Madrid surrealista

El Palacio de Gaviria acoge la exposición “Duchamp, Magritte, Dalí, Revolucionarios del siglo XX. Obras maestras del Museo de Israel, Jerusalén”, un homenaje a los grandes autores del Dadaísmo y el Surrealismo.

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Foto: Revolucionarios del siglo XX

Dalí, Magritte y Duchamp vuelven a reunirse. A esta tríada se incorporan Ernst, Tanguy, Man Ray, Calder, Picabia, Schwitters, Höch, Blumenfeld y Janco. No, no es una estampa de un café parisino de los años 20, sino el centro de Madrid. Desde el 10 de abril y hasta el 15 de julio, en el Palacio de Gaviria (Calle del Arenal nº9, Madrid), es posible abrir las puertas del inconsciente con la exposición “Duchamp, Magritte, Dalí, Revolucionarios del siglo XX. Obras maestras del Museo de Israel, Jerusalén”

Esta colección, dedicada a los visionarios vanguardistas y creadores de las corrientes surrealistas y dadaístas, recoge unas 180 extravagantes piezas de diverso formato y tamaño. Incluye pinturas, ready-made y fotografías, junto con obras realizadas utilizando una gran variedad de técnicas originales e innovadoras. Todo ello lo engrosan una amplia biblioteca y un vasto archivo documental. 

Joseph Cornell

Las obras han sido cedidas por el Museo de Israel en Jerusalén. La generosa donación de Arturo Schwarz, coleccionista de arte y amigo personal de Duchamp, Breton o Ray, otorgó a este espacio artístico el honor de disponer de una de las colecciones más completas del mundo sobre dadaísmo y surrealismo. El diseño espacial es obra del arquitecto Oscar Tusquets Blanca. Asimismo, la exposición ha sido producida y organizada por Arthemisia Art Projects con Fondazione Cultura e Arte, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid.

Minas visuales detonadas por el pensamiento

La exposición, comisariada por Adina Kamien-Kadzan (Museo de Arte Moderno de Israel), no sigue una cronología espacial ni una clasificación por autores. En esta ocasión, el espectador se topa con lo inesperado, en una distribución por temática dividida en 5 partes. 

La primera de ellas sección es “Deseo: la musa y la violencia”, un espacio que donde reina la capacidad de sugestión asociada al eros, donde el cuerpo de la mujer es un objeto pasivo, dispuesto a ser idealizado y mitificado, o destruido y fragmentado.

A continuación, se sitúa “Yuxtaposiciones maravillosas”, un lugar salpicado de creaciones lúgubres y bellas, realizadas con objetos cotidianos mezclados, manipulados y asociados de manera incongruente para el ojo clásico. Los surrealistas ejecutaban la adquisición, edición y organización de objetos, imágenes y textos producidos mecánicamente; sometidos al proceso creativo de la casualidad, el humor y los juegos de palabras. Uno de los más significativos fue Marcel Duchamp, cuya obra inspiraría la legendaria cita “tan hermoso como el encuentro casual de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de operaciones.”

Marcel Jean

El ecuador de la exposición se titula “El automatismo y su evolución”, donde los sueños, la enfermedad mental y el inconsciente son el reflejo por la obsesión de los lugares más oscuros de la mente. Estas instantáneas de lo imposible se lograban a través de diversas técnicas y formas del arte, entre las que se incluyen los “dibujos automáticos” de Jean Arp y André Masson, las obras semiautomáticas de Joan Miró y los frottages (frotados) and grattages (raspados) de Max Ernst. Man Ray y otros fotógrafos desarrollaron técnicas nuevas tales como la solarización, los fotogramas y los efectos casuales. 

La cuarta sección, bajo el nombre de “Biomorfismo y metamorfosis”, muestra la predilección de los surrealistas por los fenómenos naturales, inspirados en temas anatómicos, astronómicos y botánicos. Así, la autoría del llamado lenguaje “biomórfico” se asocia a Jean (Hans) Arp e Yves Tanguy, mediante su trabajo de la fusión de elementos figurativos y abstractos. La mitología, lo mágico, la hibridación y la transformación aparecen en muchas obras, como una declaración de fe artística. André Masson, Max Ernst o Victor Brauner son algunos de estos genios de lo simbólico. 

“Ilustración y paisaje onírico” es la temática de la quinta sección. El mundo de los sueños fue otra de las grandes pasiones de los surrealistas, pues se establecía como el punto intermedio perfecto que aunaba realidad e imaginación. Dalí, Chirico, Magritte o Bayer fueron algunos de los artistas que más explotaron esta temática en sus obras. 

Joan Miró

Por último, y como regalo inesperado, el recorrido cierra con la “Sala Mae West”. Obra del arquitecto Oscar Tusquets Blanca, se recrea fielmente la irónica obra de Dalí “Retrato de Mae West que puede utilizarse como apartamento surrealista(1934-35)” del Museo Dalí de Figueras.

Bajo la piel de la realidad

El movimiento surrealista nace de manera inherente al siglo XX. Inspirados por Dadá y bautizados por Breton, los surrealistas son un grupo de provocadores y blasfemos de su época que, hastiados tras sufrir las consecuencias de la I Guerra Mundial y los totalitarismos, focalizan a través de sus obras la necesidad de libertad y rebelión frente al terror mundo contemporáneo. Si la afirmación de las dinámicas sociales se cimentaba en el racionalismo, los surrealistas contestan con un rotundo “No”, argumentando que el mundo real es sólo una construcción mental insoportable. De este modo, aferrándose al espacio onírico, erótico y salvaje, empapados de instintos primarios, sus obras se convierten en mecanismos para proyectar los anhelos del inconsciente.

Marcel Duchamp y Man Ray

Dotados de una imaginación febril, Duchamp, Magritte, Dalí, Ernst, Tanguy, Man Ray, Picabia, Pollock y muchos otros, son artífices de creaciones misteriosas y profundas. Su inquietante mensaje, dirigido a transformar la mente del hombre, se mantiene a día de hoy.

La exposición “Duchamp, Magritte, Dalí, Revolucionarios del siglo XX. Obras maestras del Museo de Israel, Jerusalén” se encuentra abierta al público lunes, martes, miércoles, jueves y domingo de 10h a 20h, y viernes y sábados de 10h a 21h. La entrada general con audioguía tiene un precio de 13€ (consultar tarifas especiales). Se puede adquirir en taquilla (cierra una hora antes) o en ticketea.