Gengenbach, la mágica villa de la fábrica de chocolate de Willy Wonka

Descubre el maravilloso escenario del mundo de Tim Burton

José Miguel Barrantes Martín
 | 
Foto: argalis / ISTOCK

Alemania está repleta de pueblos mágicos y cascos antiguos de pequeñas ciudades que se asemejan a decorados sacados de cuentos de hadas. No por ser las típicas estampas que suelen aparecer durante el periodo navideño dejamos de fascinarnos con ellas y siempre estamos en plena disposición para deleitarnos una vez más con sus bellas imágenes.

argalis / ISTOCK

Uno de estos escenarios de fábula es la localidad de Gengenbach, situada al suroeste del país, a muy poca distancia de la frontera francesa y casi oteando en el horizonte Estrasburgo. Considerado uno de los pueblos más bonitos de Alemania, esta población de la Selva Negra nos atrae irremediablemente la mirada.

Un lugar de película…

Gengenbach no parece sólo un decorado en sentido figurado. Esta preciosa localidad situada entre Friburgo y Baden-Baden ha servido en varias ocasiones de escenario para algunas películas. La más famosa y la que se ha unido a ella de manera indisociable desde entonces es la de Charlie y la fábrica de chocolate

JWackenhut / ISTOCK

La extraordinaria historia llevada a la gran pantalla por el genial Tim Burton, quien desarrolla una asombrosa trama en un mundo imaginario de cuento, contó con Gengenbach para rodar una parte de la misma. Seguramente si Willy Wonka – el protagonista amante de todo tipo de dulces – volviera a abrir una fábrica de chocolate, tendría en mente, entre sus preferidas, esta preciosa población alemana.

sack / ISTOCK

Sus murallas, sus torres, su centro medieval perfectamente conservado y sus icónicas calles empedradas con casas de entramados de madera y múltiples jardineras, hacen de esta localidad un idílico lugar donde pasear durante la Navidad.

Un remanso de tranquilidad que es pura lírica

Gengenbach nos recuerda, en cierto modo, a algunos de los más bonitos pueblos de Alsacia y, realmente, su proximidad hace que ambos lados fronterizos tengan muchas cualidades en común. Una de ellas es la presencia de viñedos en los alrededores, que otorga a este tipo de poblaciones un especial carácter y un paisaje inspirador. Ya desde el mismo momento en el que accedemos a través de su muralla por una de sus puertas, como las que se abren bajo las formidables e históricas torres de Kinzig y Obertorturm, ya alcanzamos a darnos cuenta de que nos adentramos en un ambiente especial.

argalis / ISTOCK

Un hecho que sorprende a todo visitante a Gengenbach es el cuidado y el mimo con el que todo aparece ante nuestros ojos. Un casco urbano minuciosamente expuesto delante del viajero en el que el patrimonio se ensalza hasta cotas insospechadas. La típica Plaza del Mercado, tan característica de todas estas localidades del centro de Europa, se funde con otras calles aledañas para dar lugar a una inconfundible postal más propia de un cuadro imaginario, en el que la fuente central toma gran parte del protagonismo. 

argalis / ISTOCK

El Ayuntamiento, uno de los edificios emblemáticos de esta plaza, deja buenas muestras de esa mágica postal y nos ofrece durante las semanas previas a la Navidad un espectáculo de luces sutil y hermoso, en el que sus 24 ventanas se van iluminando poco a poco – como si de un enorme calendario se tratara – con temáticas variadas, para darnos paso a los días centrales de las festividades.

argalis / ISTOCK

El mercado navideño, que acompaña omnipresente en la plaza el deambular de los transeúntes, es otra de las principales razones por las que merece la pena pasear de arriba abajo por este encantador sector urbano. No hay que olvidar tampoco los típicos recorridos por las dos calles esenciales en toda visita a Gengenbach: las calles de Engelgasse y Höllemgasse, insignias y referente de esta pequeña ciudad que representan a la perfección toda la esencia de la misma y con las que – como su propio nombre indica – ascenderemos a los cielos y descenderemos a los infiernos en un abrir y cerrar de ojos.

oriredmouse / ISTOCK

Otra de las experiencias más gratificantes de nuestra visita a Gengenbach es el dejarse perder por los alrededores de Stadtkirche Sankt Marien, una magnífica iglesia rodeada de jardines y parte de la muralla que forman un conjunto pleno de belleza que acabará por hechizarnos para volver a esta maravillosa población germana.