Pronósticos para el nuevo año, por Mariano López

Mariano López

La primera vez que visité la República Dominicana, las playas de Puerto Plata sólo tenían un hotel español y las de Punta Cana ninguno. La mayoría de sus turistas llegaban de Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña y Japón, los grandes mercados emisores. De España no había noticias. Ni se esperaban. "Es normal que no vengan españoles -me decía una autoridad del turismo local-. Ustedes tienen muchas playas y mucho sol, y no se van a meter diez mil kilómetros de avión para tumbarse en la arena y tomar más sol". Se equivocaba por completo. Pero no era el único. Los expertos en viajes suelen estropear sus análisis cuando miran al futuro, como tantos otros. Ninguno ha sido capaz de predecir la expansión de las líneas aéreas de bajo coste, por ejemplo. Pero a veces aciertan y casi siempre aportan una información preciosa sobre nosotros mismos, nuestra mirada y comportamiento, así que es razonable seguirles y escuchar qué está de moda, adónde irá este año el vecino, por dónde se mueve el mundo de los viajes.
El pasado diciembre, la asamblea de la Organización Mundial del Turismo reunió en Cartagena de Indias a cerca de 800 expertos de 120 países que pronosticaron un crecimiento sólido de la industria para los próximos doce años. Su convencimiento se apoya en la llegada a la edad de la jubilación en los países más desarrollados de la generación del baby boom: millones de personas que están deseando jubilarse para viajar sin los límites que establecen las vacaciones laborales; con buena salud, experiencia viajera, dinero sufi ciente y ganas de divertirse. Un boom de viajeros con el pelo blanco, millones de jubilados que después de haber cruzado muchas veces los océanos piensan como Stevenson: "Vivir no es necesario; viajar sí".
El mayor de los cambios no es una cuestión de números sino de mentalidad. En Alemania, Japón o Gran Bretaña, viajar ha dejado de ser un sueño, un lujo de vez en cuando accesible, para convertirse en una pauta de comportamiento habitual. De aquí al 2020, cambiarán los modelos de viaje, las motivaciones y los destinos de moda, pero ya se ha instalado para siempre la necesidad de viajar. Al menos así ocurre en el norte de América, Australia, Corea del Sur, Japón, Gran Bretaña, Alemania y el norte de Europa. ¿Sucede lo mismo en España? Las estadísticas ofi ciales insisten en que más del 90 por ciento de los españoles que viajan elige un destino nacional, pero otros informes sugieren que cada año es mayor el número de españoles expuesto a la adicción a los grandes viajes, enganchados a la necesidad de explorar el mundo: salir, observar, disfrutar de tan extraordinario privilegio. Para esos viajeros que ya miran al mapa, hemos seleccionado 8 destinos para el 2008. El "8" es un número de suerte, que marcará el éxito de la Expo de Zaragoza y el de los Juegos Olímpicos de Beijing. El "8" acaba de instalarse en los calendarios y lo primero que nos ha pedido es que empecemos a soñar con los viajes del nuevo año. Feliz año y felices -y necesarios- viajes.