Caión, la ¿desconocida? apuesta gallega para pasar un verano memorable

Por algo la llaman “el paraíso de Costa da Morte”

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: WillSelarep / ISTOCK

A mitad de camino entre La Coruña y Malpica y enclavada en la parte costera del Concello de A Laracha, la parroquia de Caión es una pequeña villa de tradición marinera que se adentra en el océano atlántico a través de una diminuta península.

Galicia, A Coruña, España | Mercedes Rancaño Otero / ISTOCK

Un singular lugar de la Costa da Morte precedido a ambos flancos por acantilados pero que deja al descubierto el litoral en un tramo en el que se extiende una de las playas más bellas de la provincia.

Un antiguo puerto ballenero

Santa María do Socorro de Caión, tal y como se conoce oficialmente, es una población que nos transmite aún la esencia de un pasado marinero que cobró gran importancia entre los siglos XVI y XVIII, cuando estas aguas de la Costa da Morte eran el lugar donde faenaban balleneros vascos y del propio Caión.

Fue precisamente esta actividad la que impulsó el crecimiento de esta parroquia al amparo de un puerto que más tarde vería entre sus diques un trasiego continuo de embarcaciones cargadas de sardinas y boquerones, siendo el germen de sendas fábricas de salazón presentes en la villa durante el siglo XX.

Puerto en A Coruña, Galicia | Mercedes Rancaño Otero / ISTOCK

El puerto de Caión se convirtió, por tanto, en el alma de una población volcada hacia el mar, no solo por el empleo de sus habitantes sino también por la propia intención de su fisionomía urbana, que se fue desarrollando a lo largo de la pequeña península donde se ubicaba este punto.

Hoy en día, la parte oriental de esta península, donde se sitúa el puerto, nos ofrece una típica imagen marinera con la presencia de un buen número de barcas fondeadas al abrigo de un dique de contención que protege de la furia de las aguas de este tramo costero.

Hoy en día, poco queda de aquel pasado ballenero, salvo la imborrable estampa del escudo del Concello de A Laracha, en el que una torre frente al mar observa el navegar de una ballena. Sin embargo, paseando por el puerto, aún podemos percibir esa esencia y disfrutar al mismo tiempo de algún restaurante donde se sirven pescados frescos procedentes de la pesca diaria.

 

A Coruña, capital cultural del Atlántico

El reflejo de aquel oficio tradicional y de la vida volcada hacia la mar también se siente mientras paseamos por el conjunto de casas, que tienen en la plaza de Eduardo Vila Fano su centro neurálgico y en la iglesia de Santa María del Socorro de Caión su protección. De aquí precisamente parte la famosa procesión que traslada desde el templo hasta su santuario a la Virgen de los Milagros, declarada en Galicia Fiesta de Interés Turístico.

El Santuario de estilo barroco, emplazado hacia el interior en un punto elevado donde antiguamente se levantaba una ermita románica, es un bello edificio de principios del siglo XIX desde el que se obtienen unas magníficas vistas del entorno y de la villa de Caión en el fondo, al igual que desde un mirador cercano al santuario, que aprovecha un pequeño ensanche de la carretera DP-1909 para disfrutar de este magnífico panorama.

La playa de As Salseiras

El largo y cautivador paseo marítimo de Caión nos conduce, siguiendo el borde costero, hacia el inicio del tramo donde se encuentran las playas. La primera de ellas, la de Arnela que, junto con el pequeño arenal contiguo, desaparecen con la marea alta.

Playa de Caión, Galicia | Josfor / ISTOCK

Más allá llegamos hasta la joya de la corona, la playa de As Salseiras, un largo arenal de fina arena blanca que es uno de los más bellos de la Costa da Morte y de toda la provincia de La Coruña.

Célebre también entre el mundo de los surfistas, sus aguas azul turquesa, las preciosas puestas de sol que se contemplan desde su orilla y el inmaculado arenal de 800 metros de largo con distintivo de bandera azul, han convertido a este punto en un lugar paradisíaco que se antoja apetecible, como pocos, para saborear el verano y descubrir una Galicia menos conocida pero sorprendente.