Guía de la Costa Dálmata

Toda la información que necesitas para viajar a la Costa Dálmata: hoteles, restaurantes y las visitas más interesantes de la región.

Cómo llegar

Croatia Airlines (www.croatiaairlines.com/es) vuela de Barcelona a Zadar, vía Zagreb, a partir de 139€, mientras que al aeropuerto de Split se puede llegar desde Madrid, vía Fráncfort o Múnich, con Lufthansa (www.lufthansa.com) a partir de 200€. En temporada estival, Germanwings (www.germanwings.com) vuela de Barcelona y Palma de Mallorca a Split, Zadar y Dubrovnik.

Otra forma de llegar a Dalmacia es en ferry desde Italia. La compañía Jadrolinija (www.jadrolinija.hr) realiza las conexiones desde Ancona a Split y a Zadar, y de Bari a Dubrovnik. Los trayectos cuestan unos 80€ por persona en temporada baja.

Datos útiles

Cuando ir

Cualquier época del año resulta buena para conocer la Costa Dálmata, aunque la mayoría del turismo se concentra entre abril y septiembre, que, por cierto, es un mes bastante recomendable para visitar la región, ya que, pese a que ha terminado la temporada alta (julio y agosto), aún las buenas temperaturas acompañan y el precio de los hoteles desciende considerablemente.

Cómo moverse

La mejor forma de conocer Dalmacia es alquilando un coche (a partir de 20€ al día con las principales compañías internacionales). En cuanto al transporte público, la forma más barata de moverse entre los distintos destinos es el autobús, que suele ser bastante confortable. El tren, que es económico y cómodo, solo realiza el trayecto entre Zagreb y Split, por lo que no es útil para visitar el interior. Lo que sí puede convertirse en una alternativa es el ferry, que, pese a ser algo más caro, es una forma idílica y práctica de conocer la costa adriática. Con la compañía Jadrolinija se puede recorrer la línea entre Rijeka y Split, que para en las principales ciudades costeras, por unos 24€ en la cubierta o unos 75€ (por persona) en cabina para dos con baño completo.

Más información

Oficina Nacional de Turismo de Croacia. http://croatia.hr/es

Dónde dormir

• En Split

Hotel Vestibul Palace. Iza Vestibula, 4. Tlf. +385 213 293 29. www.vestibulpalace.com Situado en el corazón del palacio de Diocleciano, ofrece todo el lujo esperable de un cuatro estrellas y un extra de encanto histórico en sus cinco habitaciones y dos suites. Los precios oscilan entre los 99€ en temporada baja y los 198€ en verano.

Le Meridien Lav. Grljevacka, 2ª. Podstrana. Tlf 00 385 21 500 500. www.lemeridienlavsplit.com Está situado a unos ocho kilómetros al sur de la ciudad, pero vale la pena alojarse aquí. Hay magníficos jardines y habitaciones con vista al puerto náutico y a las playas circundantes. Cuenta también con dos restaurantes que ofrecen una excelente cocina, y terrazas sobre el mar, donde es posible tomar el aperitivo o deleitarse con la puesta de sol.

• En Zadar

Hotel Bastion. Bedemi zadarskih pobuna, 13. Tlf. +385 234 949 50. www.hotel-bastion.hr Un espléndido y céntrico hotel construido sobre las ruinas de una fortaleza medieval del siglo XIII. Dispone de habitaciones clásicas y confortables, y un Spa en el que disfrutar de las más diversas técnicas de relajación. Su restaurante Kastel, con entrada independiente, ofrece excelente cocina y una amplia carta de vinos locales. Habitaciones dobles: desde 179€ en temporada baja y 219€ en alta.

Boutique Hostel Forum. Siroka ulica, 20. Tlf. +385 232 507 05. www.hostelforumzadar.com. Un modernísimo albergue de diseño con vistas a la iglesia de San Donato. Tiene habitaciones dobles y cuádruples, y hasta la opción de "suite mochilera" con vistas a la puesta de sol desde la cama y todas las comodidades de un hotel. Desde 16€ o 27€ según la temporada.

Hotel Spa Iadera. Petrcane. Tlf. +385 235 556 01. www.falkensteiner.com/en/hotel/iadera. Situado en la península de Punta Skala, a 15 kilómetros de Zadar, este resort ofrece todas las comodidades propias de los grandes centros vacacionales junto a la exclusividad de un cinco estrellas. Cuenta con más de 200 habitaciones, seis restaurantes y bares, 6.000 metros cuadrados de Spa con varias piscinas y acceso directo a la playa. Desde 114€ por persona en temporada baja hasta 224€ en verano.

Hotel Kolovare. Bože Pericica, 14. Tlf 00 385 23 211 017). Amplio y muy confortable. La playa del hotel es magnífica y queda muy cerca de calitas muy agradables.

• En Plitvice

El Parque Natural de Plitvice (Tlf. +385 537 510 15. www.np-plitvicka-jezera.hr) cuenta con el Camping Korana, cuatro hoteles y varios restaurantes y puestos de comida, todos ellos gestionados por la misma entidad pública que se hace cargo del parque, y con un regusto sesentero. El motel Grabovac y el hotel Bellevue ofrecen una calidad similar por unos 60€ en habitación doble, mientras que el hotel Plitvice cuenta con 51 habitaciones algo más confortables desde 68€ a 93€ según la temporada. Probablemente la mejor opción sea el hotel Jezero, a pocos metros de la entrada principal del parque, con habitaciones amplias y excelentes vistas. Desde 83€.

• En Trogir

Lo opción más abundante en el casco histórico es la del alojamiento privado, que puede encontrarse in situ (han de estar identificados con una placa del turismo croata) o a través de páginas web como www.trogir-online.com o www.atlas-trogir.hr, a partir de unos 25€ por persona y noche. También en el centro existen algunos hotelitos deliciosos en casas medievales reformadas, como el hotel Tragos (Budislaviceva, 3, Tlf. +388 847 29. ww.tragos.hr), un negocio familiar con 12 habitaciones (desde 80€) y un idílico restaurante en su patio emparrado.

Dónde comer

En Croacia la cocina es eminentemente mediterránea. Cada vez hay más y mejores restaurantes. Uno debe dejarse llevar por los aspectos externos, aunque en esta costa todo está extremadamente limpio. Un consejo: aquí todo se cocina despacio, así que nada de prisas o, en el mejor de los casos, mucha paciencia. Buenas y abundantes ensaladas, un buen pescado, y muy variado, y carnes de cordero, cerdo, ternera y vaca.

• En Split

Sperun. Sperun, 3. Tlf. +385 213 469 99. Un restaurante del barrio de pescadores con mucho ambiente gracias a la arrolladora personalidad de su fundador, Zdravco Banoviç, siempre dispuesto a hacer sonreír al cliente. El producto estrella es el pescado fresco. Buena relación calidad-precio.

• En Zadar

Gourmet Kalelarga. Siroka ulica, 1. Tlf. +385 232 330 00. www.arthotel-kalelarga.com Carpaccio de buey o de atún fresco, sopa de coliflor o croquetas de pulpo son algunos de los platos que se pueden degustar en este restaurante del centro. También es un hotel (Art hotel Kalelarga) con diez habitaciones de diseño.

The Garden Zadar. Liburnska obala, 6. Tlf. +385 232 506 31. www.watchthegardengrow.eu Un jardín encaramado a lo alto de la muralla con unas vistas espectaculares frente al mar, donde comenzar degustando platos mediterráneos, seguir con un cóctel mientras se admira la puesta de sol y terminar bailando hasta la madrugada.

Tu Mi Je Lipo. Rivnica bb, en pleno barrio viejo. Tlf 00 385 23 312 226. Comida entre italiana y croata. Tienen una terraza muy agradable en verano.

• En Plakenica

Hotel Rajna. Dr. Franje Tudjmana, 105. Tlf. +385 233 691 30. www.hotel-rajna.com. Un económico restaurante que ofrece platos de pescado fresquísimo y un trato muy amable.

• En Trogir

Restaurante Monika. Budislaviceva, 12. Tlf. +38521884808. www.restoran-monika.com En plena ciudad vieja, este clásico de Trogir ofrece carnes y pescados a la brasa.

•En Skradin

Zlatne Skoljke. Grgura Ninskog, 9. Tlf 00 385 22 771 022. Muy acogedor y con una carta de pescado atractiva.

•En Sibenik

Gradska. Plaza de la República Croata, 3. Tlf 00 385 22 213 605. Frente a la misma Catedral y en una de las plazas más bellas de Croacia. Merece la pena, en los meses de verano, comer en la terraza de la plaza. Cocina tradicional dálmata en un ambiente refinado y muy cuidado.

•En Omis

Radmanove Mlinice. Río Cetina arriba se encuentra este restaurante en pleno bosque, con un cultivo de truchas propio y unos asadores de carne a la usanza dálmata. Un lugar ideal para las familias. Mesas y bancos de madera al aire libre. Del puerto de Omis salen unas barcazas que te llevan hasta el mismo restaurante, tras un agradable recorrido.

•En Pag

Na Tale. Stjepana Radica, 2. Tlf 00 385 23 611 194. Buena cocina con raciones muy abundantes. Un trato simpático y agradable. La especialidad es el cordero local

Qué ver

• En Split

La capital, oficiosa, de Dalmacia surgió dentro y alrededor del palacio del emperador Diocleciano. La ciudad mantiene un delicioso equilibrio entre su belleza monumental y el bullicio de su vida cotidiana. El barrio de pescadores, el Veli Varos, es imprescindible para quienes quieran disfrutar de la gastronomía tradicional dálmata, y su cosmopolita paseo marítimo, la Riva, es el lugar para ver y ser visto. La playa urbana de Bacvice constituye la cuna de un deporte genuinamente croata, el picigin, y el equipo de fútbol local, el Hajduk (algo así como los bandoleros), es objeto de una pasión casi religiosa.

Antes de adentrarse en el Palacio de Diocleciano-que hoy forma el núcleo del casco antiguo- conviene darse una caminata por el Paseo Marítimoy pararse en alguna de sus terrazas. Una vez en el área del Palacio, hay que visitar la Catedralde Split, subir a su campanario, admirar el Mausoleo del Emperador, entrar en el Museo de la Ciudad, disfrutar de las plazas Narodni, Vocni y Gaje Bulata, donde se encuentra el Teatro Nacional.

• En Omis

La fortaleza de Starigrad, sobre la ciudad misma; perderse por las callejuelas antes de entrar en el Museo de la Ciudad; la casa del Festival de Grupos de canto de Dalmacia o las iglesias de San Miguel, San Lucasy San Pedro. De la plaza de San Miguel parte una callecita llena de pequeños restaurantes y tiendas donde comprar esponjas, coral y cristal. En el propio río Cetina, y en sus alrededores, se puede hacer rafting, trekking o alquilar botes para excursiones.

• En Trogir

Esta pequeña ciudad e isla medieval ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por su extensa colección de arte románico y renacentista. Entre sus murallas es fácil encontrar patios emparrados, donde coquetas tabernas han instalado sus terrazas. Y junto a su largo paseo marítimo, bares y cafés exclusivos atienden a la yacht set que acude cada verano a una de las marinas más prestigiosas del Adriático.

Hay que ver la magnífica plaza de la ciudad, donde también hay mercado; la Catedral de San Lorenzo, donde está la capilla del beato Ivan de Trogir; la Biblioteca Garagnin-Fanfogna, del Museo de la Ciudad; la fachada gótica del Palacio Cipiko; la pequeña lonja sobre las murallas de la ciudad; la fortaleza Kamerlengoy las iglesias de San Juan Bautista, hoy pinacoteca, San Esteban, San Nicolás, San Roque y Santo Domingo y el Palacio Lucic.

• En Sibenik

Una verdadera joya por descubrir de la costa de Dalmacia, esta pequeña ciudad esconde todo su encanto en el barrio histórico, con sus callejuelas laberínticas y empedradas y su impresionante catedral gótico-renacentista. Además, es la puerta de acceso a otros dos fascinantes parques nacionales croatas: el paisaje cárstico del río Krka y las 150 islas del archipiélago de Kornati, muchas de ellas deshabitadas y a disposición de los modernos Robinsones.

Sus monumentos imprescindibles son elMuseo de la Ciudady la Catedral de San Jacobo, declarada por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad; la fortaleza de San Mihovil; laiglesia de San Francisco, dedicada al primer santo croata: Nicolás Tabilic; laplaza de la República Croatay el puerto, entre pesquero, deportivo y de grandes compañías para grandes travesías.

• En Primosten

Desde el pequeño puerto deportivo seguir el paseo que rodea la isla, es verdaderamente hermoso (en la imagen); subir luego hasta la cumbre de la colina la isla donde, rodeada de cipreses, se encuentra laiglesia de San Jorgey el cementerio con vistas al mar y a las islas circundantes.

• En Zadar

En la Ciudad Vieja conviene visitar la Catedral de Santa Anastasiay laiglesia de San Donato; pasearse por Kalelarga, repleta de cafés, restaurantes y comercios; el monasterio de San Francisco, el convento de Santa María, la iglesia de San Elías, la iglesia de San Simeón; extasiarse ante la exhibición permanente del Oro y la Plata de Zadar, en la iglesia de Santa María; el Museo Arqueológico; las plazas Narodni y Pet Burana; el espacio Arsenal, un lugar muy a la moda, repleto de tiendas, bares, restaurantes, discotecas y locales de conciertos; y, por supuesto, el Monumento al Soljunto al órgano marítimo en el que 35 tubos de diferente longitud y diámetro reciben a las olas del mar, que traducen su empuje en siete acordes, con cinco tonalidades cada uno, lo que hace un concierto permanente las 24 horas del día. En la ciudad croata de Zadar también se inventó el famoso licor marrasquino; aprovecha para comprar alguna que otra botella.

• En Pag

Esta isla, que parece anclada en otra época, constituye uno de los paisajes más extremos de toda Croacia, con sus parajes de rocas peladas y sus pequeñas aldeas. Cuando los vientos marinos soplan sobre sus laderas, la sal se deposita cubriendo sus hierbas y pastos y es absorbida por el terreno. Se dice que es por esto que la carne y la leche -de la que se hace el célebre queso de Pag- de las ovejas de la isla tienen ese sabor tan característico que las ha hecho famosas.

Imprescindbles son: el Museo del Encaje; la iglesia de la Asunción, el Castillo Ducal, la iglesia de San Jorge y San Francisco, el convento de Santa Margarita, los depósitos de sal, las tiendas de encajes (casi hay una en cada casa) y las tiendas del famoso queso de este lugar.

• Parques Nacionales

Parque nacional de Plitvice: que un parque nacional, el primero de la Yugoslavia de Tito, fuera también uno de los primeros objetivos de las ofensivas serbias en 1991 resulta significativo. Y es que quien tiene Plitvice dispone de uno de los parajes naturales más espectaculares de Europa y de un imán para el turismo internacional. Entre la delicadeza de los lagos creados por presas de travertino y la espectacularidad de las cascadas de más de 70 metros, Plitvice es parada obligatoria para todo amante de la naturaleza.

Parque nacional de Paklenica: Esta barrera montañosa de 145 kilómetros entre el Adriático y la Dalmacia interior es un paraíso para escaladores y montañeros. Por sus impresionantes cañones transcurren las rutas de senderismo, y por sus empinadas montañas las de escalada, que van desde niveles de iniciación hasta la sugerentemente llamada Psycho Killer. Todo ello a solo unos pocos kilómetros de la playa.

ElParque Krk, situado en pleno cauce del río Krk, que desemboca junto a la ciudad de Sibenik. Bellas cascadas en bosques que parecen salidos de un cuento medieval.

Islas Kornati: un pequeño archipiélago lleno de sorpresas, fauna, flora y paisajes fascinantes.

• Isla de Brac

La que fuera cantera para gran parte de los monumentos croatas, gracias a la calidad de su caliza blanca, es ahora más conocida por playas paradisíacas como la de Zlatni Rat, que constituye una de las postales más típicas de Croacia.

• Isla de Hvar

Hvar se ha ganado el sobrenombre de la Ibiza croata... y no sin razón. Apela al lujo con sus elegantes restaurantes, bares, clubs de moda y los impresionantes yates que llegan hasta su puerto deportivo. Además, se ha transformado en una meca para los amantes de la música electrónica, que tienen en el pueblo de Hvar uno de los destinos nocturnos por excelencia.

• Dubrovnik

Aunque geográficamente forma parte de Dalmacia, Dubrovnik tiene una marca turística propia y merecida. La ciudad-estado que se atrevió a competir con la todopoderosa Venecia es ahora un enclave separado del resto del país por la única salida al mar de Bosnia-Herzegovina. El emplazamiento amurallado, la arquitectura y las soleadas playas atraen a miles de visitantes hasta aquí. El panorama de bares, restaurantes y clubs les invita a quedarse.