El museo de China al que nunca podrás entrar (a menos que seas chino)

"Prohibida la entrada a extranjeros" es lo que podemos leer en la entrada del Museo Nacional de Espionaje de China. Te contamos que hay en su interior...

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: Su wan/Oriental Image / ALAMY

El mundo está repleto de lugares prohibidos: algunos por su peligrosidad, otros reservados solo para científicos y unos pocos que no permiten la entrada de humanos con el fin de preservar el tan preciado ecosistema que se ha generado en el entorno.

En China, en cambio, hay un lugar que no esperabas en el que (a menos que tengas la nacionalidad China) no podrás entrar. No es otro que el mismísimo Museo Nacional de Espionaje de China, ubicado en Jiangsu, Nanjing.

En este museo de espías chinos se exhiben armas disfrazadas de lápiz labial, monedas ahuecadas que se usan para ocultar documentos y mapas escondidos como una baraja de cartas… O lo que es lo mismo, diferentes útiles básicos de cualquier espía que se precie.

Pero hay algo que jamás encontrarás en el museo: extranjeros. Y es que según reza un letrero en el exterior del museo se establece que “solo los ciudadanos chinos pueden ingresar al recinto”. ¿Por qué? Es sencillo, por el recelo de la política china, diseñada para mantener el secreto de los métodos del régimen comunista, sin importar cuán pasados estén…

Fue The Associated Press, un medio estadounidense, el que consiguió las primeras declaraciones al respecto. “No queremos que la información confidencial de los espías se exponga a los extranjeros, por lo que no se les permite ingresar”, le contó el portavoz del museo que solo dio su apellido: Qian.

¿Qué hay dentro del museo?

Aunque esta prohibición sea un poco excesiva en un mundo plagado de satélites espías y ciberespionaje, no es difícil saber que se encuentra en el interior de este museo. Solo tenemos que hacer unas sencillas búsquedas en internet. ¿Intrigado? Te lo contamos.

Según cuenta NBC news, en el interior del museo se pueden encontrar cuatro salas que muestran la historia de las prácticas y equipos de seguridad chinos que datan del 1927, año en el que los comunistas comenzaron su guerra contra sus enemigos nacionalistas.

En la colección también se pueden ver diminutas pistolas disfrazas de plumas estilográficas y pipas de tabaco, una calculadora falsa que oculta un micrófono, documentos clasificados, explicaciones de técnicas de escuchas telefónicas, armas e incluso uniformes de los servicios de inteligencia. Todo al más puro estilo de una superproducción de Hollywood.

Las medidas… tampoco muy controladas

El museo recibe alrededor de 500 visitantes diarios, normalmente en grupos turísticos de la República Popular China. Sin embargo, si tienes una cara occidental (a pesar de que tengas la nacionalidad China) se te prohibirá la entrada. En cambio… si tienes rasgos chinos, independientemente de si has nacido o no allí, generalmente podrás entrar sin ningún tipo de control.

¿A ti qué te parece esta prohibición?