La Gran Muralla y el barrio judío: las dos joyas de Girona

Nos perdemos por las intrincadas calles del barrio judío de Girona y damos marcha atrás en el tiempo en la altura de sus murallas

Miriam González
 | 
Foto: Artur Bogacki / ISTOCK

Caminar sobre los impenetrables muros de la muralla, apreciar la arquitectura antigua paseando por las callejuelas que forman el barrio judío o sentirse como un auténtico rey bajando por la interminable escalinata de la catedral. Así podríamos definir una visita a la Gran Muralla y al barrio judío de Girona, dos imprescindibles en una visita a la ciudad.

En un viaje a estas tierras no se puede desaprovechar la oportunidad de conocer dos verdaderas joyas arquitectónicas, en las que el medievo impregna cada rincón de la parte más antigua de Girona, con varios monumentos históricos que te dejarán sin aliento. 

La impresionante catedral de Girona que preside la entrada al casco antiguo de la ciudad
La impresionante catedral de Girona que preside la entrada al casco antiguo de la ciudad | clodio / ISTOCK

Comenzamos este viaje por la historia de Girona empezando desde la Gran Muralla catalana, que nada tiene que envidiarle históricamente a la china. La historia de esta muralla comienza hace 20 siglos, y es que su construcción se realizó entre los años 70 y 80 del siglo I después de Cristo. Un lugar que es perfecto para pasear por sus alrededores y que, originalmente, tenía una forma triangular que abarcaba más de 2 kilómetros. En la actualidad, en cambio, solo se conservan algunas de sus partes que nos dejan los vestigios de la historia de esta ciudad.

Esta impresionante muralla se mantuvo intacta durante más de 9 siglos, testigo mudo de guerras y batallas, reconstruida y ampliada a lo largo de los siglos. Aunque a principios del siglo XX d. C algunos muros se derribaron, una buena parte quedó intacta y sus impresionantes muros, de más de 60 metros de altura, no dejan indiferente a nadie.

Vista de la ciudad de Girona desde lo alto de la muralla
Vista de la ciudad de Girona desde lo alto de la muralla | photooiasson / ISTOCK

En lo alto de la muralla se encuentran los mejores miradores de la ciudad, una panorámica única de los tejados, las callejuelas y la catedral que preside el casco antiguo. Además, los Pirineos se alzan imponentes al fondo para completar esta espectacular vista.

La Gran Muralla tiene 4 puntos de acceso, pero nosotros os recomendamos el que está situado más cerca del Pont de Pedra, donde comienza este recorrido por los cielos de Girona. Desde lo alto de las murallas podemos ver los grandes monumentos de la ciudad como el Paseo arqueológico, la catedral o el monasterio de Sant Pere.

La larga y estrecha muralla de Girona que posee los mejores miradores de la ciudad
La larga y estrecha muralla de Girona que posee los mejores miradores de la ciudad | Nellmac / ISTOCK

Las reconstrucciones a lo largo de los siglos han ido dividiendo la muralla por tramos, el más antiguo, el que conserva la herencia romana del siglo I d.C, es más estrecho y difícil de caminar. Otro de los tramos más importante es el de las murallas carolingias (primera ampliación de las murallas en el siglo IX d.C), aquí se cruza el río Galligants y poco después llegamos hasta el monasterio de Sant Pere de Galligants.

Hay varias salidas a lo largo del recorrido, pero nosotros os recomendamos que llegues hasta la catedral, hay que caminar un poco, pero el privilegiado lugar al que se llega merece la pena. Bajamos por la increíblemente larga escalinata y llegamos al inicio del casco antiguo, un laberinto de callejuelas que te conducirán hasta la joya de la corona de Girona: la judería.

En el interior del barrio judío de Girona
En el interior del barrio judío de Girona | BrasilNut1 / ISTOCK

¿Veraneando en Girona? Recorremos las localizaciones reales de Juego de Tronos

La parte histórica más importante de la ciudad es conocida como la Fuerza Vieja, un lugar que esconde miles de secretos (historias de personas desconocidas, el auge de grandes familias...) El casco antiguo forma parte de esta Fuerza Vieja, y dentro se encuentra el barrio judío mejor conservado de toda Europa. Sus estrechísimas callejuelas entremezcladas con pequeños patios llenos de luz y escaleras de infarto, conforman este bello lugar que acogió a los judíos de Girona.

Escaleras medievales en pleno corazón de la judería de Girona
Escaleras medievales en pleno corazón de la judería de Girona | jordieasy / ISTOCK

Para intentar comprender como era la vida de este barrio hace más de seis siglos, hay que conocer la historia de los judíos que vivieron aquí. A partir del siglo XII d.C la comunidad judía se congregaría entorno a las calles que rodean la actual catedral, se agruparon en lo que hoy es la judería o `call´ (en Cataluña a las juderías se las llamaba así debido a que la palabra comunidad en hebreo es call). El laberinto de callejuelas y los cientos de peldaños que encontramos a lo largo del barrio son de una belleza sin igual, sacaremos la cámara un momento y no volveremos a guardarla en todo el trayecto.

Patio interior con la estrella de David en el suelo, Museo de Historia de los Judíos
Patio interior con la estrella de David en el suelo, Museo de Historia de los Judíos | Museo de Historia de los Judíos

En sus inicios las familias se juntaron entorno a la calle de la Força, que se encuentra frente a la catedral, aunque al principio el gran símbolo del catolicismo no existía. Paseando por la judería encontramos el Museo de la Historia de los Judíos, un espacio que explica como fue la vida de la comunidad judía tanto en Girona como en el resto de España. Este impresionante museo se asienta sobre la primera sinagoga que se fundó en la ciudad, un pequeño espacio sagrado que, además de ser educativo, es una oportunidad única para ver los antiguos edificios por dentro.

Algunos de los lugares más importantes de la judería han sido escenario de películas, series y novelas. Las escaleras, que hemos bajado para llegar a la parte más baja de la ciudad, como la Pujada de Sant Domènec son historia silenciosa del barrio, o la Casa de Lleó Avinay una antigua casa del `call´ con la que entendemos como era la vida intramuros. 

Antigua escalera de la Pujada de Sant Domènec
Antigua escalera de la Pujada de Sant Domènec | aluxum / ISTOCK