, con ambiente chill out, desde las alturas.