Colecciones no aptas para aprensivos

Somos morbosos. Y a las pruebas me remito. Una de las exposiciones más exitosas de los últimos años es la denominada Bodies, The Exhibition (www.bodiestheexhibition.com 24,50 $), que se puede ver en las ciudades de Nueva York, Miami, Las Vegas y Londres. Visitada por escolares y adultos, es una auténtica lección de anatomía ya que permite conocer a fondo los sistemas muscular, óseo, circulatorio, reproductivo y respiratorio del hombre. Lo novedoso es que la muestra se realiza a través de 22 cuerpos completos y 260 órganos procedentes de cadáveres que han sido tratados mediante un proceso de conservación con silicona. Se puede ver un pulmón de un fumador junto a otro sano, los efectos de la obesidad o la tensión de los músculos, por ejemplo cuando se chuta una pelota o se golpea con una raqueta, gracias a que los cuerpos completos exhibidos tienen sus tejidos y huesos a la vista. También concurrido y no muy agradable es el Forensic Medicine Museum (www.si.mahidol.ac.th/eng/ Museums.htm). Ubicado en el Siriraj Hospital de Bangkok, Tailandia, el museo expone cuerpos embalsamados de criminales, como el del caníbal Si Quey, el asesino de masas más famoso del país; fotos de autopsias y de accidentes mortales no aptas para miradas sensibles o fetos conservados en formol, entre otras lindezas. Aunque sin irse tan lejos, en el Museo Reverte Coma (www.ucm.es/info/museoafc), en Madrid, también se pueden ver cráneos medievales trepanados, de asesinos o deformados; armas homicidas y carcelarias, momias embalsamadas y una colección de fotografías de cíclopes, siameses y otras malformaciones.

Y si uno anda con el estómago revuelto, mejor será no ir al Meguro Parasitological Museum, en Tokio (Japón), el único museo del mundo donde se pueden ver 300 variedades de parásitos. Entre los mosquitos, piojos, ácaros, lombrices, ladillas y otros bichitos de esos que producen picores sólo de pensar en ellos destaca como la estrella de la colección una tenia de más de ocho metros de longitud.