Despacito y con buena letra… visitamos Maguncia, la ciudad donde nació la imprenta

Seguimos los pasos de Gutemberg a orillas del río Rin

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Claudia Nass / ISTOCK

La famosa ciudad alemana de Frankfurt muestra como apellido el nombre del río Meno, un importante curso fluvial que se convierte en el principal afluente del río Rin al desembocar en sus aguas en un punto en el que conviven frente a frente las poblaciones de Wiesbaden y Maguncia.

Al mismo ritmo sosegado de la corriente del río Rin a su paso entre ellas, llegamos hasta Maguncia, la cuna de Johaness Gutemberg y el lugar donde desarrolló su gran invento: la imprenta. Una histórica ciudad que encanta a todo aquel que la llega a visitar.

Una preciosa ciudad en tierra de vinos

Maguncia es la capital del estado federado de Renania-Palatinado y un importante puerto fluvial y aduanero de Alemania que nos obliga a contar los siglos de su historia con los dedos de dos pares de manos.

Vistas de Maguncia | Imagesines / ISTOCK

Situada a unas pocas decenas de kilómetros de Frankfurt, se trata de una población de tamaño medio en la que un interesante casco antiguo comparte protagonismo con toda una ribera del Rin llena de vida, en la que los locales de restauración disfrutan de unas vistas espléndidas hacia todo el trasiego diario del río.

Afectada de manera acusada por los efectos de la Segunda Guerra Mundial, muestra sin embargo, en la actualidad, una imagen impoluta de su arquitectura urbana y su red viaria, convirtiéndose con el tiempo en un discreto pero atractivo destino turístico.

Calles de Maguncia | VisionsbyAtlee / ISTOCK

Los principales monumentos del centro histórico, dominados por el color de la arenisca roja con la que se levantaron en su mayoría, crean un escenario pintoresco ensalzado a cotas de belleza admirables en puntos como su icónica calle de Kirschgarten o «jardín de los cerezos», donde las casas de entramados de madera parecen sacadas de un cuento.

El edificio más importante es, sin lugar a dudas, la milenaria Catedral de San Martín, uno de los templos más destacados de la arquitectura románica en el mundo. Junto a ella, situada en la parte alta, otra construcción sobresaliente es la iglesia gótica de San Esteban, con sus magníficas vidrieras azules – uno de los elementos turísticos imprescindibles de la ciudad -.

Catedral de San Martín | jocrebbin / ISTOCK

Mientras, la Plaza del Mercado, en la que se sitúa la catedral, es el espacio urbano de referencia y donde encontramos una preciosa fuente que nos recuerda la existencia de más de un centenar de ejemplos artísticos de este tipo diseminados por sus calles.

Por otro lado, Maguncia es la sede del Instituto Alemán del Vino y está considerada la capital de esta bebida en el país, gracias a ser la puerta de entrada de la rica región vitivinícola de Hesse Renano, de larga tradición y la más grande de las zonas productoras de vino de Alemania. Una gran oportunidad para degustar, tras un paseo por la ciudad, de uno de sus apreciados caldos.

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El hogar de Gutemberg

Pero, al margen del encanto urbano de Maguncia, es indiscutible que el hecho más destacado de los atractivos turísticos de esta población alemana es el nacimiento en la misma de Johaness Gutemberg, el reconocido orfebre que desarrolló un sistema de imprenta de tipos móviles que revolucionó la transmisión de los conocimientos a través de la escritura.

Estatua de Gutemberg en Maguncia | Martin Keiler / ISTOCK

Gracias a su labor en el siglo XV, las tediosas reproducciones manuscritas de los libros, según se realizaban hasta ese momento, pasaron a la historia con el transcurrir de los años.

Precisamente en ese siglo nació la universidad de la ciudad, que hoy en día ha adoptado el nombre del inventor en reconocimiento a su figura. Aunque no es la única referencia en Maguncia que rinde homenaje a este personaje histórico tan relevante. En efecto, el Museo Gutenberg, situado en pleno centro histórico, ensalza su vida y obra desde 1900. En él podemos contemplar desde objetos tan importantes como dos de sus Biblias originales hasta otros tipos de imprentas, pasando por un taller de reproducción de la técnica de impresión llevada a cabo por él en aquella época. Todo un reclamo, este último, que se ha convertido, desde su creación en 1925, en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.