Cinco islas tailandesas para olvidarnos del frío

Paraísos para escapar, aunque sea a través de la pantalla, de las gélidas temperaturas que acechan a nuestro hemisferio

Noelia Ferreiro
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Foto: kasto80 / ISTOCK

Infinitas playas colmadas de cocoteros, paisajes que se dibujan con todas las gamas del azul y esa dulce cadencia de hamaca y pareo. Mientras el frío polar extiende sus garras por el hemisferio norte, mientras la nieve amenaza con regalarnos su presencia, en este rincón del sudeste asiático los días discurren en modo tropical. Aquí van cinco islas de Tailandia para soñar, ya sea por instante, que decimos adiós a la bufanda.

Ko Samui. | tupikov / ISTOCK

Ko Samui

Esta isla que, junto a Ko Pha-Ngan y Ko Tao, conforma el triángulo de la Costa del Golfo, esconde paraísos tropicales ideales para el submarinismo y lujosos resort con tratamientos de belleza en los que recuperarse de las famosas fiestas a la luz de la luna llena que tienen lugar en la isla vecina. Conocida antiguamente por su infinidad de cocos, hoy sus hermosas playas, resguardadas por la selva, y sus llamativos jardines de coral son el contrapunto natural a sus modernas instalaciones, sus animados restaurantes y su incombustible vida nocturna.

Phuket. | lkunl / ISTOCK

Phuket

Aunque no da la sensación de estar rodeada de agua, la mayor isla del país (y la que más acusa la infraestructura turística) es un destino amable para las familias. Con el marco de blancos arenales y aguas cristalinas del sur, el hedonismo sin agobios está servido refugiándose en un lujoso resort con todo el confort del siglo XXI. Pero quienes busquen algo más, también podrán emprender bonitas excursiones como la del Parque Nacional Marino de Ao Phang-Nga. Una bahía kárstica moteada por manglares y más de 40 islotes, a la que se visita con un circuito de kayak o en un barco que permite pernoctar una noche en una pintoresca aldea suspendida en el medio del mar.

Ko Phi-Phi. | sorincolac / ISTOCK

Ko Phi-Phi

Tal vez sea la isla más popular de Tailandia. Ko Phi-Phi pertenece a la provincia de Krabi, emplazada al sur del país y a orillas del mar de Andamán. Una isla, formada en realidad por dos islotes (Phi-Phi Leh y Phi-Phi Don), cuya excepcionalidad natural la convierte en uno de los destinos más visitados. En sus calas de arena blanca, encajadas entre torres de piedra y con aguas cristalinas que esconden arrecifes de coral, el vocablo paraíso es más que un mero cliché… aunque suele estar aliñado de fiestas nocturnas que a veces rompen la serenidad. A la mañana siguiente, eso sí, el lugar recupera su magia para lucir perfecto bajo el sol.

Ko Chang. | teebor / ISTOCK

Ko Chang

La llamada "isla del elefante" tiene un aura de lugar remoto y agreste, pese a no ser ajeno a la gente de todos los rincones que la visita frecuentemente. Tal vez esa atmósfera se la confieren los escarpados montes selváticos que emergen sobre las aguas esmeralda dibujando una bonita estampa. Su escasez de grandes arenales queda compensada con una jugosa oferta de deportes de aventura (submarinismo, buceo con aletas y tubo, kayak, senderismo…) y con algunos rincones protegidos que presentan una increíble belleza salvaje.

Surin y Similan. | vichie81 / ISTOCK

Surin y Similan

Ambas conforman sendos parques nacionales marinos con visibilidad hasta los 35 metros de profundidad y unos fondos que presumen de un impresionante ecosistema. Por algo son las responsables de confirmar a Tailandia como uno de los mejores destinos de submarinismo del mundo. No faltan los tiburones ballena ni las mantas en este ramillete de paraísos rebosantes de jungla, que a nadie dejan indiferente.