Siete playas del Cabo de Gata que no podrás olvidar

La gran joya del litoral de Almería esconde algunos de los arenales más bonitos de la península: calas recónditas que se cuelan por la sierra y cristalinos fondos tapizados de posidonias.

Noelia Ferreiro
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Foto: ISTOCK

El Mediterráneo más amable plagado de arrecifes de coral y el marco cobrizo de los acantilados volcánicos. Bastan estos dos rasgos para dar a luz a una sucesión de playas que a menudo se cuelan entre las más bellas de España. Playas salvajes alejadas de la vorágine urbana, sin hoteles ni chiringuitos, a las que en ocasiones se accede incluso sin carreteras asfaltadas. Estamos en el Cabo de Gata, esa esquina de la provincia de Almería que es una inmensidad de magma salpicada de pitas y chumberas, un rosario de discretos pueblos blancos donde reina una atmósfera hippy.

Aquí relajarse escuchando las olas del mar y disfrutando de la brisa marinera (en ocasiones un poco más fuerte de lo que gustaría) es inevitable. El sol, el agua y la arena (o cantos rodados) de estas playas encantadoras y sorprendentes hacen que sea imposible que la mente no vague por el infinito y entre en un estado de profundo placer. Esta es la sensación que producen los destinos singulares como el de las playas y calas del Parque Natural del Cabo de Gata, donde la masificación no ha llegado.  

Este lugar del mundo es una joya natural que espera a ser recorrida por un visitante respetuoso. Con rutas de senderismo y a caballo, nada mejor que terminar una jornada deportiva que en alguna de las playas y calas que forman parte de los recorridos señalizados en el Parque Natural del Cabo de Gata. Además, los pequeños pueblos encalados que salpican el horizonte son otra buena excusa para no quedarse quieto y salir a reconocer el terreno y a sus habitantes de carácter amable. Como hay que comenzar por algo, de momento, nosotros os proponemos reconocer el litoral y la costa. Éstas que os mostramos ahora son las calas que no debes perderte en el Cabo de Gata: