Eze: cómo tener Niza y Mónaco a tus pies a 427 metros sobre el nivel del mar

Por algo esta población se conoce como el nido del águila...

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: lucentius / ISTOCK

La costa Azul nos evoca siempre imágenes cargadas de paisajes espectaculares, ambientes mediterráneos, acantilados vertiginosos y, en ciertas ocasiones, mucho glamour, especialmente cuando añadimos a este cóctel nombres propios como los de Niza o Mónaco.

Es justo entre ambas poblaciones donde se alza imponente Eze, un lugar fuera de lo común donde se combinan, como en pocos sitios costeros del país galo, unas vistas de infarto y todo el encanto del pasado medieval.

Majestuosidad a más de 400 metros de altitud en Eze, Francia | Gwenvidig / ISTOCK

Eze se muestra como uno de los miradores más sorprendentes y exóticos de la Riviera francesa, donde hasta el mismo Walt Disney se rindió ante la belleza de este rincón de los Alpes Marítimos.

El viejo Eze o «el nido del águila»

Eze es una comuna francesa situada a poca distancia de la frontera costera entre Francia e Italia, a escasos ocho kilómetros por carretera de Mónaco y a doce de Niza.

Imponentes vistas en el pueblo de Eze | andrzej63 / ISTOCK

Dividida en dos núcleos de población, uno situado al nivel del mar y otro – el más antiguo – ubicado a 427 metros de altura, se trata, sin lugar a dudas, de una de las joyas de la costa mediterránea francesa. El núcleo conocido como «el viejo Eze» ha asombrado durante generaciones gracias a poseer unas de las vistas panorámicas más privilegiadas de toda la costa Azul. Situado en lo alto de un promontorio rocoso desde donde se alcanza a ver todo el cabo Ferrat a un lado y la famosa elevación que domina Mónaco desde los aires, llamada «Tête de chien» (cabeza de perro), no es de extrañar que sea conocido en la zona como «el nido del águila».

Eze, Francia | Thomas Faull / ISTOCK

Ya desde hace más de dos milenios la comuna de Eze fue un punto de gran atracción como lugar estratégico en el territorio, así como un reputado puerto desde la época de la ocupación romana, en el área que hoy ocupa Eze Bord de Mer, en la parte baja. Mientras, la herencia medieval cuenta con menciones desde el siglo XI, así como construcciones que aún se conservan en la parte alta que proceden del siglo XIV. Es aquí, a 427 metros sobre el nivel del mar, donde la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se erige como una atalaya imponente que puede ser divisada desde kilómetros de distancia a la redonda.

Callejeando por Eze, el precioso pueblo costero de Francia | Balate Dorin / ISTOCK

Acceder al núcleo medieval por su puerta fortificada del siglo XIV, en lo alto del promontorio rocoso, es una experiencia altamente recomendable, tanto por las vistas que nos esperan en la cúspide como por el encanto del paseo entre sus estrechas calles empedradas, todas peatonales, que nos sumergen de lleno en la historia.

Recorrer Eze es, simplemente, pura belleza | MalgorzataDrewniak / ISTOCK

El punto más alto y el jardín exótico

Llegar hasta el punto más elevado de Eze, junto a la iglesia comunal, nos reserva una recompensa. Allí nos aguarda un espacio privilegiado y exótico donde los haya. Un jardín conformado alrededor de las ruinas de un antiguo castillo con una amplia colección de cactáceas y otras plantas suculentas venidas de todos los rincones del mundo, así como con una parte dedicada a las especies mediterráneas y otra de nueva creación de corte subtropical. Asimismo, para completar este maravilloso conjunto vegetal y sus panorámicas increíbles a 429 metros de altitud sobre el nivel del mar, que abarcan en días de buena visibilidad hasta el golfo de Saint-Tropez o la isla de Córcega, una serie de esculturas de diosas adornan esta fabulosa terraza hacia el mar mediterráneo.

Jardín exótico en Eze | Balate Dorin / ISTOCK

Un lugar perfecto para ensimismarse que ha servido de inspiración a no pocos artistas y pensadores desde que fuera creado tras el paso de la Segunda Guerra Mundial. Quizás el más célebre de todos ellos y que más huella ha dejado en Eze ha sido Friedich Nietzsche, cuyo nombre conserva un sendero que sale de la zona baja del pueblo y baja hasta la costa. No obstante, Eze sirvió de sugestión al gran filósofo para escribir su obra Así habló Zaratustra.

Jardín exótico de Eze, en Francia | Christian Mueller / ISTOCK

Desde el balcón que supone el jardín exótico podemos distinguir algunos de los sitios más destacados de la comuna, como el Palacio Balsan, donde rodó Alfred Hitchcock una de sus películas; el Château de la Chèvre d’Or, un hotel de lujo donde Walt Disney pasó tiempo mientras se enamoraba de la costa Azul o, ya al borde del litoral, el núcleo de población de Eze Bord de Mer, antigua estación balnearia que significó el origen del auge del turismo en este punto, así como el foco de atracción de personajes de las realezas europeas, pintores, escritores o artistas de gran renombre internacional.