Islas Azores: un paraíso atlántico de exuberante belleza natural

El archipiélago portugués cuenta con uno de los entornos más espectaculares del Atlántico. Sol, playa, relajación, paisajes increíbles, avistamiento de cetáceos y siglos de historia te están esperando en medio del océano.

Redacción Viajar
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Foto: ISTOCK

A 1.400 kilómetros de Lisboa se levanta un grupo de nueve pequeñas islas de origen volcánico en las que conos volcánicos y cráteres conviven con pequeños pueblitos en los que descubrir un patrimonio que se remonta 600 años atrás, cuando fueron colonizadas por los portugueses tras descubrir que el mundo no acababa en Finisterre. Más allá de un turismo de sol y playa, las Azores ofrecen a sus visitantes aventura, naturaleza y cultura.

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En los 2.325 km2 que componen el territorio insular de las 9 islas de las Azores residen 246,772 personas. Las islas del archipiélago se dividieron en tres grupos geográficos: el Grupo Oriental, compuesto por Santa María y San Miguel, el Grupo Central integra las islas de Terceira, Graciosa, Sao Jorge, Pico y Faial, y el Grupo Occidental constituido por las islas de Corvo y Flores. Las Azores, junto con los archipiélagos de Madeira, Canarias y Cabo Verde definen la región biogeográfica de la Macaronesia, que significa ‘islas afortunadas’, para quienes las habitan y quienes las visitan.

Las islas perfectas para los que aman la aventura

Los amantes de la adrenalina tienen desde la isla de São Miguel hasta la de Terceira una geografía única en la que practicar su deporte de aventura favorito. La isla de Flores por ejemplo cuenta con hasta 40 barrancos de roca basáltica por los que descender y tanto Flores como el resto de las islas ofrecen la posibilidad de practicar parapente, piragüismo o realizar rutas geoturísticas por sus cuevas y volcanes. Pero sin duda, el rey de los deportes de aventura en las Islas Azores es el buceo. En sus aguas, de junio a octubre mobulas, otros tipos de mantas y tiburones ballena acuden al archipiélago, lo que permite a los buceadores nadar junto a estas grandes especies pero también con otros pequeños en uno de los entornos más atractivos para el buceo del mundo.

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Sesenta caminos de senderismo

Por su parte, aquellos que busquen naturaleza sin sobresaltos, las Azores cuentas con 60 recorridos pedestres acondicionados para caminar con total seguridad. Uno de los más famosos y bonitos es el del Lagoa de Sete Cidades en la isla de São Miguel en el que se puede disfrutar del doble lago que se sitúa en un enorme cráter y que conecta sus aguas a través de un estrecho canal. Por su parte, en la isla de Terceira, la ruta de los Misterios Negros se inicia en la laguna de Negro y la gruta de Natal y transcurre por bosques y un cono volcánico hasta volver al punto de inicio.

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Las islas también son relevantes por su arquitectura. Los más antiguos edificios de las Azores se caracterizan por un estilo en el que predomina el barroco, deslumbrante en iglesias y catedrales, así como en algunas de las mansiones construidas por los nobles del siglo XVII. La isla de San Jorge cuenta con claros ejemplos de este tipo de arquitectura como la Iglesia de Santa Bárbara y la Iglesia Mayor de Santa Catalina.

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En cuanto a playas se refiere, el Distrito de Ponta Delgada, en la Isla de Sao Miguel, la más grande del archipiélago, suele ser el punto de entrada gracias a su magnífico litoral. La Isla de Santa María cuenta con extraordinarias playas de arena blanca y aguas azules, como la Praia Formosa. En la Isla de Faial, playas como la de Porto Pim están rodeadas por un enclave natural en el que destaca su blanca arena.

Estando en Portugal no podemos dejar de hablar su de gastronomía. Ensalada de pulpo, empanadillas de bacalao, lapas o percebes se encuentran por doquier en los restaurantes del archipiélago.

Observación de ballenas y delfines

La observación de cetáceos es una de las experiencias únicas que podrá experimentar en las Azores. A principios de la década de los ochenta, pocos años después de la prohibición de la caza de ballenas, el European Best Destination designó a las Azores como uno de los mejores sitios del mundo para observar de cerca 25 especies, entre residentes y migratorias, de cetáceos. ¡Una verdadera experiencia que el viajero no se puede perder!

Juan Carlos Muñoz

Entre las especies más comunes al observar está el Cachalote, el gigante de los mares inmortalizado en el clásico Moby Dick, con dimensiones que pueden alcanzar los 18 metros de largo y las 44 toneladas de peso. Otras especies comunes en los mares de las Azores son la Ballena Azul y la Ballena Común. Es muy probable que durante el paseo en barco en una salida para observación de cetáceos, se encuentre con otras especies marinas, como la Tortuga Boba o el Delfín. No podemos olvidar el papel importante de aquellos que se quedan en tierra y que, sin los cuales, la probabilidad de avistar estas especies sería mucho menor. Estamos hablando de los vigilantes, hombres y mujeres que, desde el puesto de la guardia y con sus ojos entrenados, buscan ballenas en la superficie del agua, a través de los binoculares, cuya posición será comunicada a la embarcación.

Aún en tierra, la presencia de las ballenas también se hace sentir en el patrimonio que ha sido recuperado y preservado a lo largo de los años y que puede ser visitado en los museos públicos y privados existentes en algunas de las islas.

Un fondo marino por explorar

Las Azores son el lugar perfecto para la práctica de buceo por la diversidad de los innumerables spots que proporcionan desde inmersiones costeras, abrigados por las bahías, hasta los bancos submarinos, convirtiéndose en un destino que fácilmente se adapta a los diversos grados de experiencia del buceador.

Además de ser considerado uno de los destinos más sostenibles del mundo, por Green Destinations, el archipiélago de las Azores opta a convertirse en el primer archipiélago del mundo de Turismo sostenible, un verdadero ejemplo para las mejores prácticas de gestión del destino, involucrando a las comunidades locales y evitando los problemas de exceso de turismo.