Cinco planes muy apetecibles para exprimir el otoño

Ya entra de lleno la temporada más cromática cargada de propuestas interesantes 

Noelia Ferreiro
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Foto: Hamman Al Andalus

Decir adiós al calor, el bikini y las noches estrelladas requiere cierta adaptación. Pero el otoño, que parece que ya entra de lleno, irrumpe cargado de planes interesantes. Estas son algunas propuestas en diferentes rincones de España para afrontar la llegada de la más melancólica de las estaciones:

Cócteles y brunch con vermut en Barcelona

Sí, todo esto en The Hoxton, el hotel que ha revolucionado la ciudad condal. Un alojamiento que refleja el espíritu del barrio de Poblenou, que ha sabido reciclar su antiguo rostro industrial para convertirse en un referente de la escena alternativa. Con su estupenda azotea con piscina, camas balinesas y vistas a la Sagrada Familia, su taquería en las alturas y su pizzería de Detroit a pie de calle, The Hoxton es un plan estupendo en cualquier momento del año.

Pero más ahora, en la estación otoñal, cuando su agenda se presenta generosa. Así, si no llegas a la Barcelona Cocktail Experience (hasta el 9 de octubre), donde podrás disfrutar del trago perfecto acompañado de eventos, actividades y buena música, siempre quedará el famoso Brunchmunt de los sábados, donde se aúnan dos conceptos: el del vermut, con sus encurtidos y croquetas; y el del brunch, con sus huevos, dulces y cócteles.

Como el Quijote en Campo de Criptana

Nada como un plato de cuchara para los primeros fríos otoñales. Y más si es regado por los buenos caldos de la Ruta del Vino de La Mancha. Esto es lo que podemos hacer (entre otros muchos pueblos) en Campo de Criptana, en Ciudad Real. Pero hay un plan que resulta ideal para estos próximos meses, allí donde los molinos de viento inspiraron la más famosa escena de El Quijote.

Campo de Criptana
VYCHEGZHANINA / ISTOCK

Se trata de asistir a una molienda tradicional en uno de estos gigantes, declarados Bien de Interés Cultural. Tienen lugar el primer domingo de cada mes y suponen un privilegio para ver su funcionamiento, tal y como era antaño. Con el movimiento de las aspas y su sonido atronador, seguro que podrá entenderse la confusión del famoso hidalgo.

Una sesión de auténtico relax en Madrid

Porque ya tendremos tiempo de estresarnos, concedámonos un baño de bienestar absoluto como el que propicia el Hammam Al Ándalus a través del baño termal y el masaje. Una reinterpretación contemporánea de los antiguos baños de Al Ándalus, con espectaculares jardines de agua y una atmósfera cautivadora. Se encuentra en el mismo centro de la capital y de él se sale totalmente renovado.

En otoño, su servicio (va cambiando con cada estación) conecta con la naturaleza. Es un puente entre lo que cae, como las hojas de los árboles y los frutos maduros, y lo que surge, como los helechos y las setas. Masajes, rituales y momentos que, con la ayuda del agua, permiten entrar de nuevo en contacto con lo tangible en estos tiempos de excesiva virtualidad. Nada como esta experiencia para sentirse plenamente feliz.

La ‘putxera’ de Balmaseda

Se celebra el 23 de octubre y es una cita obligada para los amantes del buen comer. Nos referimos al famoso Concurso Internacional de Putxeras, el día grande de los festejos de San Severino que se viven en Balmaseda. Aquí, en esta villa de Bizkaia, a media hora de Bilbao, numerosas cuadrillas se dan cita para preparar la tradicional putxera, un contundente guiso de alubias, tocino, chorizo y morcilla.

Balmaseda, País Vasco
Vista general de Balmaseda, en País Vasco | Sima_ha / ISTOCK

Esta tradición se remonta a finales del siglo XIX, cuando en los largos trayectos del Tren de la Robla uno de los maquinistas dio con la fórmula para comer rico y calentito: una pequeña estufa que permitía elaborar guisos suculentos aprovechando el vapor del ferrocarril. Hoy esta olla ferroviaria (así se le llama también) es motivo de fiesta.

Un paseo por el Castañar Montánchez de Cáceres

Claro, no podría faltar un bosque entre los planes otoñales. Y más si es un castañar, ahora que es la temporada de estos frutos sabrosos y nutritivos que se pueden comer crudos, asados, en deliciosas sopas o suculentos postres.

Proponemos para ello un bosque extremeño tremendamente bucólico: el de Montánchez, en la provincia de Cáceres, que se puede recorrer en un corto paseo de apenas dos kilómetros que parte de la plaza del pueblo. Una experiencia reconfortante bajo la paleta de amarillos, pardos y rojos que pintan los árboles en estos tiempos.