La tumba de Colón

Antonio Hernández

Miguel Ruiz Montañez.
Ediciones B.
368 páginas. 17,50€.

De cuna a tumba, la vida de Colón señaló hacia la incógnita hasta el punto de que no se sabe a ciencia cierta ni dónde nació ni dónde está enterrado, aunque sus restos se los disputen Sevilla y Santo Domingo. En esta novela -cuyos hechos históricos son tan reales como ficticia su trama- los huesos del Almirante desaparecen de su tumba dominicana al mismo tiempo que los que supuestamente descansan en Sevilla. Sólo el jeroglífico que usaba el almirante es la huella de que disponen los investigadores para esclarecer el enigma. Clasificada como de misterio, en efecto lo es, y la acción fabulosa, contrapunteada por los hechos históricos verídicos, planea sobre el lector con ese aire inquietante que no da respuesta hasta el final del relato. Decía Simón Bolívar que la historia es un manojo de mentiras llena de fábulas y fantasías; pero es elocuente para quien sabe leerla. Esta que aquí se nos narra pudiera ser una de ellas, acaso más cierta que la relativa al nacimiento genovés de Colón, a su presunta condición de judío converso o a que no diera por casualidad con América, todo lo cual se cuestiona.