Florencia vuelve al siglo XVI con las 'ventanas del vino'

A través de las 'buchette del vino', la ciudad recupera la tradición de vender comida y bebida evitando al máximo los contactos, como ya hizo cuando la peste

Beatriz Pérez
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Foto: Fabrizio Azzarri

La pandemia de coronavirus ha afectado con dureza al sector de la restauración, por lo que muchos restaurantes, bares y cafeterías se han visto obligados a cerrar sus puertas. Otros han intentado desmarcarse del resto para sobrevivir, y es por ello que algunos restaurantes de Florencia han recuperado una antigua tradición de la ciudad: las 'ventanas del vino' para repartir comida y bebida.

Ejemplo de un 'buchette del vino'.  | Manakin / ISTOCK

En las paredes de muchos de estos establecimientos se pueden encontrar pequeñas aperturas conocidas como “buchette del vino”, utilizadas en su origen para vender vino para llevar de una manera más rápida e incluso evadiendo impuestos por la venta de alcohol. Ahora, con la crisis del coronavirus acechando, algunos locales de Florencia han sabido aprovechar el contacto mínimo que ofrecen estas ‘ventanas del vino’.

Ejemplo de 'buchette del vino'.  | slovegrove / ISTOCK

Pero no es solo vino lo que se vende a través de las “buchette”. La Gelateria Vivoli fue la primera que en mayo decidió recuperar esta tradición florentina para vender sus helados y cafés de la forma más segura. Ante el éxito de la iniciativa, algunos restaurantes como Babae, la Osteria delle Brache o Il Latini también se sumaron y reabrieron sus ventanas.

Y a pesar de que las “buchette del vino” siempre han tenido un fin meramente comercial, ya en el pasado fueron útiles durante otras pandemias. Es el caso de la peste negra que asoló Italia durante el siglo XVI, ya que, aunque en esos momentos no se conocía cómo se contagiaba la enfermedad, las personas buscaban minimizar los contactos.

Así, estas ventanas son una mirada al pasado y a la arquitectura de la época, y no ha sido hasta ahora que muchos florentinos se han fijado en estas aperturas en las paredes. Y es que por su singularidad y su valor patrimonial, una buena opción para recorrer Florencia es a través de una ruta que recorra algunas de sus 180 “buchette del vino” y, de paso, disfrutar de un buen vino por el camino.

'Buchette del vino' en restaurante Babae en Florencia. | @babaefirenze