Costa Daurada, Mediterráneo activo

Disfruta de unas auténticas vacaciones en familia.

Viajar para Costa Daurada
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Foto: LUIS DAVILLA

Más de ochenta kilómetros de litoral, con señores arenales y mil y un servicios sobre todo para las familias, pero también calitas escondidas entre los pinares y los acantilados por las que zambullirse a solas, o casi, incluso en pleno MES DE agosto. Al sur de Cataluña, las playas de la Costa Daurada calientan motores para un veraneo en el que, además de los atascos y las prisas, aparcar la falta de tiempo para entregarse al deporte, al turismo activo, los paseos frente al mar, a disfrutar con los niños y también de la buena mesa y las mejores sobremesas mirando al Mediterráneo.

Hobie Cat en Cambrils

Los catamaranes son unos auténticos Fórmula 1 del mar. Sus velas de colores se ven ondeando por los 9 kilómetros de playas de este enclave tan turístico y familiar, consagrado además, con sus restaurantes de primera, como la capital gastronómica de la Costa Daurada. Si varias veces al día un catamarán de los grandes une la localidad con la vecina Salou llevando a bordo a quienes deciden ir a echar en ella el día, los juguetones hobie cat resultan ideales para iniciarse en la vela ligera. No hace falta licencia alguna, y sí mucha energía para aprender a dominar los vientos. A través de la Estació Nàutica Costa Daurada (una especie de central de reservas para los mil y un deportes que pueden realizarse desde el Cabo de Salou hasta las puertas del Delta del Ebro) es posible reservar desde unas horas en las que probar la experiencia hasta un curso con monitor en el que acabar planeando como un campeón sobre las olas. También, entre su oferta, salidas en kayak o paddle surf, windsurf, kitesurf, parasailing o flyboard, jet ski, bautizos de submarinismo, jornadas de pesca, alquiler de embarcaciones y muchas otras diversiones para todas las edades no necesariamente acuáticas.

LUIS DAVILLA

Pero como en verano la que manda es la playa, Cambrils hace acopio de unas cuantas, todas con un mar sosegado y poca profundidad cerca de la arena para ponérselo fácil a los padres con niños pequeños. Se podrá optar por alguna tan céntrica como la del Regueral-Prat d’en Forés, cercada por las palmeras del paseo marítimo y un hilván de terrazas, y con tantos servicios que incluso cuenta con facilidades para personas con movilidad reducida, campos de vóley o espacio de juegos para los críos. También en pleno casco urbano, junto al puerto al que acudir a la tarde a ver la llegada de los pescadores, entre la pequeña playa de La Riera y la de Horta de Santa María hay una zona delimitada donde los perros son bienvenidos. O si se prefiere algo más tranquilo, la playa de la Llosa o el precioso arenal del Esquirol, en uno de cuyos extremos, justo donde se alquilan los Hobie Cats, los viernes y sábados del verano se organizan conciertos en vivo junto a su chiringuito frente al mar. (estacionautica.com)

Cambrils sobre ruedas

Lisa como un plato, la localidad de Cambrils hace tiempo que se sumó a la pasión por la bici, acondicionando más de veinte kilómetros de carriles por los que rodar con total seguridad y olvidarse del coche. Nueve de ellos discurren directamente junto a su paseo marítimo, mientras los demás se reparten por su núcleo urbano y parte de su término rural. Y es que, además de estar certificado como Destino de Turismo Familiar, Cambrils también lo está como Destino de Turismo Deportivo. Entre su oferta más activa lo que se lleva la palma, con permiso de las actividades náuticas, es el ciclismo. Son multitud los europeos que, incluso en invierno, eligen este rincón de la Costa Daurada para sus cycling holidays, que no es otra cosa que consagrar la estancia a perderse con la bici incluso por escenarios tan alejados como la Sierra de Llabería o la encantadoramente intacta zona vitivinícola de El Priorat, para regresar por la tarde a Cambrils a recuperar fuerzas en sus famosos restaurantes.

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En la Oficina de Turismo proporcionan un mapa –también en el móvil desde costadaurada.bike– con todas las rutas ciclables de la villa y sus alrededores, mientras que varios de sus hoteles cuentan con zonas seguras donde guardar las bicis, o empresas como Rodabike (cyclingholidays.es), además de alquilarlas para pequeños y grandes –¡incluso eléctricas!–, proponen recorridos de distinta dificultad o paquetes de una semana de rutas y alojamiento en dos de los hoteles de Cambrils más orientados a los ciclistas. (cambrils-turisme.com)

La cueva del Llop Marí

El surf de remo o, lo que es lo mismo, el paddle surf, se ha convertido en los últimos años en el rey de las playas. Desde la del Arenal, en l’Hospitalet de l’Infant, los más valientes parten a lomos de sus tablas hacia el mejor secreto de este pueblo: la cueva del Llop Marí, accesible solo desde el agua y refugio, según la leyenda, de un animal justiciero que amedrentaba a los piratas que durante siglos hicieron de las suyas por estas costas. Desde la base náutica al lado del chiringuito Sol Solet, con un monitor y una embarcación de apoyo por si flaquean las fuerzas, se pone rumbo a esta cavidad al extremo de la playa del Torn, un precioso arenal salvaje cuyas orillas más discretas aprovechan algunos para practicar el nudismo. Serán ocho kilómetros de aventura a realizar en aproximadamente tres horas ida y vuelta, y a reservar, como casi cualquier actividad deportiva en la Costa Daurada, a través de su Estación Náutica (estacionautica.com).

Pero los fondos de esta localidad se reservan también las sorpresas de las praderas de posidonia, una planta marina –¡que no un alga!– que crece únicamente en lugares donde el agua está muy limpia. Por la playa del Arenal, en la de la Almadrava y Cala Bea, cada verano se crean tres rutas submarinas, con fotos y paneles informativos bajo la superficie, a través de los cuales, pertrechados de gafas de buceo y tubo para respirar, salir al encuentro de las anémonas y estrellas de mar, los erizos, sargos y demás habitantes de este ecosistema, o de los fondos de arena y roca de esta parte del litoral. Para aprender más de los secretos del mar, en la Oficina de Turismo pueden concertarse visitas organizadas con especialistas por estos tres recorridos subacuáticos, señalizados con unas boyas de color para que los localicen fácilmente quienes prefieran descubrirlos por libre. (hospitalet-valldellors.cat)

Nordic Walking en Calafell

Cuando hace más de diez años un vecino de Calafell se pasó por el Ayuntamiento para hablarles de las bondades de una actividad tan sencilla pero beneficiosa para la salud como el Nordic Walking, le debieron mirar como a un marciano. La idea sin embargo triunfó, porque hoy los caminantes provistos de unos bastones parecidos a los de esquiar se han convertido en un icono de esta localidad, pionera en toda España de la también llamada marcha nórdica.

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Cada sábado y domingo por la mañana de marzo a octubre, además de los miércoles por la tarde en agosto, por el quiosco de la playa de l’Estany se van arremolinando los incondicionales de este deporte que, al parecer, inventaron hace casi un siglo los esquiadores de fondo de Finlandia para seguir entrenando cuando en verano no quedaba nieve. La actividad, organizada por la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Calafell, es gratuita y, además de estar acompañada por un monitor especializado, proporcionan también gratis los bastones a quienes no tengan los suyos. No hace falta llevar más que agua, buen calzado y ganas de pasarlo bien, pues caminar en grupo tiene un fuerte componente social.

Hay gente de todas las edades, desde niños hasta ancianos, y, aunque previamente se advierte del nivel de dificultad de la ruta del día, en función del público que acuda podrán variarla un poco para adaptarse al nivel físico de la mayoría de los participantes. El recorrido, de entre hora y media y tres horas, algunos días avanzará a lo largo de los cinco kilómetros de arenales de Calafell, otros hasta el castillo que corona la villa y, en ocasiones, organizan escapadas más largas fuera incluso de Cataluña o salidas especiales para niños. Sin machacar las articulaciones, con la marcha nórdica se mueve el 90 % de los grupos musculares del cuerpo; bastante más que andando sin bastones. Si ya Hipócrates aseguraba que caminar es la mejor medicina, a saber qué habría dicho de terminar compartiendo unas cervezas junto al mar con los compañeros de ruta. (turisme.calafell.cat)

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Viajar recomienda

Si bien hay buen transporte público entre los principales destinos de la Costa Daurada, así como infinidad de oportunidades de sumarse a excursiones organizadas para las que no es preciso llevar coche, nada da tanta libertad como disponer de un vehículo. De no ir con el propio, es posible llegarse en AVE hasta la estación de Camp de Tarragona (renfe.com) y recoger allí mismo un coche de alquiler.

Dónde dormir

Por toda la Costa Daurada abundan los campings de cabañas o bungalós, a menudo junto a playas de lo más solitario, que se salen por completo del concepto habitual. También, desde apartamentos de alquiler y casas rurales hasta hoteles de todas las categorías. Estos, como los demás alojamientos, pueden buscarse por localidades y servicios a través de costadaurada.info/es/alojamientos. En la gama media, el Hotel 4R Ramblas Miramar (4rhotels.com), en Calafell, un tres estrellas inmejorablemente situado frente al mar, o, muy solicitado por los cicloturistas que eligen Cambrils, el Hotel Mònica
 (hotelmonica.com), un cuatro estrellas frente al Club Náutico y la playa del Regueral con unos apartamentos con capacidad de dos a seis personas para quienes prefieran instalarse como en casa en la capital gastronómica de la Costa Daurada.

Gastronomía

Es otro de los fuertes de este destino puramente mediterráneo, donde imperan los buenos arroces y fideuás, los pescados y mariscos, o platos tan locales como los suquets de pescado, los rossejats de arroz o fideos, o los humildes pero deliciosos ranxets que se guisan los pescadores cuando están faenando en alta mar. La oferta de restaurantes es inmensa. Refinado, tranquilo y con gran cocina de mercado, con un punto innovador, La Bresca (brescarestaurant.com), en Cambrils, es una apuesta segura. También en esta localidad y con terraza frente al Paseo Marítimo, los sabores marineros de Les Barques (lesbarques.es), con buenos arroces, pescados y tapeo de la zona, o, más informal y escondido, Cal Tendre (Ramón Llull, 10. Tel.: 877 01 63 27), con una cocina sorprendentemente elaborada entre la que también podrá elegirse el menú favorito del chef: jamón ibérico, las increíbles gambas de Cambrils y un chuletón a la piedra para compartir. Si de paso por l'Hospitalet de l'Infant se busca un local más informal en un entorno precioso, la terraza del restaurante BlauVerd del camping El Templo del Sol (tornestgrup.com) o, frente al mar, las paellas y picoteos del Sol Solet (solsoletbar.cat). (Más información, costadaurada.info).