Tierra de Barros: naturaleza y rica gastronomía en la Extremadura más desconocida
Esta comarca de Badajoz cuenta con grandes espacios naturales, vestigios de civilizaciones pasadas y la bendición del vino de la Ribera del Guadiana.

Un territorio fascinante con mucho que descubrir / Istock / edufoto
Su nombre, tal vez poco evocador, se debe al tono rojizo de un suelo arcilloso que resulta tremendamente fértil. Por eso a esta comarca de la zona central de la provincia de Badajoz, a esta región encajada entre las Vegas del Guadiana y las estribaciones montañosas de Sierra Morena, se le conoce como Tierra de Barros. Es la Extremadura más desconocida, pese a que entre sus pliegues se esconde mucho más que la monotonía de sus extensiones agrícolas, en torno a las cuales gira el quehacer de sus gentes.

Martín Álvarez
Y es que Tierra de Barros es un territorio de llanuras despejadas, a menudo abrasadas por el sol, que son sin embargo generosas en los productos de la tierra. En ellas el tiempo ha ido desplazando la hegemonía del cereal para dar paso a un océano infinito de viñedos y olivares.
Orígenes remotos
Son los productos de la tierra los que mejor definen a este rincón. Los frescos productos de la huerta y los prestigiosos derivados del cerdo ibérico. Pero también lo hace el vino elaborado en las bodegas que impulsan una de las denominaciones de origen más jóvenes de España: la de Ribera del Guadiana, que incluye el cava cien por cien extremeño que se produce en Almendralejo.

El legado de la necrópolis de Hornachuelos de origen visigodo / Istock / WHPics
Más allá de las delicias gastronómicas, también en Tierra de Barros se siente el peso de la historia. Este lugar, ya transitado en los albores de la civilización, esconde interesantes vestigios que conforman un rico patrimonio. El más antiguo: el Oppidum de Hornachuelos, emplazado a las afueras de Ribera del Fresno. Se trata de un asentamiento indígena fortificado, que data de mediados del siglo II antes de Cristo.
Estela romana y medieval
Mucho más significativa es la huella romana que se encuentra dispersa por esta comarca: los restos de esculturas empotradas en la fachada del palacio de los Mexía, en el pueblo de Torremejía, y especialmente el Balneario de Alange, erigido por el magno imperio en el siglo III a. C. y del que todavía se conservan dos de sus piscinas. Las mismas aguas con propiedades mineromedicinales, descubiertas miles de años atrás, siguen emanando de un manantial, al que acuden gentes de todo el mundo atraídas por sus beneficios para el sistema nervioso.

Vista del pueblo de Hornachos al atardecer / Istock / WHPics
Restos de la historia encontramos también en las ruinas del castillo árabe de Hornachos y en la fortaleza que domina el perfil de Villalba de los Barros, edificada sobre una construcción anterior de origen musulmán que podría ser una mezquita. A ello hay que añadir el mudéjar que ha quedado impreso en iglesias como la de Santa Olalla, en Puebla de la Reina; Nuestra Señora de Gracia, en Palomas o Nuestra Señora de los Milagros, en Alange, por poner sólo tres ejemplos.
Joyas naturales
Tierra de Barros es también el complejo lagunar de La Albuera, uno de los conjuntos húmedos más importantes de Extremadura. Rodeado de encinares, se trata de siete lagunas naturales y cuatro charcas artificiales, en las que se pueden contemplar múltiples especies de aves, sobre todo durante los pasos migratorios.
Es el más importante espacio natural de este territorio de paisaje suave y ondulante, con bonitos pueblos de marcado sabor extremeño y el discreto encanto de lo que todavía está por descubrir.
- La ciudad europea perfecta para mayores de 65 años es la capital de la eterna primavera: una antigua ciudad balneario, con jardines botánicos siempre en flor y paseos llanos frente al Atlántico
- Las raíces de Lamine Yamal (19 años) están en el '304', un barrio obrero de 11.000 vecinos, canchas de cemento y los vestigios de termas romanas del siglo I: 'Al final es tu casa, lo es todo
- 291 puentes y 91 túneles hasta coronar los 2.033 metros de altura: así es la escapada en tren más espectacular y refrescante del mundo, ocho horas de paisajes a través de los Alpes suizos
- El pueblo más bonito del mundo está en Aragón y es un valle de cuento a orillas de un embalse: te transporta a uno de los escenarios más especiales de Disney
- Ni Doñana ni el Delta del Ebro, el auténtico paraíso de flamencos rosas de España está en una Reserva Natural de Málaga: está considerada la segunda colonia más importante de Europa
- El refugio de Inma Cuesta (46 años) está en un pueblo de Jaén de unos 1.700 habitantes donde creció: 'Me fui hace muchos años, pero este es el lugar al que siempre vuelvo buscando la raíz
- Lucía, 27 años, 9 vecinos, y una antigua casa en una aldea gallega en lugar de la gran ciudad: 'Vivir en un pueblo es muy barato si tienes tus propios animales y un huerto
- El paseo marítimo más elegante de España sigue la curva de una bahía de cuento: un balneario Belle Époque sobre la arena y el palacio donde veraneaba una reina
