Lunas de miel: Memorias de África

El romanticismo que puede entrañar un safari en África, que vuelva a ver sin falta el clásico protagonizado por Robert Redford y Meryl Streep.

Elena del Amo

Salir al encuentro de la fauna y admirarla libre y salvaje en medio de un atardecer africano es una de las experiencias más emocionantes que puede vivir un simple mortal. Eso sí, en una Luna de Miel, en lugar de hilvanar un puñado de reservas y parques quizá convenga ceñirse solo a un par de ellos, muy espectaculares y que no exijan desplazamientos demasiado tortuosos, para después culminar con una relajante estancia en una playa próxima. Durante los días de safari, las mejores salidas para avistar a los animales en acción son las que se emprenden en 4x4 al amanecer y al anochecer, quedando libre el resto de la jornada para relajarse en las tiendas perfectamente equipadas que en muchos lodges hacen las veces de habitación, para tomar el sol en la piscina y disfrutar del ambiente de estos característicos alojamientos en plena naturaleza, más apropiados para un viaje de novios cuanto más pequeños y selectos sean.

Kenia es el país más popular para los safaris y donde pueden contratarse a precios más accesibles, aunque por supuesto también aquí existen lodges al más alto nivel si se anda sobrado de presupuesto. Un buen combinado sería por ejemplo el Masai Mara, donde con suerte avistar incluso en un mismo día a los míticos big five -elefante, león, búfalo, rinoceronte y leopardo-, con los lagos Naivasha o Nakuru y unos días en las playas de la costa de Mombasa -absoluta delicia la islita de Lamu- o de las cercanas Seychelles, Mauricio o Zanzíbar. ¿Un plus? Desde jugar al golf en los campos de Nairobi hasta, para novios deportistas, aliñar el viaje con un trekking al Monte Kenia o al vecino Kilimanjaro.

El cráter del Ngorongoro, un auténtico edén para la fauna salvaje, es, junto con el Parque Nacional del Serengeti, la estrella de los safaris en Tanzania, mientras que en Sudáfrica no es difícil combinar los safaris en el Parque Kruger con otros alicientes como la Ruta Jardín y la preciosa península de El Cabo, donde avistar desde pingüinos, ballenas y tiburones blancos hasta elegantísimas bodegas centenarias, o también con extensiones a las Cataratas Victoria, el Chobe y el Okavango, ya en Botsuana, o los mejores parques de Namibia. Para parejas más aventureras quedarían los safaris por Zambia, Zimbabue o los célebres encuentros con los gorilas de Uganda y Ruanda.

El barco de diseño por el Chobe

Espiar a una manada de elefantes sin haber salido aún de la cama o, de noche, desde el balcón del camarote, distinguir el brillo de los ojos de los cocodrilos entre las aguas del río Chobe. Si el mitad barco mitad hotel flotante Zambezi Queen (zambeziqueen.com) permite semejantes excesos a la treintena escasa de pasajeros que lleva a bordo, su hermano menor, el igualmente de diseño Pride of Zambezi (prideofzambezi.com) solo cuenta con seis suites, una de ellas especial para Lunas de Miel. Un privilegio asomarse así a la fauna salvaje del parque que lleva el nombre de este río de la frontera entre Botsuana y Namibia.

Hoteles para una vez en la vida

Mount Kenya Safari Club
www.fairmont.com

A los pies de los Aberdares y el Monte Kenia, fue concebido por el actor William Holden. Sus cottages de regusto colonial alojaron a protagonistas de filmes como Mogambo.

Cottar''s 1920 Camp
www.cottars.com

Solo diez lujosas tiendas -una de ellas para Lunas de Miel- en este lodge junto al Masai Mara donde se puede cenar con cubertería de plata al más puro estilo Memorias de África.

Alfajiri Villas
www.alfajirivillas.com

Tres estilosísimas villas privadas aisladas sobre la playa de Diani -a una hora de Mombasa- donde disfrutar de la más estricta intimidad frente a las aguas del Índico.

Ngorongoro Crater Lodge
www.andbeyond.com

Candelabros y lámparas de araña en un ambiente barroco con, eso sí, unas terrazas de infarto al filo del famoso cráter tanzano.