Las 5 mecas del rock & roll

Como cantaban los Starship, "We built this city on rock and roll".

Estela Pérez
 | 
Foto: MoreISO / ISTOCK

En los años 50, una sacudida de cadera y desenfreno cambiaba para siempre la forma de entender la música. El country y el blues llevaban tres décadas siendo la voz de los estadounidenses rurales, especialmente de la población negra; mientras tanto, el rythm & blues se colaba en los clubes llenos de humo de las grandes ciudades, ante un público sediento de novedad armónica, de una vanguardia instrumental con la que una generación entera pudiera identificarse. Así, la influencia de varios estilos y la necesidad encontrar de una nueva melodía que, viva y eléctrica, ayudase a olvidar el horror de la II Guerra Mundial, se conjugó con una alineación estelar de artistas que coincidieron en la mitad del siglo XX: Sister Rosetta Tharpe, Fats Domino, Chuck Berry, Little Richard, Bo Diddley y Muddy Waters. El nuevo género se extendió como la pólvora por todo el país. Esta brillante música afroamericana comenzó a ganarse el respeto y la admiración de los músicos blancos, Bill Haley y Elvis Presley saltaban a escena. Llegó el año 1954 y la fiebre resultaba imparable: llegaba la era del rock & roll

Desde entonces, la música contemporánea no ha dejado de beber de este género que renace una y otra vez con cada generación, con cada genio del ritmo y la armonía que reinterpreta un compás 4/4. Afinando los instrumentos y quemando neumático, se despliega el mapa de los lugares que todo amante del rock & roll debería visitar al menos una vez en la vida:

Track 1: Detroit

wellesenterprises / ISTOCK

Durante la década de los 60, esta ciudad inserta en el estado de Michigan, fue el centro neurálgico de la música negra. En sus calles se abrió la mítica Motown Record Company, la discográfica que junto a los estudios Hitsville y Tamla Records, le daría al soul un renombre y un sonido propios. Además, en 1952, uno de sus hijos pródigos saltaría a la historia como precursor del rock & roll: Bill Haley publicaba ‘Rock Around The Clock’. Entrados ya los 70, la ciudad se había convertido en el escenario del hard rock y el primigenio caldo de cultivo del movimiento punk, con los Stooges o MC5. La revolución musical marcaría para siempre la vida underground de la ciudad, por eso, hablar de Detroit implica hablar de su música. 

Track 2: Memphis

Kirkikis / ISTOCK

Las aguas del río Mississipi han sido la fuente de inspiración de muchos músicos de rock & roll. Memphis, en el estado de Tenesse, fue a la vez cuna y hervidero de la música americana de la segunda mitad del siglo XX. En Memphis, se fundó el sello Sun Records donde grabaron Elvis Presley, Carl Perkins, Johnny Cash, B.B. King o Howlin’ Wolf. Muy cerca de allí, la casa Stax Records abría también sus puertas a Otis Redding, Isaac Hayes o The Staple Singers. Memphis vivía por y para la música, y así lo recuerda su Rock n Soul Museum, un auténtico santuario para los amantes de la música. En la periferia de la ciudad se encuentra Graceland, la mítica mansión de Elvis reconvertida en casa-museo, repleta de discos de oro y recuerdos personales que representan perfectamente la vida ecléctica y extraordinaria del King.

Track 3: Cleveland

lakefx / ISTOCK

El Salón de la Fama del Rock & Roll se ubica en el número 1100 del Rock and Roll Boulevard. Con tanta musicalidad, sería un delito no pasar por Cleveland, Ohio, y no adentrarse en este templo donde los devotos acuden en para celebrar y lanzar vítores de larga vida al rock & roll. El museo ha adquirido un carácter festivo, a la par que patrimonial, cumpliendo una labor de preservación y transmisión de la historia de este género musical que ha vuelto locas a millones de personas. 

Es común preguntarse porqué el museo se ubica precisamente aquí, en Cleveland. Es sencillo, desde la emisora WJW de Cleveland, el DJ Alan Feed pronunciaba por primera vez en las ondas la palabra mágica en 1951: rock & roll. El locutor bautizó a la música y, años más tarde, los fans se lo agradecieron de este modo.

Track 4: Liverpool

gianliguori / ISTOCK

Junto a Londres y Manchester, esta ciudad portuaria inglesa se convirtió en la capital mundial de la música en Europa en los años 60. Entre sus tiendas, pubs y clubs, la juventud de Liverpool desarrolló a sus anchas un movimiento cultural y musical que perdura hasta el día de hoy. Icono del britpop y del rock inglés, la ciudad es sinónimo de una reinvención musical que llevaron a cabo cuatro buenos chicos con flequillo: The Beatles. Se ha convertido en un lugar de peregrinación de todo amante de la música, pues la ciudad conserva las casas donde crecieron John, Paul, George y Ringo, así como los pubs donde tímidamente comenzaron a tocar. Por supuesto, resulta indispensable The Cavern Club, la cueva de la música por excelencia, que se convirtió en leyenda con los directos de The Rolling Stones, The Kninks, The Who, Elton John y The Beatles, claro.  Además de la caverna, el peregrinaje acude al parque de Strawberry Fields - del que John Lennon haría un mito para siempre- , la famosa calle Penny Lane, el submarino amarillo o una estatua dedicada a Elvis

Track 5: Nueva York

mizoula / ISTOCK

La Gran Manzana fue y será siempre vanguardia musical. En Bowery 315, se ubica el Country, BlueGrass & Blues, más conocido como CBGB, un edificio que ha marcado un precedente en la historia del rock de Estados Unidos. En los años 70, por su pista emergieron bandas tan emblemáticas como The Ramones, Blondie o Talking Heads. Asimismo, St. Marks Place se alza como el barrio donde el germen del punk empezó a brotar, un lugar donde la cultura suburbana acogió con agrado a The Dictators, The New York Dolls, Patti Smith o a los mismísimos The Clash, tal como recuerda un emotivo graffiti en homenaje a Joe Strummer

Bonus Track: Hotel Chelsea

littleny / ISTOCK

Entre la Séptima y la Octava Avenida, existe un hotel que ha sido el templo del rock. El Hotel Chelsea abrió sus puertas en 1884 y en sus habitaciones no sólo se alojaron, sino que vivieron auténticas leyendas de la música. Keith Richards, Patti Smith o Janis Joplin sentían predilección por este hotel, lugar en el que durante muchos años era posible cruzarse en el ascensor con Bob Dylan, Sid Vicious o Leonard Cohen. Objeto de numerosos homenajes musicales, este hotel ha sido el protagonista de canciones de The Stooges, Bon Jovi, Jefferson Airplane o Leonard Cohen. Es fácil idealizar las noches de los mejores tiempos del Chelsea, tal como cantaba Joey Ramone: “Hanging in the lobby of the Chelsea Hotel on a wild psychedelic night, pretty wild”.