Así es Trebisonda hoy, el legendario lugar que fascinó a Marco Polo

Descubre la increíble provincia de Turquía que ni te imaginabas

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: okanmetin / ISTOCK

Sólo con nombrar Trebisonda nos vienen a la mente las imágenes de un lugar fantástico cargado de leyendas. La mítica ciudad asentada a orillas del mar Negro, que ocupó durante siglos un lugar destacado en la Ruta de la Seda gracias a su puerto, fue el epicentro de un territorio que llegó a constituir el Imperio de Trebisonda. Hoy en día, ese fascinante lugar y sus alrededores, que Marco Polo decidió visitar en su ruta de regreso desde China debido a la gran fama y leyendas que se oían sobre ellos, constituyen una de las provincias de Turquía.

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Las antiguas historias sobre Trebisonda, que inspiraron el mito de la «princesa de Trebisonda», así como los cuentos sobre amazonas provenientes del Cáucaso, hicieron de ella un tema recurrente en el arte y la literatura a partir de la Edad Media. En la actualidad, tanto la capital como el resto de la provincia atesoran un pasado deslumbrante y lugares realmente increíbles que no son muy conocidos.

La ciudad de Trebisonda, un crisol de culturas

Trebisonda vivió su esplendor durante la Edad Media, en una época en la que representó un papel clave en la Ruta de la Seda y llegó a ser la capital de todo un imperio que nació tras la descomposición del Imperio bizantino. De origen griego, fundada por este pueblo allá por el siglo VIII a.C., su azarosa historia de conquistas y reconquistas por diferentes culturas y religiones ha hecho de ella un lugar especialmente diverso.

La riqueza y singularidad que atesoró la ciudad y sus alrededores fueron caldo de cultivo para la proliferación de leyendas que aprovechó el mundo occidental para engrandecerla y transportarla al plano mítico.

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Visitada por el ilustre embajador Ruy González de Clavijo en su época de mayor esplendor, así como hiciera Marco Polo, Trebisonda mantiene aún esa esencia de tiempos remotos a pesar de su gran desarrollo portuario y urbano actual. Enclavada a lo largo de una ladera que busca la horizontalidad casi rayando con el mar Negro, con las estribaciones de los Montes Pónticos a sus espaldas, su parte vieja nos regala la visión de sus murallas, su acueducto o su castillo.

Mientras, sus casas de estilo otomano o algunas construcciones como la Iglesia de Santa Ana o la iglesia bizantina de Santa Sofía, del siglo XIII – un símbolo de la ciudad -, nos muestran la gran diversidad cultural de Trebisonda.

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El Meydan, el centro neurálgico de la ciudad, con sus jardines a los pies de las murallas, es un punto perfecto para explorar las bondades de la población mientras se recorren sus calles. Los bazares, restaurantes y tiendas de esta parte de la ciudad son la mejor opción para sumergirnos en la esencia de Turquía y disfrutar de la rica gastronomía local – basada fundamentalmente en el pescado -, con las famosas anchoas de Trebisonda a la cabeza.

El Monasterio de Sümela y Uzungöl, dos auténticas maravillas

La provincia de Trebisonda es seguramente uno de los territorios más bellos y relativamente desconocidos de Turquía. Y no nos referimos únicamente a los alrededores de Trebisonda, donde las vistas de la costa desde las alturas de los montes cercanos a la ciudad son espectaculares – especial mención merece Boztepe o Monte Minthrion -. Más allá de la influencia de Trabzon – como se conoce la ciudad en turco – comienza toda una extensión protagonizada por los Montes Pónticos que albergan rincones y espacios naturales extraordinarios.

Monasterio de Sümela en Trebisonda.  | Leonid Andronov / ISTOCK

Uno de estos rincones es el magnífico Monasterio de Sümela, fundado a finales del siglo IV y considerado uno de los más antiguos de la cristiandad. Situado en el Parque Nacional de Altındere, en un entorno mágico, se encuentra encajado en la pared vertical de roca de la montaña, a 1200 metros de altitud. Tratándose de un museo en sí mismo en la actualidad, aún conserva su función religiosa.

A la misma altura pero más al este, encontramos la otra gran maravilla de la provincia de Trebisonda y uno de los lugares más bellos de Turquía. A unos 100 kilómetros desde la ciudad portuaria, en el fondo de un valle del condado de Caykara, un hermosísimo lago rodeado de montañas y densos bosques es el punto central de una de las escenas paisajísticas más cautivadoras del mundo. El pueblo que se asienta en su orilla y la imponente figura de la mezquita de Uzungöl junto a las aguas del lago completan un cuadro sublime.

Pueblo Uzungol de en la provincia de Trebisonda, en Turquia. | okanmetin / ISTOCK