La Biblia del reportaje gráfico

"Ayúdame a mirar” está basado en las lecciones de los maestros, que solían anteponer el valor de la mirada al de la técnica.

Mariano López
 | 
Foto: Redacción Viajar

Tino Soriano es un maestro de la fotografía de viajes, reconocido con la más amplia lista de premios con que se puede distinguir a un fotógrafo, incluido el máximo galardón, el World Press Photo, en su caso en la categoría de Arte.

Ahora acaba de publicar un libro precioso, titulado Ayúdame a mirar. Una historia reciente de la fotografía de la mano de Robert Capa y del resto de maestros con cuyos consejos aprendió a mirar, es decir, a dotar de sentido lo que veía a través de la cámara, a crear un lenguaje propio, un estilo, una obra con personalidad.   

Ayúdame a mirar es, también, un curso avanzado de fotografía, aunque el libro no contenga una sola fórmula matemática ni páginas dedicadas a explicar los intrincados mecanismos de los objetivos.


"Ayúdame a mirar” está basado en las lecciones de los maestros, que solían anteponer el valor de la mirada al de la técnica.


Es un libro basado en las lecciones de los grandes reporteros gráficos, que solían anteponer el valor de la mirada al de la técnica, la intensidad de la emoción al cumplimiento del manual de instrucciones de la cámara. Una cámara que en el caso de los reporteros que trabajaban hace cincuenta años era seguramente más limitada que la que puede alojar ahora cualquier teléfono móvil de última generación. 

El libro está dedicado, especialmente, a quienes quieren ser reporteros, quienes desean dedicarse por libre o por contrato al noble arte del reporterismo gráfico. De ahí que se subtitule La biblia del reportaje gráfico y que incluya varios anexos con cuestiones prácticas para un reportero novel, desde consejos para revisar un contrato hasta pistas sobre becas y ayudas para fotógrafos.

Es la obra de toda una vida, o casi, que Tino Soriano inició hace 25 años, cuando acudió por primera vez al Festival Internacional Visa Pour L’Image, en Perpiñán, cerca de su domicilio, en Banyoles. Allí fue, en aquel festival, donde comenzó a recoger las frases, las anécdotas, las experiencias de los grandes reporteros gráficos, todo lo que le pareció relevante para ser un gran fotógrafo. Todo lo que ahora cuenta esta joya que se llama Ayúdame a mirar.