Los viajes de Sara Wheeler: "Soñé con Chiloé en el confinamiento”

La escritora británica Sara Wheeler cuenta en su haber con 10 libros, entre los que destaca su gran obra sobre la Antártida, 'Terra Incognita', y más recientemente 'Mud and Stars: Travels in Russia with Pushkin and Other Geniuses of the Golden Age', su biografía sobre uno de los hombres del capitán Scott en la expedición al Polo Sur,

María Escribano
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Foto: D.R.

Monte Erebus, Antártida

Pasé siete meses en la Antártida para el proyecto de un libro y eso cambió mi forma de ver el mundo. Imaginad: un continente virgen y sin dueño y en medio, un haiku biológico. Durante dos meses compartí un campamento al pie del monte Erebus, un volcán activo que siempre garabateaba una voluta de humo en el cielo de zafiro. Y era eso o caía una gran nevada que le impedía a uno ver algo durante días. Era el período de luz solar todo el día, el momento en que las focas de Weddell crían y salen de sus agujeros de hielo para dar a luz allí mismo, al lado de nuestras tiendas.

Monte Erebus, Antártida | VargaJones / ISTOCK

The Ladies’ Pond en Hampstead Heath, Londres

Vivo cerca de aquí cuando no estoy viajando, un estanque en Hampstead Heath, en el norte de Londres, alimentado por las cabeceras del río Fleet. Me encantan los lugares solo para mujeres, y tomar el sol en el prado después de un baño vigorizante es un paraíso para mí. Los viejos plátanos se arquean sobre el agua como una catedral verde y los patos mandarines están felices de compartir su hábitat con nosotros, los afortunados bípedos.

DILSAD SENOL / ISTOCK

Isla de Chiloé

Un lugar misterioso y brumoso, ocupado por duendes, fantasmas y amigables chilenos. Una vez escribí un libro sobre Chile y pasé un tiempo en este afloramiento rocoso del Pacífico que abraza la costa sur de este país largo y delgado cerca de Puerto Montt. De Chile, pero no de él, Chiloé canta su propia canción. Las casas están hechas principalmente de tejas de alerce, un ciprés indígena de la selva templada, y muchas se posan en el agua sobre pilotes. Soñé con Chiloé durante el confinamiento.

Isla de Chiloé, Chile | SL_Photography / ISTOCK

Lago Baikal

El más profundo, el más voluminoso —un lago de agua dulce de superlativos, ubicado en Siberia, entre Mongolia y la república de Buriatia. Estuve aquí en invierno (Baikal no se congela hasta febrero) y me acosté en su estrecha playa, envuelta en ropa, comiendo una lata de caviar falso del mercado con mis dedos. Ninguna mujer disfrutó jamás de una comida más deliciosa. Había viajado allí en el Transiberiano, bajé en Irkutsk para conducir hacia el sur hasta Listvyanka, un pueblo en la costa norte de Baikal. Allí me alojé con una familia. Todas las noches, mi amada casera me freía un ómul (Coregonus migratorius) del lago.

Lago Baikal | avdeev007 / ISTOCK

Atenas

Viví en Atenas un año cuando tenía 20 años; podría haber sido el momento más feliz de mi vida. Tenía un estudio en un bloque moderno detrás del Panathinaikó, el estadio olímpico original. Una vez que hice amigos, íbamos a bailar todas las noches, arrastrándonos a nuestros trabajos a la mañana siguiente dotados de los poderes de recuperación que solo se otorgan a los jóvenes. Encontré a los griegos exasperantes e increíblemente adorables, y siempre me pareció que vivían más cerca del corazón espiritual de las cosas que nosotros en la gélida Gran Bretaña. Miro hacia Atenas con todo el amor de mi corazón, por esa ciudad y por mi juventud perdida.

Es el santuario más grande y hermoso de la antigua Atenas, dedicado principalmente a su patrona, la diosa Atenea. Domina el centro de la ciudad moderna desde el peñasco rocoso conocido como la Acrópolis. Los mitos más famosos de la antigua Atenas, sus mayores fiestas religiosas , los primeros cultos y varios acontecimientos decisivos en la historia de la ciudad están conectados a este recinto sagrado. | SHansche / ISTOCK