Escapada termal en los impresionantes balnearios y piscinas naturales de Galicia

No existe mayor gozada que disfrutar de unos baños calientes y terapéuticos en contacto con la naturaleza, en las termas más espectaculares de Galicia. Orense y Pontevedra son dos santuarios de salud y belleza, a los que nadie puede resistirse. Delicias de las que no querrás salir.

Irene González
 | 
Foto: Balneario de la Toja

No hay mejor plan primaveral que sumergirse en actividades relacionadas con aguas termales, y además, en plena naturaleza. Galicia, con su extraordinaria riqueza en termas al aire libre, es el paraíso para disfrutar de unos baños calentitos, relajantes, terapéuticos, y embellecedores, donde poner el cuerpo a punto, y lucirlo tonificado y sano.

_jure / ISTOCK

Las tierras gallegas, con más de una veintena repartidos por la comunidad, son ricas en balnearios que ya desde hace siglos, eran puestos en valor por los romanos. Un santuario del agua, a pesar de no tener mar, es Ourense, donde pozas y spas ofrecen este placer natural todo el año. Hace 2 000 años que esta abundancia hizo asentarse en esta casi desconocida ciudad a los romanos, fascinados por las fuentes termales que manaban, y aún manan, por todos los rincones.

Y desde luego, si algo estimaban los romanos, casi más que el oro, era un baño caliente. Y es que Ourense es una auténtica caja de sorpresas por su irresistible casco antiguo que amalgama un patrimonio exuberante, con interesantes callejuelas medievales, y termas al aire libre. 

fotografo / ISTOCK

Bajando por la calle Desengaño está la sorprendente Fuente de As Burgas, humeante manantial donde las aguas alcalinas, litínicas, fluoradas, carbonatadas, y silicatadas, brotan a 67 grados de temperatura con un caudal de 300 litros por minuto. Hace siglos a ellas acudían los peregrinos para curar sus llagas, y venerar al Santo Cristo de la Catedral, antes de seguir su camino a Santiago. Hoy, esta gran fuente es utilizada por los orensanos por sus propiedades curativas.

Termas Ourense

La Burga de Arriba es un gran baño termal público, con gran piscina exterior, sauna húmeda, al aire libre y en plena calle. Siguiendo la ruta del agua, a orillas del Miño, y cruzando el Ponte do Milenio, se suceden durante cuatro kilómetros varias pozas y termas. Es una de las mejores rutas termales del mundo. Algunas son instalaciones privadas y spas de estilo japonés. Otras muchas, son baños públicos acondicionados con vestuarios, césped y baños naturales de granito, donde se puede pasar el día en remojo gratis. 

Termas Ourense

Aquí está Chavasqueira, acondicionada en el XVIII para comodidad de los enfermos que peregrinaban en busca de estas aguas ardientes con las que sanar sus afecciones reumáticas, y de la piel. Chavasqueira tiene pequeñas pozas gratis, y unas termas privadas, para baños, saunas y relajación zen. Las cuatro pozas de Muiño das Veigas, la mayor de 200 metros cuadrados, también son magníficas para preparar y poner la piel a punto antes de la llegada del calor.

Termas Outariz

Muy cerca se encuentran las termas de Outariz, de estilo japonés a base de piedras zen, arces, bambú y pequeñas cascadas, toda una delicia para el espíritu y la epidermis. Además de las que hay en la ciudad, la provincia está salpicada de termas, como la de Prexigueiro en Ribadavia. Posee ocho termas al aire libre, seis de agua caliente de hasta 41 grados, y dos de agua fría, para el contraste térmico. Es un auténtico viaje para el cuerpo y la mente a través del circuito termal zen, llamado Camino Kumano, una ruta espiritual en Japón, hermanada con el Camino de Santiago. 

Termas Prexigueiro

Justo al lado del balneario de Prexigueiro se encuentran unas pozas naturales sin ningún tipo de instalación, pero con el mismo tipo de agua que las privadas, y gratis. En ellas se disfruta del lado más salvaje de las termas ourensanas.

Balneario de Mondariz

Pontevedra es otro reino del agua donde, entre sus muchos recursos de aguas minerales y medicinales, destaca Mondariz, una de las referencias del termalismo gallego, y una de las más importantes villas termales de toda Europa.

El área termal del Balneario de Mondariz, inaugurada allá por 1 873, dispone de las más modernas técnicas de aplicación de aguas mineromedicinales, ideales para tratamientos de salud, belleza y relax. Este sensacional complejo histórico cuenta con un hotel de 4 estrellas; el balneario con aguas mineromedicinales, el Palacio del Agua - SPA; y hasta un campo de golf de 18 hoyos. 

Balneario de Mondariz

Sus beneficiosas aguas se aplican a tratamientos de salud, van desde tratamientos médicos, pasando por métodos antiestrés, de adelgazamiento, antitabaco, y de belleza su Balneario Celta, inspirado en la ancestral cultura termal celta, es imprescindible. Otra catedral del agua es, por sus aguas termales declaradas de utilidad pública desde mediados del XIX, el Balneario de la Toja.

Balneario de la Toja

Por sus innovadoras técnicas de termalismo y spa, no querrás salir de este enclave natural en pleno corazón de las Rías Baixas, porque además de sus baños cubiertos, también cuenta con algunas pozas al aire libre, en contacto directo con la naturaleza. En Pontevedra también son imprescindibles las Termas de Cuntis. Y desde luego, las termas que la impresionante villa de Caldas de Reis esconde.