6 playas de interior para el último chapuzón

Llega septiembre y las playas quedan lejos. Pero el buen tiempo sigue acompañando, así que,  nada mejor que el último chapuzón de la temporada en los bellos pantanos de nuestra geografía. Todos poseen un entorno de gran belleza, y están rodeados de apetecibles rutas.

Irene González
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Foto: raulh78 / ISTOCK

Magníficos para el baño, la pesca y los deportes náuticos, resultan un inmejorable plan de fin de semana. Los lagos de la península se complementan con entornos bellísimos. Embarcaderos, playas, montañas, riscos y pantalanes son los accesorios para un baño refrescante en un bello entorno. Además, los amantes del deporte pueden disfrutar en los pantanos de la vela, el esquí acuático, el windsurf o saborear de un magnífico día de piragua. Si siempre son atractivos, tras la lluviosa primavera están espectaculares. En Granada resalta el embalse de Cubillas. Entre Albolote y Atarfe es una ventana hacia las impresionantes vistas de la increíble Sierra Nevada. El embalse de Cubillas está sitiado por olivares, pinares, alamedas, zonas de cultivo y caseríos abandonados. Además de su seductor paisajístico y su riqueza botánica, posee un enorme patrimonio histórico y arqueológico. Cubillas está rodeado de restos de villas romanas de los siglos I al III d de C y de vestigios del paleolítico superior.

El extremeño embalse de Orellana posee la primera playa interior que consigue una bandera azul por su buena calidad de las aguas, su legislación ambiental y de litoral, entre otros muchas bonanzas. La playa del embalse de Orellana tiene todo lo que se necesita para disfrutar de la arena, chiringuitos, práctica de vela, piragüismo, remo, esquí acuático y pesca, entre otros. Muy cerca está el observatorio de Puerto Peña, uno de los enclaves más espectaculares del país para divisar aves, ya que varias parejas de cigüeña negra, crían en el mismo roquedo. En el embalse de Ullibarri-Gamboa posee playas de reconocida calidad con bandera azul. Dispuestas en los Parques Provinciales de Garaio y Landa, son ideales para tomar el sol, darse un baño o, simplemente, disfrutar del silencio y la belleza de un atardecer.

El aragonés embalse de Mequinenza es puro contraste. Su zona cercana a Los Monegros está cuajada de páramos, estepas y secanos. En otros lindes están salpicados pequeños bosques de pinos, olivares, extensas huertas de regadío y bosques de ribera. El agua fresca y las sombras naturales que proyectan los pinos de la Sierra Oeste conforman un gratificante oasis en el pantano de San Juan. Su Playa de la Virgen Nueva cuenta con merenderos, bares y baños públicos, espléndidamente integrados con el medio. Pero no solo de ocio acuático vive esta playa madrileña, sus aguas ocultan vestigios de un puente medieval y una ermita del XII. El embalse de Lanuza hechiza. Posee unas panorámicas tan increíbles que envuelven en un halo de leyenda. Piraguas, vela, windsurf, o canoa canadiense son algunas de las formas disfrutar de la experiencia de brindan los deportes náuticos en el mítico embalse de Lanuza.