Hoteles en Bali: dormir en la isla de los dioses

Los alojamientos de esta joya del Índico, un imán para las lunas de miel, esconden la imagen arquetípica del refugio perfecto. Diseñados a la medida de los sueños, son la máxima expresión del lujo asiático.

Noelia Ferreiro
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Foto: D.R.

Barnizada de misticismo, alegre y cordial como las gentes que la pueblan, ceremoniosa y delicada como las danzas que la distinguen, Bali es la estrella del archipiélago indonesio. Una isla que tiene bien afianzada su posición en los mapas turísticos sin renunciar por ello a su pacto con la belleza.

Todo en esta pequeña joya del Índico se perfila como un mundo aparte, casi celestial: los ondulados paisajes que refulgen como esmeraldas, los atardeceres incendiarios, los ritos que emanan con naturalidad de la vida cotidiana. Escenas que justifican el sobrenombre de la isla de los dioses, como también lo hace la cantidad de templos milenarios que salpican su territorio, casi uno por cada habitante que lo puebla.

Piscina privada del Capella Ubud | D.R.

Es en estas bellísimas construcciones sagradas, que la mano del hombre colocó con delicadeza en los rincones más privilegiados, donde reside la esencia de este territorio del tamaño de Cantabria. Porque aquí el ritmo lo marca la espiritualidad, la más amable versión del hinduismo que se cuela por el día a día: desde las fastuosas procesiones que detienen a menudo el flujo de las calles hasta las cometas que surcan el cielo para pedir buenas cosechas o las ofrendas que aparecen, de pronto, al doblar una esquina, siempre perfumadas de incienso humeante.

Room service del hotel Amandari | D.R.

Pero a Bali, más que a contagiarse de su aura religiosa, se viene a descubrir paisajes fabulosos. A serpentean por las carreteras de Ubud, Sidemen y Jatiluwih, en busca de los arrozales que crecen en bancales bajo las montañas. A cargarse de energía en la hilera de playas tropicales de la costa meridional, donde el mar amanece moteado por tablas de surf, mientras por la orilla desfilan masajistas y vendedores de cerveza fresca.

Campamento Mandapa en el Mandapa, a Ritz-Carlton Reserve | D.R.

También se viene a disfrutar de unos hoteles diseñados a la medida de los sueños. Esta isla, que ostenta la mayor concentración de cinco estrellas del Índico (y que es todo un imán para las lunas de miel), no solo ha sabido hacerse eco como ninguna otra de los refinados servicios que definen el lujo asiático, sino que además ha demostrado que el desarrollo y la sostenibilidad pueden ir de la mano.

Restaurante Api Jiwa en Capella Ubud | D.R.

Así, mientras el gobierno hace grandes esfuerzos por proteger el medio ambiente limitando la edificación desmedida, los hoteles de Bali se entregan a las prácticas ecológicas sin perder un ápice de romanticismo, como demuestran los exquisitos establecimientos que detallamos en este reportaje.

Four Seasons at Sayan

Ha optado por una peculiar arquitectura en forma de cuenco de arroz, plenamente mimetizada con la naturaleza. Aquí el paraíso se encuentra en sus espectaculares villas, a las que se accede a través de puentes colgantes sobre la selva del valle de Sayan.

KENSEET

Soori Bali

El matrimonio de arquitectos Soo K. Chan y Ling Fu han convertido su propia casa en un distinguido complejo de 48 villas frente al mar, ubicado al borde del océano. En Soori Bali se combinan elementos naturales con guiños a la cultura local.

Beach Pool Villa de Soori Bali | Ken Pils

The Kayon Resort

Literalmente agazapado entre la jungla que tapiza las colinas de Ubud y con paredes decoradas con relieves del Ramayana, este resort solo para adultos permite al huésped contagiarse del aura espiritual que desprende la propia isla.

Capella Ubud

Mejor resort de Asia en los Travel & Leisure World’s Best Awards y proyectado por el paisajista Bill Bensley, sus tiendas de campaña de madera labrada con motivos tradicionales se inspiran en las carpas de los colonizadores europeos que descubrieron este paraíso.

Entrenamiento en Capella Ubud | DEWANDRA DJELANTIK

Mandapa, a Ritz-Carlton Reserve

Desde su ubicación especial a orillas del río sagrado Uyung, este hotel de lujo cuenta con 60 villas y suites, dos piscinas, un tranquilo spa... Su objetivo es “despertar el espíritu y proporcionar recuerdos ricos y significativos que duren toda una vida”.

Amandari Bali

En armonía con el entorno e inspirado en un pueblo balinés, cuenta con suites independientes, a las que se accede a través de senderos sinuosos, construidas con madera de teca y cocotero. También tiene una piscina curva que imita a los arrozales.

Piscina del hotel Amandari | D.R.

Viceroy Bali

También de gestión familiar, en Viceroy Bali cada detalle ha sido concebido para proporcionar una extraordinaria expresión de la autenticidad balinesa. La piscina de su villa infinita privada y climatizada tiene vistas a un espectacular barranco de la jungla.

Villa familiar en el hotel Viceroy Bali | D.R.

Meliá Bali

En este santuario, en el enclave de Nusa Dua, el azul del mar y la naturaleza tropical se cuelan por las habitaciones, mientras la esencia de Bali queda impresa en el servicio de exclusividad The Level. Cuenta con la certificación medioambiental EarthCheck’

Instalaciones del YHI Spa del Meliá Bali | Francisco Guerrero

Hanging Gardens

Aferrado a la ladera de una montaña en el mismo corazón de la isla y famoso por su espectacular piscina de varios niveles que queda suspendida sobre la selva, se ha ganado, entre otros, el título del primer hotel boutique de siete estrellas del mundo.