Recorremos los jardines de ensueño y la casa de Monet en Giverny, en Normandía

El sueño de estar dentro de un cuadro de Monet es posible en Giverny, un pequeño pueblo de Normandía a apenas una hora de París, una excursión imprescindible y uno de esos paraísos que a uno le parece imperdonable no haber visitado antes. Siempre es tarde para no haber estado en Giverny, tanto, que cuando uno se  va, ya está pensando en regresar.

Sibila Freijo
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Foto: Fondation Claude Monet Giverny
Fondation Claude Monet

Giverny es uno de esos pocos lugares que aún permanecen como parados en el tiempo y desprenden un halo mágico que atrapa inmediatamente a quien lo visita. Entrar en el mundo de Monet, y sobre todo, pasear por sus jardines de ensueño es como un estallido de alegría y de felicidad.

Situado entre Normandía y la Isla de Francia (la región de París), el pequeñísimo y bucólico pueblo de Giverny está a 3 km de la ciudad de Vernon y se asienta sobre un serpenteante valle por donde paseaban el pintor impresionista y sus amigos artistas venidos de todas partes (Pissarro, Auguste Rodin, Clemenceau, entre otros)

Allí, en medio del campo más maravilloso cuajado de flores de colores, con las vacas pastando a la orilla del  Sena,  Monet  vivió durante 40 años y ese es precisamente el motivo de que esta pequeña localidad francesa sea famosa en el mundo entero.

Fondation Claude Monet
Fondation Claude Monet Giverny

Hoy,  Giverny recibe casi un millón de visitantes al año, deseosos de ver la casa y sobre todo los jardines que tantas veces pintó Claude Monet.  Muchos de esos turistas son americanos, ya que Giverny se ha convertido desde hace años en un pueblo artístico con una gran comunidad de americanos, y que, aunque pequeño, está lleno de pintores y de galerías de arte sin duda siguiendo la estela que dejó Monet.

Gracias a la Fundación Claude Monet que se encarga de mantener la casa y los jardines del célebre pintor, podemos disfrutar de ella casi tal cual que cuando el artista y su familia vivían allí.

Sibila Freijo

Recorriendo la casa de Monet

Monet llegó a Giverny en 1883 y permaneció allí hasta su muerte en 1926. La vienda señorial y grande -Clos Normande- amueblada tal y como estaba cuando el pintor vivía, ofrece una oportunidad única para ver de primera mano cómo vivía Monet con su numerosísima familia: sus dos hijos, y los seis hijos extra que aportó al matrimonio su segunda mujer, Alice Hoschedé. En la parte de abajo encontramos la “habitación azul”, utilizada como sala de lectura y el Estudio del pintor, que más tarde fue transformado en Salón cuando Monet habilitó otro estudio en el exterior.  Lo más bonito de la casa es sin duda el comedor pintado de amarillo, una sala luminosa y alegre donde Monet  comía en familia e invitaba a comer a los numerosos amigos que acudían a visitarle. También la cocina, con sus azulejos y utensilios de cobre que permanece casi intacta. En la parte de arriba, están las habitaciones privadas desde las que se dispone de una magnífica vista sobre los jardines.

Fondation Claude Monet Giverny
Fondation Claude Monet Giverny

Por toda la casa, cuadros de sus “amigos”, tan célebres como él, del pintor mismo o lo más sorprendente: una extensa colección de arte y grabados japoneses, de los que Monet era un amante, un gran conocedor y un experto coleccionista.

Unos jardines que fueron diseñados y cuidados por Monet durante 40 años

Pero si por algo es famoso Giverny es por ver los jardines que rodean la casa, una tremenda explosión de luz y de color  que lucen espléndidos sobre todo en primavera y verano.  Lo que no mucha gente sabe es que fue el propio Monet el que creo, diseñó y cuidó de sus dos jardines hasta su muerte, ya que, durante toda su vida su otra pasión –además de la pintura- fue la jardinería. Además de crearlos, son el inconfundible escenario que aparecen en muchos de sus cuadros, ya que el artista los pintó decenas de veces, en todas las estaciones y bajo luces distintas.

Monet creó alrededor de su casa dos jardines completamente diferentes. A la hora de diseñarlos se inspiró en catálogos, exposiciones de plantas y por supuesto en sus visitas frecuentes a jardines botánicos; también contó con la ayuda de varios de sus amigos y de expertos como Georges Truffaut o Gustave Caillebotte y Octave Mirbeau, ambos expertos jardineros. Juntos crearon los jardines –el principal y el jardín acuático- que Monet pintaría luego en sus célebres cuadros.

Fondation Claude Monet Giverny

Abandonados por completo tras la muerte del pintor, no fueron recuperados hasta 1977, y finalmente pudieron ser abiertos al público en 1980.

Desde el mes de abril hasta octubre, los jardines dan una sucesión interminable de flores, rosas, peonías, lirios, lirios de agua, glicinias….decenas de especies de flores y plantas que dan un aire nuevo y distinto según sea la estación en la que nos encontremos. Es por eso que estar en estos campos que tantas veces pintó Monet es ver un poco como ver a través de los ojos del propio artista.

El delicioso "Jardín de Agua" con los célebres nenúfares

Si el jardín exterior que rodea la casa ya le deja a uno sin palabras, lo mejor llega sin duda  con el “Jardín de Agua”. En aquellos tiempos, Monet disfrutaba paseando en barca a sus amigos por el pequeño río Epte, que pasaba cerca de la casa, hasta la confluencia con el Sena. Monet pidió a la Prefectura permiso para desviar el cauce del río y hacer pequeños lagos. El resultado son una serie de “obras maestras” que Monet diseñó cuidadosamente, escogiendo cada especie de planta y de flor: sauces cayendo sobre el agua, ramas de bambú, los nenúfares flotando en el agua…nada fue casual y todo fue diseñado cuidadosamente por el artista. Uno de los puntos más célebres del “jardín de agua” es su puente verde cubierto por las glicinias, al estilo de los jardines japoneses, de los que Monet era un enamorado.

Sibila Freijo

Hay que prever al menos tres horas para hacer todo el recorrido de casa y jardines..tres horas o toda una vida entera que es lo que uno podría estar allí si le dejaran. Además hay restaurante y una gran tienda de souvenirs instalada en el que fue el segundo estudio del pintor.

Los jardines y la casa abren todos los días de las 9:30 de la mañana a las 18:00 horas y la entrada normal cuesta 9,50 €.

Para más info y reservas se puede visitar: www.claude-monet-giverny.fr

Cómo llegar: Hay excursiones ya organizadas desde París pero lo más aconsejable es hacerlo por vuestra cuenta cogiendo un tren desde la estación de tren de Saint Lazare que tarda unos 45 minutos en llegar a Giverny.

 

El Museo de los Impresionismos, otra visita imprescindible en Giverny

Además de la casa y los jardines de Monet, otra de las grandes atracciones del pueblo es el Museo de los Impresionistas. Abierto en 2009 este museo tiene como misión estudiar y aportar nuevos puntos de vista sobre el impresionismo desde sus orígenes hasta nuestros días. Así, hay obras de los artistas clásicos como Monet, pero también se contemplan el post-impresionismo, el neoimpresionismo etc.

Museo de los impresionistas en Giverny | Musée Impressionismes Giverny

Esta primavera, el Museo de los Impresionistas cuenta con una magnífica exposición:” Monet y Auburtin, un encuentro artístico” con increíbles cuadros de ambos pintores, que fueron amigos y coincidieron en estilos y escenarios a la hora de pintar sus obras.

gerard dufrene/ Musée Impresionismes Giverny
Musée Impresionnissmes Giverny

El Museo de los Impresionistas está abierto cada día desde las 10:00 hasta las 18:00

Para más info: www.mdig.fr

Dónde comer y dormir en Giverny

Es muy aconsejable si se puede, quedarse a dormir en Giverny, ya que el pequeño pueblo se vacía de turistas por las noches (a menudo la gente lo visita en excursiones de un día) y es posible pasear por sus calles tranquilamente y sin turistas y verlo como realmente es.  Hay algunos  pequeños cafés y restaurantes pero sin duda en más famoso de todos es el Ancien Hotel Baudy, donde se alojaban antaño todos los artistas como Sisley, Renoir, Rodin… y que ahora, además de hotel, es el restaurante más afamado del pueblo, lleno siempre a rebosar. En su jardín se puede visitar un pequeño atelier de artista y su cocina es deliciosa, con ricos platos de la gastronomía normanda.

Ancien Hotel Baudy

En cuanto a los alojamientos, en Giverny hay dos  hoteles, Le Jardin des Plumes y La Musardière, pero son más numerosos los bed & breakfast o chambres d´hôtes.  Si tenemos que elegir una entre todas, nos quedamos con La Dime de Giverny, un  alojamiento rural de apenas cinco habitaciones ubicada en una casa de cientos de años, con un patio central y un ambiente de relax y tranquilidad total.

 Bed & breakfast La Dime de Giverny | La Dime de Giverny

Para más información sobre turismo en Normandía puedes visitar la web  http://es.normandie-tourisme.fr/turismo-de-normandia