Nos subimos al “tren de la nostalgia” en el Brienz Rothorn Bahn

El tren a vapor a mayor altitud del mundo te está esperando

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: Richard Heath / ISTOCK

En el mismísimo corazón de Suiza, junto a las orillas del lago Brienz, un tren a vapor nos traslada al siglo XIX para llevarnos por raíles, en un trayecto que atraviesa paisajes maravillosos, hasta la cima del Brienzer Rothorn.

Brienz Rothorn, tren
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Una experiencia única que combina un viaje al pasado con la mayor subida del mundo de un tren a vapor. Una ascensión inolvidable que además va acompañada de otras curiosas sorpresas…

Un tren con mucha historia detrás

Llegamos hasta el cantón suizo de Berna y nos aproximamos hacia el distrito donde se encuentra la inconfundible población de Interlaken, en la región montañosa del Oberland bernés, que debe su nombre a encontrarse entre dos lagos, el Thun y el Brienz.

Este último, el lago Brienz, da nombre a una pequeña localidad que se extiende en su margen oriental, desde cuyo término sale en dirección a las cumbres montañosas un tren cremallera único en el mundo.

Brienz Rothorn, tren
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El Brienz Rothorn Bahn es el nombre de este tren cremallera que comenzó a hacerse realidad a mediados de octubre de 1889 gracias a la visión del ingeniero Alexander Lindner, la iniciativa del fabricante Karl Brück y algunos habitantes de Brienz, y al posterior y decisivo apoyo del empresario Theodor Bertschinger.

En 1892 fue inaugurado, aunque no sin incidentes, tan solo tres años después y gracias al gran esfuerzo de 700 trabajadores que completaron la obra en tan solo 16 meses.

Brienz Rothorn, tren
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La mala salud financiera del tren en sus inicios se prolongó en el tiempo, agravándose la situación con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, cuando estuvo a punto de desaparecer.

Vuelto a la vida en 1931, comenzaría su despegue gracias al turismo, sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial, aunque rápidamente volvió a ser deficitario debido a los mayores costes de funcionamiento y mantenimiento de un tren a vapor en comparación con los ya existentes electrificados.

Brienz Rothorn, tren
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En la década de los 60 se propuso desmantelar la vía y sustituirlo por un teleférico, pero la población de Brienz se negó y por el camino se fueron buscando alternativas más económicas para que el tren cremallera a vapor sobreviviese, hasta que la creación en 1991 de la Asociación de Amigos de la Tracción a Vapor del Ferrocarril de Brienz Rothorn abordó el problema desde otra perspectiva, más cercana a la nostalgia y la conservación del patrimonio que de una rentabilidad puramente económica.

Una ascensión para contar

Fruto de los avatares de la historia del Brienz Rothorn Bahn y del buen hacer de los habitantes locales por conservarlo, hoy en día podemos aún disfrutar de él y admirarlo prácticamente como era en sus inicios.

Brienz Rothorn, tren
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Todavía se conservan y funcionan varias de las locomotoras originales a vapor, nunca electrificadas, por lo que el viaje por las vías durante este trayecto es una verdadera experiencia de otros tiempos, más propia de la época victoriana que del siglo XXI.

Solo funciona durante cinco meses al año, desde junio hasta octubre, dadas las características tan especiales de este tren cremallera que parte desde Brienz, a 566 metros de altitud sobre el nivel del mar, hasta la estación final en Brienzer Rothorn, a 2244 metros, a tan solo cien metros de la cumbre de la montaña, lo que lo convierte en el tren a vapor que alcanza mayor altura en todo el mundo.

Brienz Rothorn, tren
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Un espectacular recorrido de una hora de duración, 7,6 kilómetros de longitud y salvando una media del 25% y 1678 metros de desnivel, atravesando en el camino paisajes alpinos formidables y dejando la visión del gran lago azul de Brienz a nuestros pies, donde la pequeña isla de Schnäggeninseli se convierte en un punto diminuto desde nuestra posición.

A nuestro paso y con el inconfundible sonido del tren a vapor, atravesamos bosques, túneles, prados y casas alpinas, solo interrumpidos por la parada en la estación intermedia de Planalp, a 1346 metros de altitud.

Brienz Rothorn, tren
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Además, el Brienz Rothorn Bahn nos ofrece dos experiencias adicionales de excepción, como es la posibilidad de realizar un viaje nocturno, acompañado de una cena en la posada Rothorn Kulm, donde se pasa la noche; y un viaje culinario, dos días a la semana, en el que se cocinan salchichas durante el trayecto, en la caldera de vapor de la histórica locomotora, preparadas y servidas por el mismo conductor de la máquina y acompañadas de una bebida.