La letra pequeña de los precios

Uno de los principales reclamos de las compañías de bajo coste radica en su agresiva política de precios, ofreciendo incluso tarifas irrisorias de última hora por debajo de los 10 € el trayecto.

Uno de los principales reclamos de las compañías de bajo coste radica en su agresiva política de precios, ofreciendo incluso tarifas irrisorias de última hora por debajo de los 10 € el trayecto. Sin embargo, detrás de los deslumbrantes números que aparecen a gran escala se esconde una letra pequeña de la que no siempre es consciente el cliente. Según ha denunciado recientemente la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en un estudio europeo que ha efectuado encuestas a cerca de 9.000 pasajeros, "es imposible calcular cuánto vale un vuelo ni comparar los precios entre una compañía y otra". Sobre el precio de referencia que las compañías señalan en sus páginas web, habrá que añadirle los cargos de emisión del billete, las tasas e impuestos de los aeropuertos (entre 6 y 12 €), más un recargo que muchas compañías han comenzado a aplicar por la vertiginosa subida del combustible. Esta tasa oscila entre 12 y 18 €. Por todo ello, la Unión Europea ha decidido tomar cartas en el asunto y ya ha anunciado la preparación de un reglamento que obligará a las aerolíneas a anunciar el precio final que pague el consumidor, un precio en el que ya estén incluidas las tasas aeroportuarias, los cargos de emisión y los extras por la subida del precio del carburante.