Tres maneras de visitar Bosnia y Herzegovina

Bosnia y Herzegovina es un país pequeño pero con una gran riqueza, variada y dispersa. Y recorrer el país lleva tiempo, mucho tiempo.

 

Jean-Paul LABOURDETTE/Petit Futé
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Foto: Donyanedomam / ISTOCK

Las carreteras y el relieve, así como la lentitud del transporte, hacen que las distancias en un mapa resulten engañosas. Aquí es mejor hablar de horas y no de kilómetros. Así pues, aunque solo tenga previsto conocer Sarajevo, le llevará una semana como mínimo. Además, a medida que vaya descubriendo lugares, aumentarán sus ganas de ir más lejos, aunque el precio del combustible no sea muy barato. Por lo tanto, le sugerimos ideas para un itinerario de una semana pero también para otro de 15 a 20 días.

En la guía Bosnia y Herzegovina de la prestigiosa colección Petit Futé nos cuentan que ir de una ciudad a otra no tiene complicación alguna: el servicio ferroviario es muy práctico, hay numerosos trayectos entre las dos ciudades.

Greg Sullavan / ISTOCK

Visita corta: descubrir Bosnia y Herzegovina en una semana

Día uno: llegada a Sarajevo. Conocida como la « Jerusalén de Europa », la capital es el punto central de toda visita a Bosnia. Puede recorrer todo el casco antiguo durante la mañana, sus mezquitas y monumentos, y disfrutar de su ambiente. Pase un buen rato en el casco antiguo de Bašarčaršija y las terrazas de la Ferhadija.

Día dos: todo el día en Sarajevo, pero visitando sus alrededores. Suba a las colinas circundantes para disfrutar de las vistas y paisajes de Bosnia. Déjese seducir por las cataratas de Skakavac, las segundas más altas de Europa, a diez kilómetros del centro, y termine en las fuentes del Bosna y el pueblo de Ilidža.

Día tres: visite la estación olímpica de esquí del monte Igman y disfrute de un paseo espectacular por el macizo hasta el pueblo de Lukomir.

Día cuatro: salida hacia Herzegovina y Móstar parando en las gargantas del Neretva, haciendo un desvío al lago Boračko. Luego, en Jablanica, pare junto al lago y en el cañón de Drežinca, por ejemplo. Llegada a Móstar por la noche.

Empezamos el día desde el Puente Viejo, que se sitúa sobre el río Neretva de la cuidad de Mostar, en Bosnia y Herzegovina. Es uno de los monumentos históricos más famosos de la antigua Yugoslavia y desde el año 2005 es considerado Patrimonio de la Humanidad.    | ugurhan / ISTOCK

Día cinco: disfrute de Móstar y su casco antiguo, alrededor del Neretva, uno de los lugares más bellos de Bosnia. Acérquese hasta Blagaj a solo unos pocos kilómetros (lo puede hacer en autobús) para ver las fuentes del Buna, adentrarse en la cueva y visitar la casa de los derviches.

Día seis: visita al valle del Neretva y Herzegovina. Stolac y sus lugares antiguos, luego el valle inferior para llegar a la reserva natural de Hutovo Blato, donde las aves migratorias hacen escala en sus marismas.

Día siete: el interior de Neum, todo monte bajo, y relajarse unas cuantas horas a orillas del Adríatico. 

Visita larga: Bosnia y Herzegovina en dos o tres semanas

Día uno: llegada a Sarajevo. Visita en profundidad de la capital, monumentos, mezquitas y barrios antiguos, incluyendo Baščaršija y terrazas de Ferhadija. Déjese embriagar por la atmósfera de la ciudad y su eterno ambiente bosnio.

Día dos: todo el día en Sarajevo. Explore la ciudad, vaya hasta el barrio de Bistrik en la orilla izquierda del Miljacka y luego, en la colina opuesta, suba hasta el barrio de Vratnik. En verano podrá disfrutar de festivales (cine o música) y terminar la noche en un club de jazz.

El 24 de marzo. | Armin Durgut/PIXSELL

Día tres: todo el día en Sarajevo pero visitando sus alrededores. Realice alguno de los circuitos de senderismo en las colinas circundantes para disfrutar de las vistas y paisajes de Bosnia más allá de los últimos barrios. Admire las cataratas de Skakavac, las segundas más altas de Europa, a diez kilómetros del centro, y termine en las fuentes del Bosna y el pueblo de Ilidža.

Día cuatro: visite la estación olímpica de esquí en el monte Igman y disfrute de una verdadera caminata por el macizo, con el operador turístico Greenvisions, hasta el pueblo de Lukomir.

Día cinco: salida hacia Herzegovina y Móstar, parando en las gargantas del Neretva, haciendo un desvío al lago Boračko. Luego, en Jablanica, puede detenerse en el lago y en el cañón del Neretva, en Drežinca, por ejemplo Llegada a Móstar por la noche.

Día seis: visita a Móstar y su casco antiguo, alrededor del Neretva, uno de los lugares más bellos de Bosnia. Acérquese hasta Blagaj a solo unos pocos kilómetros (lo puede hacer en autobús) para ver las fuentes del Buna, adentrarse en la cueva y visitar la casa de los derviches.
Regrese a Móstar para cenar en un restaurante con vistas al Neretva, disfrutar después del ambiente festivo de las terrazas del viejo puente o subir a la cruz que domina la ciudad.

Puente Viejo de MostarEnBosnia-Herzegovina, Mostar es actualmente una de las ciudades más turísticas del país. Su elemento más característico es el Puente Viejo, destruido durante la guerra de Yugoslavia en 1993 y reinaugurado en 2004 tras haber sido reconstruido tal y como lo construyeran los turcos 500 años antes. Con él os deseamos muy buenos días y feliz martes. | ISTOCK

Día siete: visita al valle del Neretva y Herzegovina; Stolac y sus lugares antiguos, luego el valle inferior para llegar a la reserva natural de Hutovo Blato, donde las aves migratorias hacen escala en sus marismas.

Día ocho: desde Hutovo Blato, vaya a través de las mesetas cársticas vírgenes de Herzegovina hasta Trebinje. Visite Trebinje y su casco antiguo, claro ejemplo de arquitectura mediterránea.

Día nueve: Néum, la playa, el Adriático y el interior, hermosa caminata de cincuenta kilómetros hasta Stolac.

Días diez y once: diríjase hacia el este hasta el Parque Nacional de Sutjeska. Dos días en las altas montañas del parque o un día en el parque (dormir en Tjentište) y un día de rafting o paseando por el cañón del río Tara. 

Día trece: de camino a Tuzla. Por la noche, visite el casco antiguo, totalmente romántico.

Día catorce: de viaje hasta Banja Luka. Explore esta gran ciudad como ninguna otra. La fortaleza y sus veladas a orillas del río Vrbas en verano. Con un poco de suerte (en términos de fechas), velada techno al aire libre en la fortaleza.

Mezquita de Ferhat Pasha en Banja Luka | Philip Orbell / ISTOCK

Día quince: los alrededores de Banja Luka y, en particular, el monasterio de Gomionica o el monte Šehitluci. Baje por el desfiladero de Vrbas hacia Jajce antes de que anochezca.

Día dieciséis: Jajce. Alójese en el hotel Stari Grad y visite esta histórica ciudad sin olvidar las cascadas de Pliva, en medio de la población. Dese un paseo hasta el lago de Plivska, a cinco kilómetros.

Día diecisiete: Travnik, a ochenta kilómetros. La antigua capital otomana con su mezquita Sulejía, extraordinaria, y el sitio de Plava Voda al pie de la fortaleza. Tarde en Tarvan, especialmente si tiene lugar algún evento cultural.

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Día dieciocho: de regreso al norte, suba al monte Vlašić y disfrute de su estación de esquí y bosque. Podrá llegar a Bihac antes de la noche y visitar el casco antiguo.

Día diecinueve: bonito descenso en rafting por el Una o bien caminar por el Alto Una hasta Martin Brod y más allá. Con este itinerario tendrá una imagen bastante completa de Bosnia y Herzegovina. Depende de usted, si dispone de más tiempo, alargar su estancia en algunos lugares o seguir todas las rutas propuestas. Pero no lo olvide: Bosnia se descubre lentamente…

Visitas temáticas

Sobre los vestigios históricos y religiosos

Bosnia ha sido desde hace más de 1.000 años la frontera entre Oriente y Occidente. Fue aquí donde se produjo la escisión de la cristiandad romana, donde la influencia del Imperio romano de Occidente se enfrentó al Imperio romano de Oriente y, más tarde, al islam de los otomanos. Esta es la increíble historia de Bosnia, su riqueza, su desgracia y su cultura. Lugares de culto. Sumérjase en la ortodoxia en Banja Luka, por ejemplo. Descubra el islam en Bosnia central y Sarajevo o siga el mundo católico en Herzegovina con la peregrinación a Međugorje.

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Sea cual sea el lugar y la religión dominante, sentirá la gran influencia que la religión tiene en la población. Pero más allá del culto y de las iglesias, templos, mezquitas, madrazas e incluso sinagogas, la cultura es diversa.

Las mil caras de Sarajevo. Las grandes invasiones y anexiones han dado forma a la capita. . El casco antiguo es otomano y los barrios austriacos que se expandieron a su alrededor dieron la fisonomía definitiva a la ciudad. Descubra en las calles las antiguas casas bosnias unifamiliares. Por último, Sarajevo tampoco escapó de la influencia comunista de Tito con sus austeros edificios de apartamentos o centros comerciales.

El cristianismo medieval. Otro recorrido apasionante para los descubridores del pasado: las tumbas medievales atribuidas al movimiento hereje cristiano de los bogomilos. Estos dejaron pocos escritos pero miles de monumentos funerarios repartidos por cientos de sitios. Son grandes lápidas con bajorrelieves magníficos. Vaya a Stolac, donde se haya la mayor concentración del país de estas tumbas.

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Rafting, el deporte rey de aguas bravas

Es sorprendente, sin duda, pensar en realizar unas vacaciones en Bosnia y Herzegovina para practicar el rafting, pero es una actividad que resulta incluso natural aquí. Bosnia es una tierra de agua y montañas. La conjunción de ambos elementos forma ríos hermosos y espectaculares, perfectos para los deportes de aguas bravas. Si viene en coche, comience por Bihać, en el norte, a dos horas de Zagreb. Allí, en el río Una, tendrá acceso a circuitos de un día para todos los niveles en dos lugares de gran belleza. Si llega en transporte público, probablemente ya estará en Sarajevo. Los circuitos de rafting están situados sobre Konjic, alrededor del lago Boračko, en un circo natural. Un poco más abajo, cerca de Foća, está el río Tara, en la frontera con Montenegro. El más salvaje, cerca de los macizos más altos de Bosnia, el Tara puede recorrerse en dos días pernoctando en un campamento. El translado se realiza desde Sarajevo o Foća.

Esquiar entre las huellas de campeones olímpicos

En invierno, le dan la bienvenida tres estaciones de esquí principales. En Sarajevo, las dos estaciones de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984, a solo treinta minutos del centro de la ciudad, volvieron a funcionar normalmente después de la guerra. Diríjase a Babin Do, la estación del monte Igman, ubicada en los magníficos paisajes del macizo de Bjelašnica, para practicar un esquí familiar tranquilo. No hay muchos remontes pero las tarifas no tienen nada que ver con las de otras estaciones europeas. La otra estación, Jahorina, en la República Srpska, igual de cercana, se ha renovado recientemente. Ahora es la más moderna de los Balcanes. En Bosnia central, la estación del monte Vlašić, sobre Vratnik, es pequeña pero encantadora.”

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Ecoturismo

En verano, la elección es amplia: es posible realizar grandes caminatas por las altas mesetas o los grandes macizos en todo el país. Podrá hacer senderismo en las montañas de Bjelašnica, cerca de Sarajevo, solo o acompañado por la asociación de montaña Bjelašnica. Aquí todo es posible; Aquí todo es posible; senderismo en altura en busca de necrópolis medievales o para descubrir uno de los pueblos más antiguos de Bosnia sin acceso por carretera, el pueblo de Lukomir. Estas rutas también son posibles en bicicleta de montaña. Los cañones del Neretva entre Sarajevo y Móstar o el cañón del Vrbas entre Jajce y Banja Luka son, entre otros, paseos espectaculares. Los innumerables lagos, a menudo de alta montaña, pueden ser por sí solos el pretexto para realizar una gran gira por todo el país. Podemos citar dos lagos situados en lados opuestos: el gran lago artificial de Modrac, cerca de Tuzla, lugar relajante por excelencia, y el lago de Boraško, en el alto Neretva. Se accede desde Konjić, entre Sarajevo y Móstar. Situado en un circo natural, este pequeño lago le sumergirá en un universo tan misterioso y virgen que Europa le parecerá realmente lejana.