Paraísos submarinos en España

Decía el gran oceanógrafo Jacques Cousteau que “La mejor manera de observar un pez es convertirse en un pez”. Algo que se puede intentar en estos fondos de la geografía marina española, paraísos del submarinismo por sus aguas cristalinas, sus coloridos arrecifes de gorgonias, pecios misteriosos y de leyenda y fauna marina diversa y espectacular. una escapada activa Para disfrutar y sorprenderse con la biodiversidad de nuestros mares.

Celia Lorente
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Foto: Eloi_Omella / ISTOCK

POR ARRECIFES Y CUEVAS

Islas Medas (Gerona)

Helmut Corneli / ALAMY

Las islas Medas emergen en la Costa Brava frente a L’Estartit en una prolongación submarina de la sierra del Montgrí. Sus siete islotes esconden una de las reservas de flora y fauna marina más importantes del Mediterráneo occidental: praderas de posidonia y más de 1.300 especies, entre ellas coral rojo, estrellas de mar, arrecifes de gorgonias, morenas, doradas, meros y langostas.

Eloi_Omella / ISTOCK

La mejor manera de acceder a la zona es coger uno de los múltiples barcos que salen del puerto de L’Estartit. Una buena experiencia es hacer submarinismo en La cueva de la vaca, un túnel que proporciona infinitos juegos de luz producidos por las esponjas, los corales y los peces.  Para empezar a bucear: Dive Paradis. No hay que perderse: una excursión al pueblo de Figueres para hacer una visita al Teatro-Museo Dalí.

RIQUEZA NATURAL

Islas Cíes (Pontevedra) 

Txiriguili / ISTOCK

El Parque Nacional de las Islas Atlánticas lo constituye una zona submarina adyacente a tres islas: Monteagudo, Do Faro y San Martiño. Es uno de los ecosistemas más importantes de la costa gallega por su riqueza natural y arqueológica. Las aguas que rodean las Cíes reciben a ballenas, delfines y tortugas marinas, además de ser el hábitat de nécoras, bogavantes, pulpos, percebes, rodaballos y lenguados que moran en sus verticales desfiladeros de piedra y en los bancos de arena.

arousa / ISTOCK

Al Este encontramos grandes grietas rocosas que cobijan bancos de peces, mariscos y las increíbles rayas mosaico.  Para empezar a bucear: Buceo Islas Cíes. No hay que perderse: degustar las famosas ostras del Mercado de la Piedra en Vigo acompañadas de un buen albariño. 

TESOROS DEL MEDITERRÁNEO

Formentera (Baleares)

Jaime Franch Wildlife Photo / ALAMY

Aguas cristalinas y un entorno submarino que constituye un auténtico tesoro biológico, calificado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La excelente visibilidad de sus aguas –de 30 a 50 metros– y la variedad de sus paisajes marinos (cuevas, paredes de gorgonias, las praderas de posidonia mejor conservadas del Mediterráneo, pecios...) garantizan disfrutar de la inmersión.

Lalocracio / ISTOCK

Una de las grandes ventajas de esta isla es la temperatura del agua, que permite sumergirse durante todo el año. Los puntos más atractivos para la práctica del buceo son Punta Prima, Punta Pedrera, los acantilados de La Mola y la bahía de Migaron.  Para empezar a bucear: centro de buceo Vellmari. No hay que perderse: pasear por Ses Illetes, considerada una de las playas más bonitas del mundo.

EN BUSCA DEL TIBURÓN BALLENA

El Hierro (Canarias)

Carlos Villoch - MagicSea.com / ALAMY

El clima cálido de El Hierro y su mar en calma, con una temperatura de 21 grados, permiten practicar el buceo durante todo el año. El relieve submarino, de orígenes volcánicos, cuenta con interesantes cuevas, túneles y un agua de una claridad asombrosa, con visibilidad hasta 50 metros. En la Reserva Marina del Mar de las Calmas, frente al pequeño pueblo de pescadores de La Restinga, se han llegado a ver tiburones ballena, mantas diablo, peces globo, morenas y el pez gallo azul.

Flavio Vallenari / ISTOCK

También se pueden observar tortugas marinas y delfines. Los aficionados a la fotografía submarina encuentran aquí un lugar de plena inspiración.  Para empezar a bucear: Buceo La Restinga. No hay que perderse: las inmersiones nocturnas, con la experiencia de contemplar los colores de los arrecifes y la bioluminiscencia que reflejan ciertos tipos de plancton. 

FONDOS DE POSIDONIA

Archipiélago de Cabrera (Baleares) 

Jose Francisco Martin Pinatel / ALAMY

Este conjunto de islas e islotes calcáreos, declarado Parque Nacional Marítimo-Terrestre, constituye uno de los ecosistemas insulares mediterráneos más puros ya que ha llegado hasta nuestros días prácticamente inalterado. Bajo sus aguas protege praderas de posidonia y más de 500 especies (doradas, lubinas, dentones, pulpos, morenas, congrios e incluso tortugas). Son varias las empresas que ofrecen inmersiones en Cabrera para todos los niveles y profundidades. Si decide hacer buceo en Cabrera por su cuenta, debe solicitar permiso previo al gobierno de las islas (caib.es).  Para empezar a bucear: centro de buceo Zoea Mallorca. No hay que perderse: una excursión a la Cueva Azul, cavidad natural con unas aguas de un intenso turquesa donde darse un buen chapuzón.

LA HISTORIA SUMERGIDA

Cabo de Palos (Murcia)

Seaphotoart / ALAMY

Un espacio protegido que destaca por su biodiversidad y unas aguas donde se concentran cantidad de especies mediterráneas, como grandes meros, dentones, peces luna, corvinas, pulpos, morenas y barracudas. Un paisaje marino de rocas sumergidas que ascienden desde unos 60 metros de profundidad hasta la superficie y que han propiciado la formación bajo sus aguas de un gran cementerio de barcos hundidos. Gigantescas estructuras de acero reposan en sus fondos, barcos que naufragaron víctimas de los submarinos durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial y otros hundidos accidentalmente por colisión de sus bajos con las rocas.  Para empezar a bucear: escuela de buceo Rivemar. No hay que perderse: contemplar el atardecer desde el faro del cabo de Palos.

OASIS PARA LA INMERSIÓN

Cabo de Gata (Almería)

El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, declarado Reserva de la Biosfera, constituye un oasis perfecto para la práctica del submarinismo. Destacan la transparencia de sus aguas y su paisaje de cuevas y desfiladeros de piedra volcánica.

Damocean / ISTOCK

Contiene bellos fondos marinos con extensas praderas de posidonia por las que se pasean gran cantidad de especies: crustáceos, moluscos, meros y morenas. Los puntos de inmersión interesantes son muchos y muy variados, como el barco hundido Vapor Arna, la Piedra de los Meros o la Cueva del Francés. Algunas zonas están restringidas al buceo y la opción más recomendable es ponerse en contacto con alguna empresa de submarinismo de la zona para orientarse. Para empezar a bucear: centro de buceo Las Negras. No hay que perderse: probar la caldereta de pescado con patatas, una de las delicias típicas de esta zona.