Guía de Wroclaw

Toda la información que necesitas para viajar a Wroclaw: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la ciudad polaca.

Cómo llegar

Ryanair ofrece vuelos directos a Wroclaw desde Gerona, mientras que Lufthansa, SAS y LOT lo hacen con conexión en distintas ciudades europeas.

Dónde dormir

Cómo moverse

La Open Wroclaw es una tarjeta turística que permite el uso del transporte público y entradas gratuitas o con descuento a museos y galerías de arte. Hay varias modalidades, según el tiempo de uso. Desde 9 euros.

Recomendamos

Descubrir la famosa cerámica de Boleslawiec y caer en la tentación de llevarse algún artículo a casa. Se pueden adquirir en el mercado Hala Targowa y en el número 4 de la plaza, en la tienda Ceramika Vena.

Más información

Turismo de Polonia: www.polonia.travel/es

Dónde dormir

Hay hoteles encantadores en el casco antiguo:

Art
www.arthotel.pl
Ocupa un par de edificios históricos y exhibe una decoración clásica

Puro
http://en.purohotel.pl
Tiene factura moderna y avanzada tecnología.

Fuera del recinto, pero a un paso:

Ibis Styles Wroclaw Centrum
www.ibis.com
Su diseño se inspira en Alicia en el país de las maravillas y es una opción confortable.

Dónde comer

Por circunstancias históricas, la cocina de la región es una mezcla de influencias alemana:

Jadka
www.jadka.pl
En unas bodegas medievales.

Karczma Lwowska
www.lwowska.com.pl
En la misma Rynek.

Pergola
http://restauracja-pergola.pl
Frente al Pabellón del Centenario y la fuente de luces multimedia, ofrece también ricos platos.

De copas

La noche, en Wroclaw, es uno de los platos fuertes.

En Rynek hay pubs desenfadados y algunos clubs de baile, aunque es Pasaz Niepolda (un pasadizo peatonal que va de Ruska a Sw Antoniego) el alma de las fiestas más locas.

Curiosos locales para tomar un trago son Mleczarnia (http://mle.pl/wroclaw), con un ambiente mágico iluminado con velas, y PracOFFnia (http://pracoffnia.wartobyc.pl), en una antigua cárcel medieval.

Qué ver

Rynek o Plaza Mayor

El lugar donde todo pasa. También conocida como Plaza del Mercado, es la más grande del país después de la de Cracovia. Un atractivo crisol arquitectónico (reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial) que da paso a la adyacente Plaza de la Sal, hoy un mercado non-stop de flores.

Seguir el rastro de los gnomos

Las simpáticas esculturas de la Alternativa Naranja se encuentran escondidas por los rincones del casco antiguo. Dicen que ver al menos siete de ellas proporciona grandes dosis de buena suerte.

La iglesia de Santa Isabel

A un paso de la Rynek, este imponente templo gótico merece una visita. Cuenta con la torre más alta de la ciudad, a la que se puede subir para disfrutar de unas vistas fabulosas.

El barrio universitario

Clave en el desarrollo de la ciudad, la Uniwersytet engloba un complejo monumental presidido por la magna institución académica fundada en el año 1702, donde se puede conocer el Aula Leopoldina y el Oratorio Mariano. Los alrededores son un buen lugar para comer en locales que combinan lo económico con el buen ambiente.

La Isla de la Catedral

Apodada El Pequeño Vaticano, apenas tiene bares y restaurantes y sí muchos edificios eclesiásticos. Ostrow Tumski, que ya no es una isla, resulta ideal para el esparcimiento y un paseo agradable.

El Barrio de las Cuatro Confesiones

Su flamante lavado de cara lo convierte en una cita imprescindible para toparse con el espíritu de la bohemia en sus coquetos cafés y restaurantes.

El Panorama de Raclawice

Un edificio cilíndrico que atesora el orgullo de Wroclaw: el monumental lienzo que representa la batalla del mismo nombre, pintado en 1893. Dañado por una bomba, ha sido recuperado después de varias décadas en el olvido.

La calle Swidnicka

La arteria principal, plagada de bulevares y comercios, donde se emplaza el legendario hotel Monopol, la Ópera neogótica y la impactante escultura de Jerzy Kalina.

El Pabellón del Centenario

Rodeado de parques y jardines, este edificio de hormigón de estética constructivista y raíces expresionistas fue diseñado por Max Berg y se convirtió en la mayor sala del mundo y la primera cubierta con cúpula de este material.

Los castillos de Ksiaz y Grodno

Si se tiene tiempo, hay dos excursiones altamente recomendables. El Castillo de Ksiaz, posado en una abrupta montaña entre frondosos bosques, permite la visita al misterioso complejo subterráneo creado por las tropas nazis. Por su parte, el castillo de Grodno ofrece las mejores vistas a los Montes Sowie en un bello entorno de aldeas con auténtico y bucólico sabor rural.