El Monasterio de Piedra cumple 800 años

La gran joya aragonesa tiene previstas distintas actividades a lo largo del año para celebrar este gran hito en su historia.

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Foto: AlbertoLoyo / ISTOCK

Es parque natural, es monasterio cisterciense, es hotel y spa y es Bien de Interés Turístico Cultural en la categoría de Monumento. Hablamos del Monasterio de Piedra, un conjunto arquitectónico gótico construido hace ocho siglos por trece monjes cistercienses y envuelto en un paraje natural de cuento de hadas, con cascadas, bosques, lagos y grutas de ensueño. Protegido por una muralla medieval y ubicado en la comarca de Calatayud, en Zaragoza, este enclave ha organizado una gran variedad de actividades (con motivo de su aniversario), que se sucederán a lo largo de todo el año y que tendrán el colofón final el 16 de diciembre, fecha conmemorativa de su consagración en 1218.

Entre las principales iniciativas previstas, cabe destacar la presentación de los trabajos de restauración en la abadía y la organización de un congreso internacional sobre el legado del Monasterio de Piedra. A este acudirán expertos de distintas universidades e instituciones y se tratarán temas relacionados con el arte y la arquitectura de la época; o el paisajismo y la Desamortización, entre otros. Asimismo, el Monasterio de Piedra será la sede de la Asamblea Anual de La Charte Européenne des Abbayes et Sites Cisterciens, Federación Europea de Monasterios y lugares cistercienses.

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Llevamos tiempo preparando este momento, diseñando un complejo programa de actividades que permita al visitante conocer en detalle la historia del Monasterio, su singularidad y su valor al patrimonio cultural y natural de España”, comenta José Pont, director general del Monasterio de Piedra.

De hecho es precisamente su valor cultural y natural lo que atrae cada año a más de 275.000 turistas de todas las partes del globo. La mayoría aprovechan para disfrutar de unos días de desconexión rodeados de la naturaleza y lejos de las grandes concentraciones de tráfico y gente. También para conocer más acerca de su historia y sus leyendas. Y es que pocos saben que fue aquí donde se cocinó el primer chocolate de Europa en 1534, cuando el clérigo Fray Jerónimo Aguilar envió al abad del Monasterio de Piedra -desde México- el primer cacao junto a la receta para cocinarlo.

Tres décadas después, el conjunto arquitectónico vivió su momento más triste, tras la disolución de la Congregación de Piedra, con la Desamortización de Mendizabal de 1835. Fue en 1844 cuando el monasterio se reabrió de nuevo, pero está vez al público en general. Desde entonces el enclave se ha transformado en todo un complejo hotelero y en uno de los enclaves más visitados de Aragón.