El Jarramplas: un fiestón en el pueblo más alto de Extremadura

Declarado de Interés Turístico Nacional, es un acontecimiento único de proyección nacional e, incluso, internacional, que tiñe de colorido, júbilo y significado la localidad de Piornal, en la provincia de Cáceres, cada mes de enero.

José Miguel Barrantes
 | 
Foto: rfranca / ISTOCK

Piornal no sólo es el municipio a mayor altitud de toda Extremadura. Es también la atalaya del Valle del Jerte. El lugar elevado desde el que contemplar los hermosos paisajes que envuelven de colorido las laderas de las colinas y los fondos de las hondonadas con la llegada de la primavera. 

Un territorio serrano emplazado en un altiplano que celebra su gran fiesta invernal coincidiendo con la festividad de San Sebastián, otorgándole un aire religioso a una tradición pagana que se remonta a lo más antiguo de los tiempos que se recuerdan.

GeoJGomez / ISTOCK

Aunque el significado de El Jarramplas – un personaje ataviado con una gran máscara cornada y un traje decorado con cintas de colores, y «avituallado» irónicamente mediante el lanzamiento de nabos -, pueda estar relacionado con diversas interpretaciones arcaicas, en la actualidad se viene admitiendo que corresponde a un ladrón de ganado castigado por los habitantes del pueblo mediante el lanzamiento de este tipo de verduras.

Unos nabos que, dado su peso y volumen, hacen que la persona que se disfraza de Jarramplas porte una serie de protecciones para evitarle cualquier daño. De esta manera, los días 19 y 20 de enero, esta Fiesta de Interés Turístico Nacional gira en torno a esta figura folclórica tan querida por los habitantes de Piornal, motivo de orgullo para esta pequeña población extremeña que prepara con ahínco y dedicación este festejo para ofrecernos un espectáculo sorprendente y pintoresco.

Ambos días El Jarramplas realiza varias salidas por el pueblo llevando a cabo un recorrido mientras va tocando su tamboril; al mismo tiempo, los vecinos y vecinas le arrojan nabos como muestra de castigo por su delito. A pesar de ello, encarnar el personaje es un honor para todo aquel que tenga sentimiento piornalego.

rfranca / ISTOCK

Una fiesta donde las creencias populares, la curiosa celebración y las diversas actividades que giran en torno a ella, han hecho de El Jarramplas un evento ineludible a comienzos de cada año.

El Piornal, una localidad serrana entre bellos paisajes

Casas de estructura tradicional, la calle de «la cañera» con el curso del agua corriendo por su medianía, sus fuentes y, sobre todo, el entorno que la rodea… Esto es Piornal, una localidad que debe su nombre a esta típica especie arbustiva que amarillea los campos durante su floración y crea una apariencia silvestre sin parangón. 

El suelo plano sobre el que se asienta la población confunde con el eminente relieve que la circunda, donde se adivinan los bellos paisajes que nos aguardan a pocos kilómetros a la redonda. Dos de los mejores ejemplos de esta belleza lo constituyen dos cascadas, la del Caozo y la del Calderón, al norte de Piornal, junto a la Garganta del Bonal de los Llanos. No menos importante es el acervo cultural omnipresente en la localidad, con el Museo de Jarramplas y el Museo al Aire Libre de Fachadas como máximos exponentes.

rfranca / ISTOCK

El primero, una cuidada y exhaustiva muestra de la famosa festividad, con una magnífica colección de objetos y una serie de atracciones interactivas muy interesantes. La segunda, un homenaje a la vida serrana, obra del Ayuntamiento de Piornal y la Universidad de Bellas Artes de Sevilla, que transformaron un gran número de fachadas del pueblo revestidas de uralita en piezas de arte, con diseños a gran escala que hacen un repaso de los iconos de la comarca, haciéndonos fijar las miradas mientras disfrutamos de la magia de Jarramplas.