La ruta alemana de los cuentos

El itinerario conecta 600 kilómetros entre Hanau y Bremen, lugares esenciales en la vida y obra de los hermanos Grimm.

Adrián Lorenzo
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Foto: RudyBalasko/iStock

El flautista de Hamelín, La Bella Durmiente, Caperucita Roja, Cenicienta, Pulgarcito, Hansel y Gretel, Blancanieves, Rapunzel… Los hermanos Wilhem y Jacob Grimm lograron en el siglo XIX que sus cuentos, recopilados de narraciones de tradición oral alemana, fueran populares en todo el mundo y se tradujeran a más de 160 idiomas. Con el objetivo de dar a conocer la cicatriz mágica que cruza el país de norte a sur, se ha elaborado la "Ruta Alemana de los Cuentos de Hadas" o "Deutsche Märchentrasse". Se trata de un  trayecto que transcurre a lo largo de 600 kilómetros uniendo las poblaciones de Hanau y Bremen y pasando por enclaves fundamentales para descubrir, entender y valorar la vida y obra de los hermanos Grimm.

El itinerario, cargado de arte e historia, discurre por centenarias ciudades con edificios de entramado, palacios, desafiantes castillos, cuevas y museos. Además permite disfrutar de espectáculos medievales, jornadas de representaciones de marionetas y paseos turísticos de la mano de la Madre Nieve, Pulgarcito o Pinocho, entre otros.

Además, la ruta atraviesa ocho parques naturales y más de cincuenta villas por lo que resulta casi imposible recorrer todos los enclaves en una sola jornada, siendo recomendable hacerlo en varias etapas. No obstante como todo viaje, la Deutsche Märchentrasse también tiene sus imprescindibles:

Kassel

Bañada por el río Fulda, Hanau (Kassel) está considerada como la capital del universo creativo de los hermanos Grimm. El palacio de Bellevue, donde crecieron Wilhem y Jacob; el museo Grimmwelt, que exhibe documentos originales; la biblioteca del Friericianum, antiguo lugar trabajo; o el barrio de Niederzwehren, con casas entramadas de madera de los siglos XVIII y XIX, son algunos de los irremplazables.

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El bosque encantado de Reinharswald, Bella Durmiente

Muy cerca del pueblo medieval de Hofgeismar, está el bosque encantado de Reinhardswald, donde se encuentra el castillo en el que la Bella Durmiente esperó paciente el beso de su príncipe. La mejor estación para visitar el lugar es en otoño cuando las hojas de colores cubren los senderos y valles.

Marburg

Pensada para ser descubierta a pie, esta ciudad alemana posee varios atractivos turísticos: la Iglesia de Santa Elisabeth, construida por la Orden de los Caballeros Teutónicos en honor a Isabel de Hungría; el Castillo de Marburg, sede del Museo de Arte e Historia Regional; y decenas de casas y edificios de madera del siglo XVI, entre otros.

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Castillo de Friedrichstein, Blancanieves

El llamativo palacio barroco de Friedrichstein está situado en lo alto de una colina y alberga la colección más importante de objetos militares pertenecientes al ejército de Landgraves. Las pinturas, bustos, armas y manuscritos del siglo XVIII y XIX inundan las salas. Cuenta la leyenda que en los muros de esta fortaleza vivió una bellísima joven princesa que murió envenenada y que más tarde, los hermanos Grimm convertirían en Blancanieves y los 7 enanitos.

Marktplatz, Los músicos de Bremen

En Marktplatz, junto al imponente campanario de la catedral gótica de St. Peti (99 metros de altura), destaca una escultura que rinde homenaje a un burro, un perro, un gato y un gallo, unos animales que tal y como relatan los hermanos Grimm escaparon de sus granjas para recorrer el mundo ganándose la vida como músicos. La estatua está parcialmente descolorida, ya que es tradición agarrar las patas del burro y pedir un deseo en silencio.

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Schwalmstadt, Caperucita Roja

La historia de la Caperucita Roja y el lobo proviene de la zona de Schwalmstadt, al este de Marburg. La característica caperuza forma parte del traje tradicional que todavía lucen sus habitantes los días de fiesta, durante las procesiones de festividades.
 

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