El pueblo más pequeño de Tarragona: 39 habitantes, infinitos encantos
Viajamos hasta el nacimiento del río Siurana para descubrir La Febró, uno de los pueblos más altos (y más deshabitados) del Camp de Tarragona.
Nos trasladamos hoy hasta La Febró, localidad rodeada de macizos y sierras, donde nace el río Siurana. Una pequeña población que, según el INE, solo cuenta con 39 vecinos, pero posee infinitos encantos.
La Febró se sitúa a 754 metros sobre el nivel del mar en la comarca conocida como Baix Camp y cuenta con una extensión de 16 kilómetros cuadrados. Un pequeño territorio que alberga hasta 5 registros en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña.
Descubriendo el pueblo más pequeño de Tarragona
El viajero que llega a La Febró debe descubrir su centro histórico, las masías ya en ruinas conocidas como Els Masos de Galceran, la iglesia parroquial de Sant Esteve, la masía protegida Mas dels Frares o el Molí.
Dentro del casco antiguo también destaca el Ayuntamiento, ubicado muy cerca de la plaza principal, enclave que sirve como punto de reunión de los vecinos y centro neurálgico de todas las fiestas, siendo las más importante las que se celebran a finales de agosto en honor a San Esteban, patrón del pueblo.
Esta población de tan solo 39 habitantes está rodeada por el macizo de Motllats, la sierra de Garcia y la sierra de la Cometa. Además, el río Siurana nace en La Febró, por lo que en todo el municipio hay infinidad de fuentes.
Cerca de La Febró podemos encontrar la cueva del Corral, donde la gente del pueblo se escondía durante la Guerra Civil y, al lado del camino de Prades, también se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Roca Curva.
Historia de La Febró
Este diminuto pero coqueto pueblo ha sido tradicionalmente agrícola, cosechando, sobre todo, avellanas de montaña. Y, desde hace algunos años, también ha comenzado a haber cultivos de trufas, a partir de la inoculación del hongo principalmente en encinas.
Por el término municipal de La Febró también es habitual encontrar un rebaño de corderos y cabras que pastan por la zona hasta los pueblos cercanos de la Mussara (que está abandonado) y el de Prades, según la época del año y la necesidad de pasto.
Recorriendo las inmediaciones
A tan solo 13 kilómetros del núcleo urbano de La Febró nos encontramos con el Real Monasterio de Santa María de Poblet, magnífico complejo arquitectónico reconocido como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1991.
El monasterio acoge una importante comunidad monástica que preserva el espíritu sagrado de este sitio. Además, es el mayor monasterio de la Ruta del Cister y, de los dos monasterios masculinos, es el único que cuenta, además, con una comunidad de monjas.
En definitiva, La Febró es el pueblo más pequeño de Tarragona, pero merece ser reconocido y visitado gracias a sus infinitos encantos.
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