Bagergue, el pueblo que enamoró a Pau Donés

Subimos hasta el municipio más alto del Valle de Arán...

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Sara Garcia / ISTOCK

Es el lugar que eligió Pau Donés para pasar sus últimos días y no podemos imaginar otro lugar mejor. Quizás, de esta manera, el vocalista del célebre grupo musical Jarabe de Palo quiso que el paso de un paraíso a otro se hiciera más corto…

La florida Bagergue, en el Valle de Arán | Sara Garcia / ISTOCK

Descubrimos esta tierra de esencias, en la parte más alta del Valle de Arán, donde las poblaciones se rinden a las montañas pirenaicas. Bagergue, uno de los pueblos más bonitos de España, nos habla de la belleza de parajes insólitos y de una arquitectura al más puro estilo aranés. Un rincón del que es difícil no enamorarse.

 La perfecta estampa del Alto Arán

Valle de Arán es uno de los territorios más bellos y peculiares de los Pirineos. Un lugar que permaneció en un cierto aislamiento hasta bien entrado el siglo XX, mirando hacia la vertiente atlántica y acompañando desde su nacimiento al emblemático río Garona, el curso fluvial más representativo del sur de Francia.

El río Garona, en el Valle de Arán | stbaus7 / ISTOCK

Con la presencia de cumbres que llegan a superar los tres mil metros de altitud, no es de extrañar que la porción más occidental de la provincia de Lérida sea una zona de fuerte identidad. Los espacios únicos que se abren ante nosotros, bajo la influencia del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, se forjan a golpe de montaña y parajes espectaculares en la parte más elevada, el Alto Arán. Es en este contexto donde se emplaza Bagergue, un pueblo situado a más de 1400 metros de altitud, que representa la más viva imagen de lo que significan estas tierras.

Parque Nacional de Aigéestortes y Estany de Sant Maurici | Pablo Escuder Cano / ISTOCK

Convertido desde 2019 en uno de los integrantes de la asociación de Los pueblos más bonitos de España – el primero y único que formaba parte de ella de toda Cataluña hasta principios de 2021, cuando el pueblo gerundense de Beget también fue declarado como tal -, Bagergue es una pequeña localidad de apenas cien habitantes que, junto con otras poblaciones como Bossòst, Bausén o Canejan es uno de los máximos exponentes de la arquitectura tradicional aranesa.

El pueblo de Bagergue, en el Valle de Arán | Conchi Martínez / ISTOCK

Una villa florida

Recorrer el reducido núcleo urbano de Bagergue, con sus calles adoquinadas, sus construcciones de piedra y madera y techos de pizarra es un verdadero placer para cualquier visitante. Un conjunto destacado del patrimonio arquitectónico catalán que tiene un encanto especial gracias a los numerosos adornos florales de todo tipo que embellecen las calles y los balcones de la villa. Una característica sobresaliente de esta población que le ha valido para hacerse con varios premios regionales.

Pueblo de Bagergue, en el Valle de Arán | Sara Garcia / ISTOCK

La iglesia parroquial de Sant Fèlix, del siglo XIII, se yergue en la plaza principal del pueblo dando paso a la calle Mayor, en cuyo tramo final se encuentra el museo Eth Corrau, una joya etnográfica que nació en 1999 con la iniciativa de la familia Moga, contando en la actualidad con más de dos mil quinientos objetos expuestos que dan buena muestra de la vida en el valle durante los últimos siglos.

A muy poca distancia de allí, otro de los puntos más atractivos de Bagergue es la quesería situada a mayor altitud de todos los Pirineos, Hormatges Tarrau, un establecimiento artesanal cuidado con mimo por los hermanos Tarrau que es toda una oda a la leche de vaca de la comarca.

Esquiadores en Bagergue, en el Valle de Arán | Conchi Martínez / ISTOCK

Mientras, en el entorno, el siempre presente paisaje montañoso nos envuelve entre prados y espacios boscosos, vertebrados por las aguas del río Unhòla antes de unirse al Garona a la altura de la localidad de Salardú.

Bagergue, al igual que el resto del valle de Arán, nos sorprende por su capacidad para mutar a lo largo del año. Si bien esta localidad es conocida por disfrutar de las mismas horas de sol durante el verano y el invierno, cuando llega el frío se cubre de un manto de nieve que solo deja paso al verdor de los campos con la llegada del deshielo.

Bagergue, uno de los pueblos más bonitos de España | Tande / ISTOCK

Es entonces cuando podemos contemplar en toda su magnificencia los lugares ligados al líquido elemento, como la Artiga de Lin, punto de imprescindible visita del territorio aranés. Por su parte, el Circo de Colomers, el mayor conjunto de lagos glaciares de los Pirineos, a escasos kilómetros de Bagergue, no deja lugar a dudas de que estamos en uno de los espacios naturales más bellos de los Pirineos.